La ministra de Justicia, Margarita Robles, reprochó ayer a la Generalitat, y a su presidente, Quim Torra, su juego sucio al haber tratado de implicar al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en los atentados yihadistas que tuvieron lugar en el verano de 2017 en Cataluña.
«Aprovecho para decirle que ha sido inaceptable que, desde la Generalitat de Cataluña, se haya querido arrojar la más mínima sombra de sospecha sobre la actuación del CNI en los atentados de 2017», afirmó la ministra en el programa La Sexta Noche.
«Creo que no vale todo en política. Y, desde luego, yo pienso que los 3000 hombres y mujeres trabajan con vocación y sentido de Estado», añadió.
Robles respondió así a las recientes manifestaciones del presidente de la Generalitat catalana, Quim Torra, que se alineó, sin ningún complejo, con el relato conspirativo que apunta a una supuesta relación entre el CNI y Abdelbaki es Satti, el imán de Ripoll y supuesto cerebro de los atentados.
«Exigimos explicaciones al Gobierno español y que se asuman las más altas responsabilidades», declaró Torra, con clara intencionalidad política.
Esta se vio respondida por el comisario jefe de los «Mossos d’Esquadra», Eduard Sallent, quien manifestó inmediatamente después de que Torra pidiera explicaciones que «La colaboración con nosotros [refiriéndose al CNI] fue absoluta».
Y añadió que no poseía ningún indicio que demostrara que el CNI tuviera ningún conocimiento previo sobre las intenciones de la célula yihadista antes de producirse el atentado, desacreditando así las manifestaciones públicas del presidente autonómico.