El que fuera jefe supremo de la Policía autonómica catalana, los Mossos d’Esquadra, el mayor Josep Lluis Trapero, ha declinado la oferta de recuperar el cargo del que fue destituido el pasado 28 de octubre, con la aplicación del artículo 155 de la Constitución.
Con esa decisión, Trapero ha dado una gran muestra de prudencia, dado que actualmente está procesado por los supuestos delitos de pertenencia a organización criminal y sedición, por los hechos ocurridos el 20 y 21 de septiembre, frente a la Consejería de Economía en Barcelona, y por el 1 de octubre, días en los que el cuerpo policial autonómico no actuó con la diligencia que se esperaba.
La oferta se la hizo el nuevo presidente de la Generalitat, Quim Torra, el viernes por la tarde, en un encuentro en el que también participó el consejero de Interior, Miquel Buch, según informa La Vanguardia.
Trapero declinó el ofrecimiento porque considera que no sería conveniente para el buen funcionamiento de la organización policial ni para su persona asumir esta responsabilidad ante su situación procesal.
Indudablemente, regresar a ese puesto, por decisión de un presidente autonómico, que ha manifestado públicamente su voluntad de continuar en el camino de la secesión de Cataluña, podría afectar a la percepción que podría tener de su conducta el tribunal enjuiciador de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional que tiene que decidir su suerte, y la de tres personas más: Pere Soler, exdirector de los Mossos, César Puig, exsecretario general de Interior de la Generalitat -acusados por organización criminal y un único delito de sedición- y de Teresa Laplana, intendente de los Mossos, sobre la que pesa un delito de sedición por los hechos del 20 y 21 de septiembre pasado.
La titular del Juzgado Central de Instrucción 3, de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela, dictó el auto de procesamiento contra los cuatro el pasado 4 de abril. Y catorce días más tarde, desestimó los recursos de reforma presentados por sus abogados el 18 de abril.
“No se tratan de meras conjeturas o pareceres de los investigadores, sino que el mismo se exponen hechos objetivos obtenidos a través de las veintiuna diligencias” que se detallan en el auto de procesamiento, escribió Lamela en el auto del 18 de abril citado.
Torra ha afirmado hoy que respeta la decisión del mayor de los Mossos d’Esquadra, que sigue trabajando en una de las plantas superiores de la comisaría de Les Corts de Barcelona.
El despacho que tenía en el complejo policial de Egara, de Sabadell, donde tiene su sede la dirección de los Mossos, que ha permanecido vacío desde su destitución hasta ahora, tendrá que ser ocupado por la persona que ahora elijan para ese cometido.
Torra, ha dicho este sábado, a través de su cuenta de Twitter, que que respeta la decisión del major dde no asumir la dirección de los Mossos d’Esquadra, y le ha agradecido su trabajo «de servicio ejemplar».
«Quiero agradecerle, sobre todo, su trabajo de servicio ejemplar a la ciudadanía en todo momento, en circunstancias excepcionales», ha escrito el presidente autonómico catalán.