El origen del «procés» es netamente económico. Y fue la confluencia de dos factores, la deuda que dejó el tripartito en 2010 -PSC-PSOE, ERC e IC- y la crisis económica de 2008, lo que llevó al entonces presidente de la Generalidad de Cataluña, Artur Mas, y al secretario general de ERC, Oriol Junqueras, a firmar, en 2012, el acuerdo de gobierno que ha conducido al conflicto independentista.
Según explicaron a Confilegal miembros de aquel Govern, «el problema que tuvimos fue la enorme deuda que nos dejó el tripartito que gobernó Cataluña entre 2003 y 2010 y que nos dejó con las manos atadas, haciendo frente a una crisis económica sin precedentes».
Convergencia i Unió recuperó, en las elecciones de diciembre de 2010, el gobierno autonómico al obtener 62 escaños -a 6 de la mayoría absoluta-, “pero con una situación económica desastrosa, con una deuda disparada de 30.000 millones de euros, en parte por la política que había venido aplicando el tripartito, que dejó aplazadas muchas de las deudas contraídas”, añaden las mismas fuentes.
“El tripartito deja la Generalitat con la deuda más alta de su historia”, titulaba La Vanguardia en su edición del 18 de diciembre de 2010, atestiguando la afirmación de esta fuente.
«La deuda de la Generalitat ha crecido en 7.000 millones de euros entre enero y septiembre de este año. Un aumento del 30% en el que no se incluye el efecto de la emisión de bonos a particulares de 3.000 millones de euros realizado con posterioridad. Es más, desde el cierre del 2006 hasta septiembre pasado [2010] la deuda de la administración catalana se ha más que duplicado, desde 14.043 a 30.304 millones», publicaba el diario catalán.
Quince meses más tarde, el 16 de marzo de 2012, el mismo periódico informaba que “La deuda de la Generalitat es la más alta de todas las autonomías”.
Y añadía que la deuda había crecido hasta los 41.778 millones de euros.
Es decir, solo en el ejercicio de 2011, la deuda de la Comunidad Autónoma de Cataluña se había disparado hasta los 11.474 millones de euros, pasando de 30.304 a 41.778 millones de euros.
La deuda, a día de hoy, de la Generalidad de Cataluña es de 77.740 millones de euros. La más alta de las 17 Comunidades Autónomas.
Desde la activación, por parte del Ministerio de Hacienda, de los mecanismos extraordinarios de liquidez para estabilizar las finanzas autonómicas allá por 2012, Cataluña ha percibido más de 67.000 millones de euros (un poco más de 11 billones de pesetas) de las arcas del Estado, fundamentalmente a través del Fondo de Liquidez Autonómico.
De largo, ha sido largo la Comunidad Autónoma más beneficiada, al menos en términos cuantitativos, según Lainformación.com.
“El origen del ‘procés’ es, sin duda, económico. La cerrazón del Gobierno de Rajoy, durante aquel primer semestre de 2012, fue el origen de todo”, añaden las mismas fuentes.
El expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, relató el pasado miércoles, ante el tribunal que juzga en el Supremo el caso del «procés», que a principios de 2012 se reunió con Artur Mas para hablar «del problema de la situación económica de Cataluña, el pacto fiscal y la reducción del déficit público, en una situación de prequiebra para España, con una prima de riesgo disparada hasta los 650 puntos».
«El señor Mas, es cierto, me apuntó sobre la celebración de un referéndum en 2012, pero las cosas entonces no estaban para eso», añadió.
El magistrado instructor de la causa del «procés», Pablo Llarena, puso fecha al origen del mismo en el auto de procesamiento a los componentes del último gobierno de la Generalidad, la Mesa del Parlamento autonómico de entonces y dos diputadas de la CUP: el 19 de diciembre de 2012, con la firma del acuerdo de gobierno, mencionado, entre Artur Mas, por CiU, y Oriol Junqueras, por ERC.
Sin embargo, el “procés” tiene este otro origen, el económico.