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La DGT quiere aumentar este año la sanción a motoristas por no llevar casco y obligarles a usar guantes

Ultima un plan con 17 medidas para reducir la siniestralidad de motoristasSe abordará próximamente en el pleno del Consejo Superior de Tráfico. Foto: EP
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La Dirección General de Tráfico (DGT) está ultimando un plan para reducir la siniestralidad de motoristas, un colectivo vulnerable que representa el 21% del total de fallecidos en España.

Tiene 17 medidas,  entre ellas castigar más no hacer uso del casco. Que suponga la pérdida de 4 puntos del carné, en lugar de los 3 actuales por no llevarlo puesto.

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También contempla la obligatoriedad del uso de guantes. Esta iniciativa se impondría inicialmente en carretera, siguiendo el ejemplo de otros países europeos, como Francia, que ya obliga a sus motoristas a llevarlos. Estudiará si se amplía la medida en ciudades.

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La DGT también exigirá asistir a clases teóricas presenciales para sacarse el carné de moto. Esta medida, que será común para todos aquellos futuros conductores independientemente del permiso que quieran sacarse (con 8 horas), está ya en tramitación y su entrada en vigor está prevista para este año.

En el caso de querer obtener los permisos AM, A1 y A2, se establecerá, además de las 8 horas comunes, la obligatoriedad de 6 horas de formación presencial específica de contenidos teóricos, que versarán sobre factores de riesgo, técnicas de conducción y utilización de equipos de protección.

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Este ‘Plan de medidas especiales para la seguridad vial de motocicletas y ciclomotores 2019-2020’, que ultima la DGT, a falta de ser aprobado, que actualiza el ‘Plan Estratégico para la Seguridad Vial de Motocicletas y Ciclomotores de 2007’, fue presentado el pasado 25 de julio a un grupo de periodistas.

La elaboración de este plan se ha realizado en el marco del grupo de trabajo del Consejo Superior de Tráfico, Seguridad Vial y Movilidad Sostenible GT-52 (Motocicletas y Seguridad Vial), del que forman parte entidades, instituciones y administraciones relacionadas con el sector de la moto.

En la reunión, además del presidente de la presidente de la DGT, Pere Navarro, estaban presentes representantes de algunas de estas entidades, como el secretario general de la Asociación Nacional de Empresas del Sector de las Dos Ruedas (Anesdor), José María Riaño, y el presidente de la Asociación Mutua Motera (AMM), Juan Manuel Reyes.

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España es tras Italia el segundo país de la UE con más vehículos de dos ruedas matriculados, con 5,4 millones de motos y ciclomotores, lo que representa el 15 % de todo el parque móvil. Su siniestralidad supone el 23% de los fallecidos en accidente de tráfico (421 muertos en 2018).

Desde 2012, han crecido un 19% las víctimas mortales en motocicleta, mientras que en ciclomotores se ha producido un descenso del 6%.

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Y este es el único colectivo que ha visto incrementada la mortalidad vial este 2019. El año pasado 359 motoristas perdieron la vida en las carreteras y hasta el pasado 22 de julio ya se habían contabilizado 147 fallecidos, 36 más que en el mismo periodo de 2018 (111).

EL FUTURO EN SEGURIDAD: EL AIRBAG

Desde la DGT indican que los porcentajes de no uso del casco se han reducido de forma notable entre los años 2006 y 2017, sigue quedando un reducto de usuarios que continúan siendo ajenos al cumplimiento de esta normativa.

Informa de los 241 motoristas que perdieron la vida en 2018 en vías interurbanas, 10 no llevaban puesto el casco en el momento del accidente.

La Asociación Nacional de Empresas del Sector de las Dos Ruedasy la Asociación Mutua Motera han destacado la importancia del casco y de los guantes como elementos de seguridad de los motoristas, si bien auguran que el futuro en la seguridad de este colectivo pasa por el airbag.

Este elemento ya está disponible en el mercado por un precio de entre 300 y 600 euros, frente a los más de 1.000 que costaba cuando se lanzó, pero estas asociaciones consideran que aún necesita un empujón para que los usuarios de moto lo conozcan y apuesten por tenerlo.

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ANESDOR y la Asociación Mutua Motera recuerdan que por este proceso de concienciación tuvo que pasar el casco, que vio cómo se popularizó entre la sociedad civil gracias a los pilotos de motociclismo.

Esperan que ahora que éstos empiezan a visibilizar el uso de los airbag en las competiciones, estos elementos se normalicen, algo que abraza la DGT y la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC), que ya empieza a utilizarlos.

OTRAS MEDIDAS

Tráfico también pretende concienciar a los motoristas con respecto a su vulnerabilidad con campañas sobre el uso del resto de elementos de seguridad: calzado, chaqueta y pantalón adecuados, y protecciones de plástico en codos, espalda, hombros y rodillas, entre otros.

Otra medida será la bonificación con 2 puntos en el carné por la realización de cursos de conducción segura, que estaría incluida en la reforma de la Ley de Tráfico que se encuentra en trámite por el actual Gobierno en funciones.

También se pretenden implantar nuevos cursos para conductores con permiso B y cursos específicos de seguridad vial para colectivos profesionales motoristas, que serán subvencionados.

Otras de las medidas son la creación en el seno de las Subcomisiones Provinciales de Educación Vial de un grupo de trabajo específico sobre vulnerables y la constitución en la DGT de la Delegación de la Moto.

Asimismo, se pretenden mejorar las infraestructuras, identificando tramos especialmente siniestros para los motoristas y diseñando medidas que hagan la carretera más autoexplicativa y visible, como es el caso de la señalización de trazado seguro, que se está llevando a cabo en fase de pruebas en La Rioja.

En vías urbanas, la DGT insiste en seguir adelante con rebajar el límite de velocidad de circulación genérico de 50 km/h a 30 km/h en calles con un solo carril por sentido de circulación.

En las carreteras interurbanas, murieron 241 motoristas en 2018, un 93% de ellos, hombres.

El 78 % del total perdió la vida en las convencionales, generalmente por una salida de vía debido a la velocidad o las distracciones y en una curva.

Uno de cada tres fallecidos tenía entre 45 y 54 años, y seis de cada 10 se había sacado el carné hacía más de 10 años.

Los expertos achacan estas dos últimas circunstancias a lo que denominan motorista «renacido», un motorista que dejó la moto mientras pagaba hipoteca y tenía hijos y luego volvió a conducir moto, pero había perdido experiencia.