Los magistrados son Ángel Martínez Sáez, destinado en la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Provincial de Tarragona, y Emilio Calatayud Pérez, titular del Juzgado de Menores 1 de Granada.
En ambos casos personas desconocidas se han hecho pasar por ellos expresando opiniones que no se corresponden, en absoluto, con las suyas.
Han usurpado su identidad en audios que se han distribuido por las redes sociales, haciendo creer a quienes los escuchaban que eran ellos y produciéndoles un daño a su honor, a sus personas.
Los dos han reaccionado de la misma forma: denunciándolo ante las respectivas policías.
Martínez Sáez, que está afiliado a la asociación progresista Juezas y Jueces para la Democracia, puso una denuncia el martes ante los «Mossos d’Esquadra», en Tarragona e hizo público un corto comunicado que dice: «Buenos días. Ayer tuve conocimiento de que por las redes sociales estaba circulando un audio, que supuestamente lo había realizado yo. El audio es sobre el Covid-19, las medidas del confinamiento y en concreto sobre la desobediencia.
«Comunicaros que yo no soy el autor de dicho audio que se me atribuye, con nombre y apellidos, destino y función. Ayer mismo realicé denuncia ante los ‘Mossos d’Esquadra’«, concluye.
El magistrado desconoce quién ha usurpado su identidad y por qué le ha tocado a él, que siempre ha optado por un perfil público bajo, como lo prueba la dificultad de obtener fotografías suyas en la red.
EL FALSO AUDIO
En el audio, que lleva por título «La sensatez arrestada», la voz del falso magistrado pone en tela de juicio la orden de confinamiento, consecuencia del estado de alarma decidido por el Gobierno el pasado 14 de marzo.
«Dice el coronel Pedro Baños, experto en inteligencia militar, que si no nos damos cuenta de que nos están lavando el cerebro es que ya lo han conseguido. Vaya si lo han conseguido», afirma.
«No digo que la epidemia no sea un problema grave. Digo que las medidas policiales draconianas que se nos han impuesto carecen de justificación sanitaria», añade.
A la policía se dirige de la siguiente forma: «Supongo que sabrán que las mayorías de las denuncias que formulan estos no son por infracción del Real Decreto del estado de alarma, que carece de rango legal para establecer nuevas infracciones. Sino del artículo 36.6 de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana que tipifica como sancionable, y leo textualemnte, la desobediencia o la resistencia a la autoridad o a sus agentes en el ejercicio de sus funciones así como la negativa a identificarse a requerimiento de la autoridad o de sus agentes o la alegación de datos falsos o inexactos en los procesos de identificación.
«Dicho en román paladino, si ustedes, por poner un ejemplo, paran a un corredor, le ordenan que se vaya para su casa, que es lo que debe hacer, y se va, no ha cometido la infracción antedicha. Y si ustedes, a pesar de todo lo denuncian como si la hubiera cometido, son ustedes los que están cometiendo no una infracción sino un delito de prevaricación o falsedad. Podrán ustedes engañar al ciudadano, que no conoce las leyes. Podrán engañar al juez, que no estaba presente. Pero, en cualquier caso, habrán cometido un delito. Además de un perjurio, porque juraron cumplir y hacer cumplir las leyes. Y si no les remueve la conciencia, claramente es que no la tienen», concluye el corte, que dura 5 minutos 57 segundos.
EL CASO DE CALATAYUD
Por lo que se refiere a Emilio Calatayud el imitador está identificado. Es Walter García Carro, un locutor que distribuye su podcast, desde Asturias, a través de su cuenta de Twitter, @walter_garcia_.
Calatayud no ha puesto una sino dos denuncias, además de advertirlo a sus seguidores en el «blog» que mantiene en el periódico «Ideal», de Granada, que comparte con el periodista Carlos Morán.
«Si os llega un audio en el que una voz pone a parir al presidente del Gobierno, no soy yo, no lo compartáis, voy a denunciarlo», publicó hace tres semanas.
Lo empezaba así: “Buenas, soy Emilio Calatayud. Vamos a ver, hay personas que están compartiendo un audio en el que un sujeto pone a parir al presidente del Gobierno, pues bien, esa voz no es mi voz. No soy yo. Es un bulo. Por favor, no lo compartáis. Lo voy a denunciar ante las fuerzas de seguridad y el juzgado de Guardia. Parece que hay quien está empeñado en que no me recupere de mi operación, pero no lo va a conseguir. Estoy muy enfadado. Gracias».
El falso Calatayud afirma: «El 6 marzo con 365 casos Sánchez hace un llamamiento para salir ala calle el 8 de marzo, bajo la frase «sin feminismo no hay futuro». El 6 de marzo. El 7 de marzo, con 430 casos y 10 muertos ya el PSOE en Twitter animaba a salir a llenar las calles de Madrid. También el 7 de marzo, el de Simón y Garfunkel, en la tele, afirmó que el brote estaba bajo control y que era el criterio de cada uno ir a la manifestación del 8M. Un fenómeno Simón y Garfunkel».
Y añade más adelante: «¿Quién puede confiar en este pobre hombre, mentiroso y caradura, que tenemos de presidente del Gobierno español?”. Y cosas más fuertes, en lo que, a todas luces es una pieza de libro de “fake news” o, como suele decir el conocido magistrado, de mentiras como puños.