La formación naranja lo tiene muy claro. La única forma de despolitizar la justicia tiene que empezar por la elección directa y secreta de los 12 vocales de procedencia judicial, de los 20 que conforman el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por sus iguales, los 5.500 jueces y magistrados que conforman la carrera judicial.
Esta es una de las medidas contenidas en la Proposición de Ley Orgánica de modificación de la Ley Orgánica del Poder Judicial presentadas ayer ante la Mesa del Congreso de los Diputados por miembros parlamentarios de Ciudadanos, José Ignacio Prendes Prendes y José Manuel Villegas Pérez, y sobre cuyo contenido Confilegal informó en su momento.
Una Proposición de Ley que ayer fue presentada en sociedad en la Sala Ernest Lluch de la Cámara Baja por Albert Rivera, al que precedieron en el uso de la palabra Agustín Azparren, presidente de la Plataforma Cívica por la Independencia Judicial, exvocal del CGPJ, magistrado en excedencia y abogado en el despacho Ontier, Alfredo de Diego Díez, magistrado y juez de lo contencioso en Sevilla, Rosa Esperanza Sánchez, del Tribunal Superior de la Justicia de La Rioja, y por José Ignacio Prendes, vicepresidente del Congreso.


Entre el público se encontraba Concepcion Rodríguez, presidenta de la Comisión Gestora de Foro Judicial Independiente, la única de las cuatro asociaciones de jueces que se niega a participar en el proceso de renovación del CGPJ, que tiene que llevarse a cabo para el 4 de diciembre, si no es mediante el sistema propuesto por Ciudadanos
Entre las novedades más importantes de la Ley son la supresión de los magistrados de designación autonómica, la introducción de barreras a las puertas giratorias entre judicatura y política, con una “vacatio” de 4 años para regresar a la carrera judicial para aquellos jueces y magistrados que hayan ostentado algún cargo público.
Por otro lado, los cargos de carácter gubernativo, los 17 presidentes de Tribunales Superiores de Justicia y los de las 50 Audiencias Provinciales pasarán a ser todos electivos y no por designación del Consejo como sucede ahora, según esta Proposición de Ley.
Los 5 presidentes de Sala del Supremo lo serían por concurso.
Igualmente, en su propuesta Ciudadanos fija un sistema objetivo de evaluación del desempeño de cada uno de los jueces y magistrados con el objeto de establecer una verdadera carrera profesional meritocrática en la que se limite al máximo la discrecionalidad en en los ascensos y adjudicación de plazas.
«Con esta ley queremos recuperar la confianza en la Justicia, queremos poner en valor el trabajo de nuestros jueces, queremos recuperar la confianza interna, queremos dar la mejor imagen externa de nuestro país, y queremos que unos de los tres pilares fundamentales del Estado, que es el poder judicial, tenga todo el prestigio», dijo el líder de Ciudadanos en el cierre de su intervención.
«Hay que hacer lo mismo en el gobierno, hay que hacer lo mismo en el legislativo. Hay trabajo por delante. Pero uno de los tres pilares fundamentales es este. Aquella frase que dijo Alfonso Guerra, aquella afirmación de que Montesquieu había muerto. Con la ley del 85. Yo creo que Montesquieu no ha muerto. A Montesquieu lo tienen secuestrado. Y con esta ley lo que pretendemos es liberar del zulo a Montesquieu y que vuelva la separación de poderes a España», concluyó.