La Audiencia Provincial de Murcia ha desestimado el recurso de apelación interpuesto por el exalcalde de Cartagena y portavoz de Movimiento Ciudadano, José López, contra el auto del pasado 25 de enero que pedía que López se sentara en el banquillo de los acusados por un presunto delito leve de amenazas y maltrato de obra, tras haber lanzado presuntamente una patada al exdirector general de Calidad Educativa de la Comunidad Autónoma, Fernando Mateo.
La juez María Pascual Hernández, titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Cartagena, que instruye la causa contra el exregidor, dictó este auto poniendo fin a la investigación y encausándolo.
Los hechos tuvieron lugar en 2016, durante una comida en la Escuela de Hostelería de Cartagena, a raíz de la cesión al Consistorio de la réplica del submarino Peral que fue colocada en una rotonda en el Paseo de Alfonso XIII.
López manifestó entonces, mediante un comunicado, que la denuncia obedecía a «la estrategia de manipulación de la opinión pública por parte del PP».
Aseguró que enviaron al director general «a provocar y faltar al respeto de Cartagena y del alcalde con ocasión de la cesión de la réplica del submarino Peral por parte de la UPCT (Universidad Politécnica de Cartagena) que trataron de impedir».
La defensa argumentaba en el recurso la «mala relación preexistente» entre este exalto cargo de la Comunidad y el excalde.
El PP difundió en 2015 un vídeo con el que denunciaba «insultos y menosprecios» de José López, entonces regidor de Cartagena, durante los plenos.
Según los ‘populares’, López «había tomado por costumbre la falta de respeto, el tono condescendiente y el insulto a la hora de dirigirse a los miembros de otros grupos» en los plenos que dirigía.
Posteriormente, cuando se conoció la candidatura a la alcaldía de Cartagena de la que en aquel momento era Consejera Portavoz, Noelia Arroyo, la definió como «una peluca rubia y labios bien pintados».
«Yo soy empresario, sé gestionarme y lo he mostrado», señaló entonces, y destacó que, durante la primera etapa de la presente legislatura en la que gobernó como alcalde, «hemos hecho un milagro económico de pagar 78 millones de euros de la deuda que había dejado su partido en sólo dos años, más siete de Casco Antiguo, más bajar todas las tasas e impuestos».
«Esto es hacer política y trabajar de verdad gestionando por los cartageneros, y ellos hacen otra cosa, ellos venden esos programas del corazón y esas pelucas rubias y esos labios bien pintados, pero hasta ahí podemos llegar», indicó.
El último desencuentro con los ‘populares’ se dio tras el pacto de gobernabilidad alcanzado en la ciudad portuaria entre PSOE, PP y Ciudadanos.
Tras el pleno, salió a la puerta del Ayuntamiento, donde se concentraban simpatizantes del exregidor, y se dirigió a ellos diciendo: «Las verdades como puños, y si hace falta a la cara».