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Sale a la luz el ‘Código Electrónico de la Moda’ donde se recopila toda la normativa legal de esta industria

Una iniciativa de Garrigues en colaboración con la Agencia Estatal del Boletín del EstadoEn la imagen, miembros del equipo de Garrigues y del BOE que han participado en la elaboración del Código de Moda: Alejandro Padín, Eva González (BOE), Javier Cebrián (BOE), Rocío Belda, Manuel Tuero (BOE), Carolina Pina, Cristina Mesa, Álvaro de la Cueva y Jesús de la Morena.
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Cristina Mesa, asociada principal del departamento de Propiedad Industrial e Intelectual, co-responsable de la industria de Moda de Garrigues, explica que en esta iniciativa han analizado el marco legislativo que regula, por ejemplo, las falsificaciones, la contratación de personal, la distribución selectiva, el comercio electrónico, la publicidad e incluso las obligaciones fiscales y laborales.

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Además, en un trabajo en el que han participado profesionales del despacho de manera transversal para dar una visión global de esta industria, se hace un recorrido pormenorizado de la normativa sectorial detallando las excepciones que existen en las diferentes ramas de la moda: textil, marroquinería, calzado, cosmética, joyería, etc.

El último apartado del documento hace referencia a las normas técnicas de seguridad.

“Es el trabajo de quince profesionales de la firma que ha implicado a todas las jurisdicciones del derecho. No se ha quedado ninguno fuera. Incluso la práctica de medioambiente es importante en este tipo de actividades profesionales”, señala Mesa.

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En este ‘Código Electrónico de la Moda’ hay también un espacio amplio relacionado con el comercio electrónico y lo digital.

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Sobre el sector, Mesa destaca que “están implicadas todas y cada una de las ramas del derecho. Junto a la actividad inmobiliaria, donde las tiendas físicas no dejan de ser escaparates de las marcas, hay la evolución de muchas de estas empresas al mundo del ecommerce”.

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Sin embargo no cree que sea un sector hiperregulado y tampoco que necesite más. “Tiene un componente técnico importante pero por la normativa de seguridad. De hecho hay normativa que aplicamos de forma analógica porque no la hay específica”.

Por otra parte, esta jurista opina que estamos hablando de una actividad que “recibe poco apoyo institucional”.

En el caso de las falsificaciones de marcas, a entidades como la Asociación para la Defensa de la Marca (ANDEMA) “sí le gustaría tener más apoyo de los poderes públicos a la hora de combatir esta lacra. Hay juicios que duran hasta ocho años hasta que la empresa afectada tiene una sentencia firme”.

Y constata que en otros países como Francia e Italia, donde el sector moda es cuestión de Estado, “hay una preocupación y lucha contra estas malas prácticas de manera clara y sin ambigüedades. No podemos olvidar que hablamos del 3% del PIB, crea muchos puestos de trabajo y una firma como Inditex, por ejemplo, ha revolucionado la forma de vender en el mundo”.

La industria de la moda es “muy exportadora” pero se encuentra con escasas ayudas para salir de nuestras fronteras. “Tampoco hay bonificaciones a nivel fiscal aunque según algunas sentencias, en principio se pueden acoger a nivel de incentivo de diseño, pero como cualquier empresa que invierta en I+D+I.  Las empresas más rentables son las que más invierten en este tipo de activos”, aclara Mesa.

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En la estructura del sector moda en España, según esta experta, “creo que nos falta más músculo en el medio porque hay empresas grandes y junto a ellas otras muy pequeñas. Por eso, las ayudas del Estado deberían estar enfocadas a hacer más grandes estas pymes y micropymes. En foros como el Círculo de Empresarios o la CEOE se ha estudiado este tema y comentado la necesidad de dar mayor tamaño a nuestras pymes para que puedan competir con su entorno internacional. Así se ha hecho en países de nuestro entorno”.

Los últimos cambios regulatorios también afectan a este sector. “Ha pasado en cuestiones de comercio electrónico donde hace unos días la UE aprobaba la normativa de geolocalización que es un cambio radical para la comercialización de la moda a través del ecommerce. Ahora todas las paginas son accesibles y eso obliga a que muchas empresas de este sector tengan que cambiar su estructura para adaptarse a los cambios”.

Mesa recuerda que “este cambio ayudará a la industria de la moda. España no es un país caro para comprar. Es posible que se incrementen el número de exportaciones pasivas, donde los consumidores se dirigen a las tiendas, y no al revés, la tienda al consumidor. Comprar en España será más barato en comparación con Francia, Italia y Reino Unido”.

A su juicio, una de las claves para las empresas del sector es cómo den el salto al mundo digital, “un canal importante de venta para ser competitivo”.

Esta jurista explica que en este entorno digital hay una pugna importante entre las plataformas de ecommerce que vende todo tipo de productos y otras marcas que no están cómodas en Internet.

“Creen que la venta online puede dañar el aura de su negocio. Quieren que el consumidor vaya a la tienda y disfrute de la llamada experiencia de compra”.

A este respecto, el legislador europeo está estudiando en qué condiciones se puede prohibir a una plataforma de internet que venda este tipo de productos de terceros. “El titular de la marca puede elegir por qué canales vender sus productos. Un tema de gran complejidad jurídica”.

En cuanto a la relación entre marcas y su conflictividad, en muchas ocasiones las empresas de este sector de la moda prefieren buscar un acuerdo que ir a un pleito interminable. “El mundo de la moda en lo concerniente al plagio es muy particular. Hay que darse cuenta que no siempre un plagio es algo obvio jurídicamente en tribunales o para la otra parte. Es muy difícil encontrar un producto original entre tantas tendencias. Si investigas la historia de esos productos que son iguales puedes llevarte sorpresas”.

En esta profesionalización del sector, la gran mayoría de empresas que componen esta actividad se han concienciado de la necesidad de contar con un departamento jurídico. “Las empresas del sector han asumido esta parte como necesaria. Son intermediarios necesarios entre la visión estratégica de la empresa y ese asesoramiento que les puedas dar”, aclara Mesa.

Garrigues ha participado ya en seis códigos del BOE sobre derecho deportivo, derecho farmacéutico, concursal, propiedad intelectual, inversiones extranjeras y derecho de la competencia.