Clara Ponsatí
El objetivo de esta orden de detención nacional es tomarle declaración indagatoria sin perjuicio de que pueda dejarse sin efecto si la procesada, una vez que conozca esta decisión por su notificación a las partes, comparezca de forma voluntaria y personalmente ante el instructor. 

El magistrado Pablo Llarena emite una orden de detención nacional a Clara Ponsatí al no justificar su incomparecencia ante el juez

21 / 06 / 2023 13:05

Actualizado el 21 / 06 / 2023 13:07

El juez instructor de la causa del ‘procés’, Pablo Llarena, ha acordado emitir una orden nacional de detención a Clara Ponsatí por no haber justificado con una causa legítima su incomparecencia ante el juez el pasado 24 de abril para prestar declaración indagatoria por el delito de desobediencia por el que está procesada.

Así lo ha determinado Llarena en un auto de 21 de junio consultado por Confilegal al considerar que Ponsatí desatendió “voluntaria e injustificadamente la citación judicial”. 

El objetivo de esta orden de detención nacional es tomarle declaración indagatoria sin perjuicio de que pueda dejarse sin efecto si la procesada, una vez que conozca esta decisión por su notificación a las partes, comparezca de forma voluntaria y personalmente ante el instructor. 

Esto ocurrió también con las procesadas en esta causa Meritxel Serret y Anna Gabriel.

Ponsatí fue citada personalmente para comparecer ante Llarena el pasado 24 de abril. La procesada no se presentó en el Tribunal Supremo y su defensa incorporó un escrito en el que expresó, como justificación de su inasistencia, que la encausada forma parte de dos Comisiones del Parlamento Europeo, una de ellas como miembro suplente.

Ponsatí solicitó la paralización del procedimiento judicial

En el escrito Ponsatí también solicitaba la paralización del procedimiento judicial por haberse impulsado ante el Parlamento Europeo un procedimiento de amparo de los privilegios e inmunidades parlamentarias correspondientes a ella.

El auto de Llarena explica que el artículo 487 de la ley procesal contempla la posibilidad de convertir en detención una orden de comparecencia cuando el citado no justifique causa legítima que le impida presentarse ante el juez.

En el presente caso, añade el magistrado, no puede admitirse la sugerencia de la defensa de que la procesada estuvo imposibilitada de atender el llamamiento judicial.

De un lado, porque la citación -indica el juez- era para la mañana del 24 de abril, mientras que las funciones parlamentarias que aduce su defensa estaban programadas para la tarde de esa fecha, razonablemente compatibles mediante la petición de videoconferencia o incluso sirviéndose de los medios de comunicación existentes entre Bruselas y Madrid.

Llarena señala que ante la programación anticipada de su actividad parlamentaria y considerando también la antelación con que se le citó para la actuación judicial, “la defensa tuvo un amplio margen para advertir a este instructor de las dificultades de la investigada para atender sus responsabilidades políticas y solicitar el reajuste en la citación que considerara preciso.

Se eludió esta previsión y se optó por presentar un escrito exculpatorio que tampoco ha estado seguido de ninguna propuesta de atender el llamamiento judicial con posterioridad al 24 de abril”.

Una excusa

Agrega que esta actuación procesal permite apreciar, a la vista de la rebeldía que ha mantenido la investigada durante cinco años de instrucción, “que las funciones parlamentarias no son sino la excusa frente a una nueva desatención de sus obligaciones procesales”.

El instructor afirma que es lo que la propia investigada ha expresado en diversas declaraciones mediáticas en las que “se jactó de no tener ninguna intención de atender la citación judicial”.

Y agrega que “así resulta también de que la encausada (que está personada en el procedimiento y es sabedora de que la instrucción de la causa se encuentra paralizada por su falta de declaración indagatoria), no sólo abandonara nuestro país inmediatamente después de su posible intervención en los hechos, sino que se opuso personalmente a que el Reino Unido la entregara a las autoridades judiciales españolas para responder por la responsabilidad que se ventila en este proceso”.

Llarena también rechaza que se deba suspender el procedimiento judicial por la existencia de una demanda de amparo de las inmunidades parlamentarias ante el Parlamento Europeo.

El juez explica que la defensa de Ponsatí se apoya en una sentencia de la Gran Sala del TJUE que analizaba un supuesto diferente al del caso presente, tal y como han plasmado en sus informes las tres acusaciones personadas.

Por otra parte, el magistrado instructor ha dictado otra resolución que rechaza el recurso de reforma que planteó Ponsatí contra el auto de 28 de marzo que acordó su libertad y, además, la citó a declarar a las 11 de la mañana del 24 de abril para prestar declaración indagatoria ante Llarena en el Tribunal Supremo.

Noticias relacionadas:

El Supremo deja claro quién debe pagar si cierra una clínica dental y deja al cliente «tirado» con el tratamiento

Una incapacidad permanente total no supone de forma automática la discapacidad del 33%

Presentar un carnet de conducir falso no es delito, si los datos que aparecen son auténticos

Ábalos pedirá la nulidad de la sentencia del Supremo porque asegura que su condena estaba «predeterminada»

Aldama acepta realizar un año de trabajos para la comunidad para evitar su ingreso en prisión

El Supremo cambia las reglas sobre qué ocurre cuando un heredero muere sin aceptar una herencia

Lo último en Tribunales

fotonoticia_20260628125948_1920

Pano, su chófer y un soborno frustrado: las claves del lunes que pone a prueba el ‘caso Leire Díez’

Elisa Mouliaá

Elisa Mouliaá estuvo en Dubai, afirma en el ejercicio de su derecho de rectificación

seguro obligatorio

El TJUE da vía libre a la compraventa de indemnizaciones de tráfico: los «cazacréditos» pueden reclamar, pero no son víctimas

clínica dental

El Supremo deja claro quién debe pagar si cierra una clínica dental y deja al cliente «tirado» con el tratamiento

construcción colegio extremadura administración

El Gobierno de Extremadura, condenado por su propia desidia en la construcción de un colegio: «nadie puede aprovecharse de sus propias torpezas»