«La derogación del artículo 324 de la Lecrim que impone al fiscal una función de difícil cumplimiento y limita la instrucción de las causas», «un Pacto de Estado que fije las bases para una Justicia eficiente y creíble, por encima de bloqueos políticos o intereses personales o partidistas»; «niños que sonrían y lean a Shakespeare cuando crezcan, que el gris y el tedio desaparezcan, huela a café y a algodón de fresa en las estancias cerradas», y «no perder a mis mayores» son algunos de los deseos para 2019 que han compartido con este diario 19 destacadas personalidades del mundo de la Justicia.
Juan José González, presidente del Tribunal Constitucional

También me gustaría que el desarrollo de estos principios y valores nos permita seguir construyendo la paz, la libertad, el progreso y la igualdad de oportunidades para todas las mujeres y hombres dentro de los postulados básicos de nuestro Estado Social y Democrático de Derecho».
Dolores Delgado, ministra de Justicia

Se abre un nuevo tiempo y los poderes públicos tenemos la obligación de proponernos nuevos retos que ayuden a mejorar la vida de las personas.
Desgraciadamente, asistimos estos días al cuestionamiento, por parte de algunos, de los derechos de las mujeres y de las víctimas de la violencia machista y es momento de recordar que no daremos un paso atrás en la defensa de las garantías y las libertades que nos hemos dado en estas cuatro décadas de democracia.
Por eso, mi deseo es que, a lo largo de este año, reforcemos como sociedad nuestro compromiso con los derechos humanos y con los colectivos más vulnerables.
En el Ministerio de Justicia avanzaremos en los proyectos que hemos iniciado en esta dirección y trabajaremos con instituciones y profesionales para atender las necesidades de la Justicia.
Desde el Gobierno seguiremos construyendo un país mejor y más justo para todas y todos. ¡Feliz año 2019!».
María José Segarra, Fiscal General del Estado
«Al nuevo año le pido inteligencia para entendernos en el complejo mundo en que vivimos y altura de miras para saber dejarlo mejor, más vivible para los que nos siguen.
Desearía también que en 2019 las mujeres y los niños dejen de ser víctimas de la violencia criminal, que ni la pobreza, ni la procedencia, ni la ideología, identidad o idioma de una persona le excluya de sus derechos de ciudadanía universal, que es hacia donde debemos caminar.
Desearía un año sin miedos ni amenazas.
Y ya puestos, por si sirve de carta a los Reyes Magos, le pido el consenso necesario para poder avanzar en reformas legales imprescindibles para disponer de una Administración de Justicia que se pueda ganar la confianza de los ciudadanos».
Margarita Robles, magistrada en excedencia y ministra de Defensa

Un mundo es que todos podamos vivir en paz y conforme a los derechos y deberes establecidos en nuestra Carta Magna.
Y además de estos grandes deseos para hacer una sociedad más justa, hay que pensar en el día a día, que seamos todos más solidarios y generosos.
Ojalá como decía un viejo profesor mío, seamos capaces de al menos cinco minutos al día, hablar bien de los demás. ¡Feliz 2019!».
Manuel Marchena, presidente de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo

Me gustaría que en el 2019 no se dieran ruedas de prensa presentando como caso cerrado un proceso penal que está en sus primeros pasos.
Me gustaría que la calificación jurídica de un hecho, todavía no enjuiciado, no sirviera como arranque de tertulias.
Y me gustaría, en fin, que no se firmaran manifiestos indicándole a un órgano jurisdiccional cuál ha de ser la calificación jurídica de unos hechos que todavía no han sido objeto de prueba.
Sé que no es fácil, pero como dice la canción, “qué lindo que es soñar y no cuesta nada más que tiempo».
Antonio Salas, magistrado de la Sala Civil del Tribunal Supremo

Los deseos personales se repiten cada año y tienen relación con salud y bienestar familiar.
Los profesionales pasan este 2019 necesariamente por una revalorización del Tribunal Supremo para que recupere el prestigio que siempre tuvo y que últimamente, por unas u otras razones, ha sido puesto en entredicho. También que la Administración de Justicia mejore en su respuesta a los ciudadanos, que hoy es claramente insuficiente.
En el ámbito general aún son más difíciles de cumplir los deseos, porque se refieren a la recuperación de la cordura en lo político, que nadie pueda unilateralmente despreciar la Constitución y las leyes sin tener una respuesta adecuada, pero contundente, y que cesen esas noticias atroces que diariamente se produce».
Eloy Velasco, magistrado de la Audiencia Nacional

Si, además, el nuevo año nos trae una flamante Ley de Enjuiciamiento Criminal en la que el Juez siga siendo el instructor y la supresión de la sanción procesal por incumplir los plazos de la instrucción, mejor que mejor.
Por que no quede, igualmente faltaría un nuevo Codigo Penal que introduzca peculiaridades para sancionar los delitos informáticos y económicos -centrado en recuperar activos rápidamente y con sanciones pecuniarias o de actividad más que privativas de libertad, solo para casos de último recurso-, y ya sería un año redondo. ¡Feliz 2019!».
María Jesús del Barco, juez decana de Madrid

Los jueces, quizás sólo los más optimistas, hemos soñado con que cada nuevo año fuera la gran oportunidad de la Justicia, que nuestros políticos apostaran por una inversión adecuada en la creación de juzgados, en infraestructuras y medios y que, con su actitud y desde su responsabilidad institucional, ayudaran en la dignificación de la función judicial.
En 2019 he decidido no desear que los demás se comprometan con la Justicia para evitar la frustración el 31 de diciembre.
Mi deseo para este año que comienza es que los Jueces de este país sepamos trasladar a la sociedad la imagen real de lo que somos, de nuestro compromiso con la tutela de los derechos y las libertades de los ciudadanos, de nuestra vinculación a la Constitución y a la ley, de nuestra vocación de servicio y de nuestro trabajo diario, desde la responsabilidad y a pesar de la escasez de medios que venimos sufriendo desde siempre.
Que el ciudadano confíe en sus Jueces porque sólo así puede sustentarse nuestra democracia. Este es mi deseo».
Antonio Garrigues, presidente de honor de la Firma Garrigues

Tenemos que convencer a los partidos políticos que su capacidad para llegar a acuerdos importantes para el interés general en materia de educación, justicia, pensiones y sanidad es muy grande y que los obstáculos ideológicos que suelen argüir no son en modo alguno ciertos ni correctos.
Esa va a ser la tarea de la sociedad civil, que lleva demasiada aletargada muchos años, aunque empiezan a detectarse signos positivos de que ya es consciente de que tiene un papel que cumplir en el objetivo anterior al igual que en la corrección de la creciente desigualdad económica que puede conducirnos a tiempos peligrosos. Pero sabremos reaccionar inteligentemente. Somos un pueblo íntegro».
Félix Azón, magistrado en excedencia y director de la Guardia Civil

Hago también un voto para que la Unión Europea sea capaz de actuar en los países de los que parten quienes tratan desesperadamente de alcanzar nuestro continente, cooperando allí en la creación de empleo y en la mejora de sus condiciones de vida, pues considero es la principal forma de evitar ese traumático peregrinaje hasta nuestras tierras».
Yolanda Ibarrola, consejera de Justicia de la Comunidad de Madrid

Uno de mis deseos para este año tiene que ver, precisamente, con estas elecciones: me gustaría que los madrileños confirmen en la Comunidad de Madrid las políticas liberales impulsadas por el presidente Ángel Garrido, para seguir fomentando el emprendimiento y creando empleo en la región.
En relación con la Administración de Justicia en la Comunidad de Madrid, voy a seguir trabajando como consejera en el desarrollo de las las medidas que tenemos ya en marcha para construir una Administración propia del siglo XXI, tecnológicamente avanzada, eficiente en su gestión y, siempre, cercana al ciudadano.
En materia de infraestructuras judiciales, mi deseo es finalizar el Plan de Modernización; concluir en Madrid la agrupación de los órganos judiciales por jurisdicciones, con un nuevo núcleo civil; y mejorar el espacio en lo laboral.
Y, por supuesto, reforzar el apoyo y los recursos que ofrecemos a las víctimas de delitos, en especial a las mujeres que sufren violencia y a los menores, con un impulso a la red de Oficinas de Asistencia a las Víctimas.
En un plano más personal, mi deseo es poder seguir contando con toda mi familia, con su amor, su apoyo y cercanía, y sin perder a mis mayores».
Manuel Almenar, presidente de la Asociación Profesional de la Magistratura

Es verdad que la Justicia sigue su curso normal, a diferencia del espectáculo que están dando otros poderes del Estado, pero también, y aquí radica la parte negativa, que seguimos mirando al pasado, con olvido de que la solución no está tanto en lo que ya pasó, sino en qué Justicia queremos tener mañana.
Esa Justicia a la aspiramos no se construye con palabras, sino con hechos y no se puede lograr desde el sectarismo, sino desde el diálogo. Hablar de Justicia universal cuando no somos capaces de resolver los problemas domésticos es puro esperpento.
Sabemos que los problemas de la Justicia en España son dos: primero, un funcionamiento deficiente, provocado por la falta de control de la litigiosidad, una planta judicial insuficiente y mal distribuida, una organización funcional y administrativa desfasada, un irracional reparto competencial, una demarcación territorial del XIX…; y, segundo, la apariencia de politización, debida a la interesada judicialización de la política, el permanente cuestionamiento de las decisiones judiciales por intereses políticos, económicos o mediáticos, la necesidad de profundas reformas en el proceso penal, el sistema de elección de los vocales del CGPJ, el régimen de aforamientos, el ejercicio de la facultad de indulto…
Y conocemos también las soluciones que permitan que la Justicia pueda prestar un servicio más ágil, eficaz y de mayor calidad, y que los ciudadanos recuperen su confianza en la Justicia: potenciar la separación de poderes mediante la elección directa por los jueces de los Vocales del CGPJ con ampliación de sus competencias, incrementar las inversiones, controlar el uso abusivo del servicio público, agilizar los procedimientos, incrementar el número de jueces, implantar los tribunales de instancia, redefinir el régimen competencial autonómico…
Pero nada de esto se puede conseguir si no nos creemos que la Justicia, como presupuesto para el ejercicio de nuestra libertad, es una prioridad que debemos diseñar y construir entre todos. Una prioridad que hay que respetar y que no puede ser moneda de cambio para perpetuarse en el poder ni para componendas políticas.
La Justicia es la garantía del Estado de Derecho; sin ella, la convivencia que tanto nos ha costado lograr y mantener desaparece y solo queda la ley de la calle.
Ésa sería mi petición para el nuevo año: un Pacto de Estado que fije las bases para la Justicia que deseamos, una Justicia eficiente y creíble, por encima de bloqueos políticos o intereses personales o partidistas».
José María Alonso, decano del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid

También para quienes se abren paso en el complejo y al tiempo apasionante mundo de la Abogacía: que sean pacientes, que mantengan bien viva su ilusión, que crean en sí mismos sin reservas y que cosechen, paso a paso, los mejores resultados; seguro que llegarán más pronto que tarde.
Y desde luego, para quienes ejercen esencialmente por vocación en el Turno de Oficio: que sean respetados, valorados y contemplados por la sociedad como lo que son, como ese referente de servicio público y de solidaridad que dignifica y engrandece la figura del abogado, y que nos hace mejores como colectivo».
Juan Pablo González, presidente «in pectore» de la Audiencia Provincial de Madrid

Las críticas han contado con la cobertura de un sector judicial minoritario, pero que cuenta con fuerte presencia en algunos medios de comunicación.
En el año 2019 será preciso respetar y apoyar a nuestros Tribunales y estar atentos ante los intentos de fragmentación del Poder Judicial, que es, hoy por hoy, junto con la Corona, elemento vertebrador de la nación y máximo garante del sistema constitucional».
Cristina Dexeus, presidenta de la Asociación de Fiscales

También es deseable una mejora en la forma de comunicar a la sociedad la labor del Fiscal, sus funciones y sus éxitos en la defensa del interés público tutelado por la Ley.
Sin desconocer, en absoluto, el panorama parlamentario actual y las dificultades que ello entraña deseo, por resultar imprescindible, que las fuerzas políticas sean capaces de alcanzar un gran Pacto Nacional por la Justicia donde diseñen un modelo de Justicia, con una visión de futuro, no cortoplacista, que no responda a intereses partidistas sino a la necesidad de organizar la planta judicial para resultar más eficientes, con sistemas de nombramiento del FGE y del CGPJ que generen confianza de imparcialidad, con sistemas procesales más ágiles y adaptados a los de las democracias de nuestro entorno, sin injerencias políticas, donde se potencie la excelencia profesional.
En definitiva, deseo que prospere una determinada forma de ver la Justicia: independiente, autónoma, sin injerencias, con sistemas procesales eficaces y con garantías, con sistemas informáticos eficientes, con medios personales suficientes, un modelo profesional en el que nadie pueda poner la ley al servicio de su ideología político partidista y con un sistema formativo que fomente la excelencia profesional en garantía de los derechos de los ciudadanos y en defensa de los valores constitucionales”.
Raimundo Prado, portavoz de la Asociación Judicial Francisco de Vitoria

Descartaré hablar de elección de vocales, de medios para la Justicia, de condiciones profesionales de Jueces, de dimisiones Ministeriales, de Huelgas, de supresión de artículos procesales. Descartaré hablar de Carlos Lesmes, de la Sala Tercera y su Presidente, de Manuel Marchena, de Llarena, de Cosidó y sus mensajes. Aburre el tema. Aburre y mucho.
No insistiré en nuestras reivindicaciones, más que sabidas, ni en la importancia de la unidad asociativa. Entonces, ¿qué pido?¿ De qué hablo mientras oigo a Beethoven en esta noche extremeña, plagada de estrellas y cielo tinta china.
Insisto, seré breve. ¿Qué voy a pedir? Ya lo sé.
Mi carta a los Reyes será concisa.
Voy a pedir mañanas repletas de aire limpio, caballos que galopen sin limitaciones por arenas extensas, mujeres que se pinten las uñas del color que tengan por conveniente, pirámides de Egipto y amaneceres en Alejandría, edificios que se levanten con cimientos sólidos.
Voy a pedir aplausos sinceros para los atletas negros y un tren para Extremadura, niños que sonrían y lean a Shakespeare cuando crezcan, que el gris y el tedio desaparezcan, que huela a café y a algodón de fresa en las estancias cerradas, y que Beethoven nunca muera.
Dije que no iba a pedir manidos temas judiciales sobre los que no se hace caso. Y creo que lo he conseguido. ¡Feliz Año!».
Alberto Cabello, presidente de la Asociación de Jóvenes Abogados de Madrid

La Abogacía debe recuperar su sitio y su verdadera esencia hasta el punto de ser influyente y respetada.
Debe participar en los cambios legislativos, judiciales e incluso ante las decisiones políticas que sean trascendentales ya que es la Abogacía la profesión que está en contacto con la sociedad y tiene nociones de primera mano de las necesidades y problemas de la ciudadanía.
Deseo una Abogacía joven sin complejos, que sea inconformista y crítica ante las injusticias que atañen a los jóvenes y a la sociedad en general.
Ojalá el 2019 se caracterice por ser el año de la concordia y el diálogo, pudiendo demostrar con talante a la clase política, que la Abogacía Institucional debe ser considerada como una comunidad indispensable para lograr consensos y grandes pactos de Estado a nivel nacional».
Gabriel María de Diego Quevedo, decano del Ilustre Colegio de Procuradores de Madrid
«Mi deseo para este 2019 es que entre todos los procuradores sigamos construyendo una mejor Justicia.
Por eso, vaya por delante mi profundo agradecimiento a todos los profesionales que forman parte del Colegio de Procuradores de Madrid, a los veteranos y a los que se incorporan y aportan su ilusión a la profesión, y por supuesto a los profesionales del Turno de Oficio, que defienden el derecho de acceso a la Justicia de todos los ciudadanos, y subrayan el carácter social de la procura.
Asimismo, deseo que en este año que comienza los procuradores tengamos un mayor peso en la ejecución y una mejor remuneración del turno de oficio; que suban los baremos de Justicia Gratuita, se solventen los problemas de medios en la Administración de Justicia, y mejoren, también, las sedes. Todo en favor de una Justicia más ágil, eficaz y cercana al ciudadano».
Pilar Llop, delegada del Gobierno para la Violencia de Género

La violencia que se vierte contra las mujeres es considerada una violación contra los derechos humanos; por ello, una democracia plena exige la igualdad efectiva entre hombres y mujeres.
Ese es el objetivo a conseguir en este año que hemos comenzado -y en los próximos-: erradicar, de una vez por todas, de nuestro país la violencia de género, que es la manifestación más brutal de la desigualdad, poniendo en el frontispicio de las políticas públicas la igualdad entre mujeres y hombres».

