El Comité de Competición de la RFEF no compró el «relato» contenido en las alegaciones del Atlético de Madrid, por lo que ha mantenido la sanción de un partido al delantero colchonero, Álvaro Morata, que fue expulsado en el partido Mallorca-Atlético, disputada el miércoles pasado.
Al Atlético todavía le queda recurrir a Apelación, porque dicho recurso tendría que producirse esta mañana, pocas horas antes del inicio del derby en el Wanda Metropolitano.
Por lo que el «Cholo» Simeone ha decidido prescindir de Morata para eliminar cosas que distorsionen la concentración.
Los hechos se produjeron debido a una doble amarilla que recibió Morata en un mismo minuto.
La explicación de lo sucedido, que plasmó el colegiado en el acta arbitral, muestra un comportamiento poco punible.
Evidentemente, ambos futbolistas contaron su versión de la disputa.
Álvaro Morata no desveló los supuestos comentarios que Xisco Muñoz, del Mallorca, le dijo y que le hicieron perder los papeles.
Por otro lado, el capitán del Mallorca, alegó haberle dicho al jugador rojiblanco que era “un niño de papá” y que no fue más que un lance del juego.
Las contestaciones de Morata en su twitter a las alegaciones de Xisco aluden a que éste no es honesto con las declaraciones.
La problemática del caso emana de que la doble amarilla que propicia la expulsión del delantero atlético se produce en el minuto 76 de juego. Todo parte de un pase en profundidad que es interceptado por Xisco Muñoz.
Tras la jugada, Álvaro Morata y Xisco Muñoz se encaran entre sí por los supuestos comentarios. Ante esta infracción, el colegiado Hernández Hernández penaliza a ambos jugadores con tarjeta amarilla.
Posteriormente, una vez que ambos jugadores fueron separados, Álvaro Morata se dirigió hacia Salva Sevilla al que se encaró más levemente.
El árbitro entiendió que reincide en la infracción que acaba de cometer y expulsó al jugador del Atlético de Madrid.
En el acta arbitral se plasmaron los motivos que llevaron a la expulsión de Morata, siendo ambos el mismo: “En el minuto 76 el jugador (9) Morata (…) fue amonestado por el siguiente motivo: encararse a un rival sin llegar al insulto ni a la amenaza”.
En su resolución, el Comité de Competición dice: «Tras el examen y consideración conjunta de las alegaciones formuladas y de la prueba aportada, este Comité entiende que no se deduce la existencia de errores materiales manifiestos, único supuesto en el que procedería dejar sin efecto las consecuencias disciplinarias de la amonestación impuesta, en aplicación de los artículos 27 y 130 del Código Disciplinario vigente».
«En efecto, del visionado de las imágenes se observa, por un lado, que el jugador Sr. Morata se dirige al jugador rival a escasa distancia del mismo y realizando una serie de manifestaciones de las cuales no se tiene conocimiento; y de otro, que el jugador Sr. Savic contacta con el rival en la disputa del balón», prosigue.
«Ambas situaciones son perfectamente compatibles con los hechos descritos en el acta arbitral, correspondiendo al árbitro valorar la trascendencia de dichas acciones y si son o no merecedoras de amonestación. Pero, en cualquier caso, no se aprecia la existencia de un error material manifiesto en los términos previstos por el vigente Código Disciplinario».
Por consiguiente, el Comité de Competición desestimó las alegaciones formuladas por el Atlético de Madrid, y se «confirmó las amonestaciones impuestas a los citados jugadores, con los respectivos efectos disciplinarios que correspondan».
Con esta decisión, el Atlético de Madrid se quedó sin una pieza fundamental en su partida de ajedrez contra el Real Madrid.