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13 expertos constituyen la llamada “red Secuoya” para dar respuesta a la nueva normativa de privacidad europea

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Son expertos en privacidad, la red social twitter les puso en contacto y el Reglamento Europeo de Protección de datos (RGPD) les ha unido para siempre.

Secuoya es una red formada por trece profesionales que intercambian conocimientos y también alguna que otra broma.

Una videoconferencia semanal y un canal propio en la red social Telegram les mantiene muy vivos y en permanente contacto.

Jorge García Herrero, abogado experto en privacidad y Delegado de Protección de Datos para muchos de sus clientes, dejó Garrigues hace algo más de un año para montar su propio despacho en Valladolid.

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Desde ahí impulso Secuoya como red de expertos en privacidad.

Jorge García Herrero dejó Garrigues para montar su propio despacho en Valladolid.

“Gracias al twitter nos hemos podido conocer e intercambiar puntos de vista. Empezamos con la puesta en marcha de un chat para hablar de muchas cosas, entre ellas la privacidad”, dice García.

Recuerda con nostalgia como la llegada del Reglamento Europeo de Protección de Datos (RGPD) aquel ya histórico 25 de mayo ayudó a intensificar el contacto profesional entre estos expertos “la red empezó a tomar fuerza. Al mismo tiempo pusimos en marcha la videollamada semanal a través de una herramienta específica para ello. Con ello, el grupo se ha ido cohesionando bastante”.

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En este grupo coexisten “una tecnóloga amazona, Jeimy Poveda, tenemos a un loco maravilloso, Francisco Adán, contamos con el  alma Mater del Rincón del Vago, Angel Benito, un hitman que primero dispara y después pregunta, Luis Gervás,especializado en derecho al olvido”.

Junto a ellos forman parte de esta red “un empresario nato del mundo de la propiedad intelectual e industrial, Eleazar García, tenemos una doctoranda brillante, Elena Gil,a un joven gamer, Darío López. También hay  otros compañeros anónimos que no quieren ofrecer su lado público que están con nosotros”, destaca García

El desarrollo de Secuoya está siendo progresivo “Angel Benito nos ha metido en todo esto: se ha currado él solito una web estupenda, muy divertida y que capta el espíritu mixto del grupo: rigor técnico y humor. En esa web de Secuoya hay post sobre temas de actualidad a nivel de privacidad, avisos legales y un  manifiesto los hemos hecho entre todos”.

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Garcia también cita a  otra experta reconocida en el sector ”Esther Botella, otra empresaria de tomo y lomo con dieciocho años de rodaje en protección de datos y otras hierbas.  Lleva desde el  2001 vinculada a temas de privacidad y protección de datos.

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Su web es una de las más consultadas del sector”

Esther Botella es uno de los puntales de la Red Secuoya.

Botella, ubicada en la localidad alicantina de Elche, está a punto de dar un paso profesional importante e incorporarse al sector público. Reconoce que ser abogado supone en muchos casos trabajar en solitario y a veces las dudas técnicas llegan: “Gracias al RGPD estos profesionales que arrancamos Secuoya nos hemos puesto en contacto. Con una norma tan abierta a interpretaciones, fuimos intensificando la relación profesional. El canal en la red social en Telegram nos ayuda a solucionar problemas que surjan sobre la marcha”.

Para Botella resulta sorprendente como en la futura Ley Orgánica de Protección de Datos  (LOPD) “se ha colado un título sobre derechos digitales. Creo que el tema es importante y hubiera necesitado un debate más a fondo en la sociedad sobre estas cuestiones. Poca relación hay entre la protección de datos y el resto de diecisiete derechos digitales que están a punto de aprobarse en la misma norma”, aclara.

Nuestra interlocutora señala que la LOPD y ahora el Reglamento General de Protección de Datos son normas complejas, “hay que ir caso a caso para ver realmente su aplicación y como cada empresa está cumpliendo su política de privacidad. En muchas ocasiones te venía la idea a la cabeza de ¿Y esto cómo lo aplicamos?. Gracias a los compañeros de Secuoya podemos discutir y pedir consejos a profesionales que tienen tu mismo nivel jurídico. Ahora, del trabajo hemos derivado a la amistad, lo que refuerza la calidad de este grupo”.

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Un Manifiesto por y para la privacidad transparente

Todos los integrantes de Secuoya suscribieron el Manifiesto que existe en la web recientemente puesta en marcha.

El primero de ellos “La ciencia más peligrosa es aquella restringida al dominio de los expertos”, indica que uno de los objetivos de estos expertos es el de traducir la normativa de protección de datos y llevarla a la esfera más mundana es un reto. “El derecho debe ser comprensible y hasta puede ser divertido”, destacan.

Otro de ellos habla de la transparencia. “Creemos mucho en la suma de transparencia y control distribuido. Las organizaciones deben informar de sus tratamientos de datos personales. Porque sólo así los interesados podrán controlar que se dice todo lo que se hace y que sólo se hace lo que se dice. Tal y como se dice…”.

También consideran  la normativa de protección de datos no es un “palito en la rueda” en el funcionamiento de una empresa, sino un incentivo que la hará mejorar, y que en último término le ayudará a evitar otro tipo de “palos”.

“ Es la tesis que han defendido muchas entidades, si respetas la privacidad, tienes un valor añadido importante que ofrecer a tus clientes a nivel reputacional”, indica García Herrero.

El último principio habla de derechos fundamentales y de conocimiento . Una sociedad evolucionada no viene determinada por los derechos fundamentales que sus normas reconocen, lo realmente determinante es la conciencia que de esos derechos fundamentales tiene la ciudadanía.

Un grupo de expertos consolidado

Elena Gil, abogada y doctoranda, ahora en Holanda en un proyecto de investigación  sobre privacidad en el Institute for Information Lab (IVIR) de Amsterdan, explica que “Secuoya nació hace casi un año, como un grupo de personas que teníamos intereses comunes. Creo que la clave de la fortaleza del grupo que hemos creado es que nació con el ánimo de crear relaciones entre nosotros, de nutrirnos unos a otros de la experiencia de cada uno, de crear amistad más que de obtener un provecho concreto”.

Respecto al nombre de Secuoya recuerda que “son árboles que viven en grupo creando raíces muy fuertes que comparten de manera solidaria sus recursos, de forma que si a alguna secuoya le falta algo, las raíces de las demás se lo aportan”.

Nuestra interlocutora reconoce que hemos ido “ creando lazos fuertes y después comenzaron a venir las reuniones semanales. Tratamos desde chorradas del día a día a temas y dudas profesionales sin tapujos y sin miedo a reconocer que dudamos (principalmente, aunque no exclusivamente temas en torno a la protección de datos)”.

Y añade que “ésta es precisamente otra de nuestras claves. El haber creado un foro en el que hablar, opinar, preguntar y responder sin juzgar ni ser juzgados, en un momento de mucha carga y mucha incertidumbre por todos los cambios normativos que hemos vivido últimamente y los que quedan”.

El grupo formado por trece profesionales está en otra fase “el primer reto era salir a la luz, tener como proyecto común crear nuestra web y comprobar en primera persona cómo trabajar juntos. Tomamos todas las decisiones de forma abierta y por consenso, y la experiencia no podría ser mejor”.

La idea es la de no crecer demasiado para no desvirtuar el origen fundacional de esta red de profesionales unidos por la privacidad.