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Mateo Bueno: “El día que un abogado sepa que si pone una denuncia falsa se juega la carrera, esto se empezará a frenar”

Abogado especializado en derecho de familia y derecho penal El abogado Felipe Fernando Mateo Bueno es el abogado responsable de que el Supremo haya dictado una sentencia que va a afectar a cientos de miles de personas divorciadas.
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“Si hay prueba de que hay un profesional del derecho detrás de una denuncia falsa como inductor o como cooperador hay que denunciarlo. ¿Por qué? Porque el día que sepa que, ojo, como ponga una denuncia falsa se juega la carrera, esto se empezará a frenar. Mientras tanto, mientras nadie denuncie, nadie persiga, nada haga nada, esto seguirá en aumento”.

De esta forma tan clara se expresa el abogado de Zaragoza Felipe Fernando Mateo Bueno, especializado en derecho de familia y derecho penal, quien, desde hace tiempo viene denunciando “la falacia” de que las denuncias falsas en materia de violencia de género no existen.

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Son declaraciones que han tenido una gran repercusión en la red y que proceden de su intervención en la Asamblea Nacional de Padres de Familia Separados. 

“Este es un negocio muy rentable, hay que decirlo con toda claridad. Las denuncias falsas están prosperando porque es  un negocio para todos. Para el que la pone y para el que ayuda en esas denuncias. Eso genera mucho trabajo. Jueces, fiscales, peritos, psicólogos, abogados, etcétera, etc.”, afirma.

“Mi consejo es que hay que denunciar a aquellos que interponen denuncias falsas, porque en el 99 por ciento de los casos la persona que ha sido denunciada por denuncia falsa deja de denunciar. ¿Y a quién hay que denunciar? En primer lugar, al autor material del delito, quien firma esa denuncia, pero luego hay que denunciar a los cómplices, a los inductores y a los cooperadores necesarios. En este selecto grupo nos encontramos, por un lado familiares, y también a los profesionales del derecho que intervienen en la comisión de este delito”, añade.

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Y aclara: “Ojo, no siempre que se pone una denuncia falsa el abogado es conocedor de que es falsa, pero hay muchos casos en los que no solamente no son víctimas de un engaño sino que además son inductores, o cooperadores necesarios. Por lo tanto, si hay prueba de que hay un profesional del derecho detrás de esa denuncia falsa, como inductor o cooperador, también hay que denunciarlo”.

LOS DATOS DEL CGPJ Y DE LA FGE

Después de analizar los datos oficiales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y de la Fiscalía General del Estado, que cifran la denuncias falsas en el 0,00015 por ciento del total de las que se presentan, le llevan a concluir, con una fuerte carga de ironía que “esto me produce mucha perplejidad, porque entonces las 20 o 30 denuncias falsas que representan ese 0,00015 por ciento caen todas en mi despacho”.

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“El CGPJ y la Fiscalía no mienten. No falsifican los datos. Los manipulan”.

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“Las denuncias falsas existen. Yo las veo todos los días. Trabajo con ellas todos los días. Y tengo la desagradable experiencia de que cuando un padre pide la custodia compartida en muchos sitios lo siguiente que se encuentra es una denuncia por violencia de género. Por hechos que no existen y son imaginados de quien pone la denuncia”, añade.

El abogado tiene las cosas claras.

“Hay un argumento muy simple. Si más del 50 por ciento de las denuncias que se ponen en este país por violencia de género se están archivando o acaban en sentencia absolutoria es imposible que sólo el 0,00015 por ciento sean falsas. Porque si decimos que no son falsas, tendríamos que concluir que los jueces que están dictando esos autos de sobreseimiento o esas sentencias absolutorias, están prevaricando”, señala.

EL SISTEMA ESTIMULA LAS DENUNCIAS FALSAS

En opinión de Mateo Bueno, hay varias causas que fomentan la presentación de denuncias falsas.

“El sistema y la legislación que tenemos en España estimulan la presentación de denuncias falsas por violencia de genero, y de denuncias verdaderas también. Las denuncias falsas por violencia de género tienen ventajas evidentes: Se puede conseguir la guardia y custodia, la atribución de la vivienda, una pensión de alimentos, si eres extranjera te dan la nacionalidad, o te dan los papeles para que puedas residir en España legalmente, si no tienes recursos te dan una vivienda de acogida o te dan una paga”, cuenta.

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“Y aquí viene lo mejor: si se demuestra que la denuncia es falsa, no hay que devolver nada”.

La legislación española es, por ello, muy permisiva.

“El artículo 456 del Código Penal dice que los que, con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad, imputaren a alguna persona hechos que, de ser ciertos, constituirían infracción penal, y cometerán este delito. Esta legislación permite escaparse fácilmente. Porque basta con decir que cuando se denunció se pensaba que se estaba cometiendo ese delito para que se archive”, aclara.

PONER UNA DENUNCIA FALSA EN ESPAÑA ES UN CHOLLO

Esta es otra de las razones para que se fomenten las denuncias falsas.

“Si imputamos un delito muy grave, como pueden ser unos delitos sexuales a unos menores, la pena mayor que le puede caer a la persona que ha denunciado falsamente son dos años de prisión. Si no se tienen antecedentes penales no se tendrá que cumplir esa pena. Con lo cual no tiene ningún riesgo. Si se imputan delitos leves, las penas son una multa. Conclusión, poner una denuncia falsa en nuestra país es un chollo”, relata.

“Si te sale bien le arruinas la vida al denunciado y si te sale mal, no te pasa nada. A una mala tienes que pagar una multa que, como mucho, serían 1.000 euros. Las denuncias falsas compensan”.

JUECES Y FISCALES, MUY PERMISIVOS

Los jueces y los fiscales también se llevan la suya en este asunto.

“Los jueces y fiscales ven lo mismo que vemos los demás profesionales. Y no son tontos. Si un abogado ve que una denuncia es falsa y ve el plumero claramente, un juez, un fiscal, también lo ven. Pero no suelen perseguir a estas falsas o falsos denunciantes. No suelen deducir testimonio y mandarlo al Juzgado de Guardia. La Fiscalía, que está para perseguir los delitos, en estos casos no lo hace”, cuenta.

Y revela que en 15 años de ejercicio profesional sólo puede recordar un par de casos en los que el juez haya dicho “señores que se libre testimonio y se de traslado al juzgado de guardia”.

Mateo Bueno cree que la solución para acabar con las denuncias falsas pasa por endurecer el tipo delictivo, imponiendo 6 meses de prisión, por ejemplo ejecutables de inmediato, y haciendo que tanto jueces y fiscales abandonen la pasividad de la que hacen gala.

“Pero eso no va a ocurrir”, concluye.

Este es un simple resumen de su intervención. En este vídeo, su discurso entero.