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El experto Juan José Badiola augura que la epidemia entrará en fase de remisión en España ‘en muy pocas semanas’

Salvo que se compliquen las cosas por la vuelta a las aulas y el fríoBadiola insiste en que hay que seguir las medidas sanitarias que se han adoptado "a rajatabla mientras no tengamos la posibilidad de incrementar el nivel de inmunidad de rebaño a través de la vacuna".
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El catedrático y director del Centro de Enfermedades Transmisibles Emergentes de la Universidad de Zaragoza, Juan José Badiola Díez (León, 1948), ​augura que la epidemia del coronavirus entrará en fase de remisión en España “en muy pocas semanas”. Eso sí, “si cumplimos las normas establecidas por las autoridades sanitarias”.

Así lo ha manifestado a Confilegal este experto con más de 40 años de trayectoria y experiencia profesional en epidemias que conoce su dinámica.

Este es el pronóstico de Badiola, “salvo que se compliquen las cosas por la vuelta a las aulas y el frío, “porque estaremos más tiempo en espacios cerrados y muchos de ellos no ventilados, y ahí los contagios se pueden facilitar”.

Hasta la fecha, la cifra de contagiados a nivel mundial se eleva a más de 29 millones de personas y se superan 924.000 víctimas mortales, según el balance publicado hoy por la Universidad Johns Hopkins sobre los 188 países y territorios afectados.

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Por lo que se refiere a las recuperaciones, son ya más de 19,62 millones de personas las que han conseguido superar el coronavirus.

España se sitúa en noveno lugar de contagios, y es el país de la Unión Europea con más casos, con 566.326 positivos y 29.747 muertos.

Badiola pone el foco en que cuántos casos habrá que no se han detectado en muchos países, y que él cifra en el “doble o el triple” de los contabilizados.

Señala que este virus no es muy patógeno, y que además es un virus muy sensible que se destruye a 57 grados de temperatura, pero es “muy contagioso y se propaga con una gran facilidad”.

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“Y cuando se expande tanto un patógeno, no es fácil acabar totalmente con él”, agrega.

Además, indica que dadas esas circunstancias es muy probable que el virus permanezca durante un periodo de tiempo prolongado, pero dice que “si las medidas de control se llevan a cabo rigurosamente, esa previsión no se cumplirá”.

Por ello, recomienda “cumplir estrictamente las normas para dificultarle los contagios mientras no tengamos la posibilidad de incrementar el nivel de inmunidad de rebaño”.

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“Y eso ocurrirá cuando tengamos la vacuna”, apunta.

Juan José Badiola, en la sala de microscopios en la que trabaja.

LOS ERRORES COMETIDOS EN NUESTRO PAÍS, SEGÚN BADIOLA

Volviendo la vista atrás, Juan José Badiola manifiesta que “en España hemos cometido algunos errores cuando llegó el coronavirus porque no fuimos capaces de prever lo que podía pasar”.

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Expone que “el Sistema Sanitario español está basado en las enfermedades individuales -infartos, fracturas, ictus…), pero en no las colectivas, y sobre todo las que producen patógenos”.

Él estimaba que por debajo de lo que se había detectado se estaba produciendo un incremento progresivo de los contagios en una buena parte de la población española.

Finalmente salieron a la luz y fue lo que provocó la declaración del estado de alarma con el consiguiente confinamiento del país, “y con él se evitaron contagios porque impidió que la gente que estaba infectada estuviera por la calle o en los transportes públicos o en los comercios contagiando a otras personas”.

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AFIRMA QUE EL PROCESO DE DESESCALADA SE HIZO PRECIPITADAMENTE

¿Qué se ha hecho mal últimamente? Este experto afirma que el proceso de desescalada “se hizo precipitadamente, sobre todo muy presionado por las decisiones de restaurar la economía”.

“¿Y qué ha pasado? Que la gente pensó que el virus ya había desaparecido y cuando vuelve a la normalidad un país como el nuestro, donde somos muy aficionados a estar juntos, a abrazarnos, se han multiplicado los contagios de una manera espectacular, produciéndose un elevado número de rebrotes de la epidemia”, expone.

Badiola señala que uno de los brotes de la epidemia de mayores consecuencias fue el que apareció a finales de junio en la zona limítrofe entre Aragón y Cataluña con motivo de la recolección de la fruta de verano que requirió la llegada de miles de temporeros que no tenían las condiciones apropiadas de alojamiento, lo que facilitaba los contagios.

Recuerda que el brote en poco tiempo se extendió hacia la ciudad de Zaragoza y Barcelona.

En estas ciudades y particularmente en la primera, la epidemia se propagó rápidamente, dándose el caso de que fue el territorio con mayor número de casos de toda Europa.

Preguntado sobre por qué considera que la epidemia va a empezar a reducirse, expresa que Aragón, a la vista de la dramática situación, tomó unas medidas muy estrictas, y que son “las que se están adoptando ahora en las comunidades que tienen un número de casos elevado”.

En Aragón se tomaron a mediados de julio, pero los resultados tardaron cuatro semanas en comenzar a estabilizarse.

Al respecto, Badiola manifiesta que “cuando hay mucha transmisión comunitaria, hay un momento en el que las medidas estrictas lógicamente impiden muchos de los contagios, pero no todos porque también están las reuniones en las casas y fiestas familiares, por ejemplo”.

Recuerda que “la ciudad de Zaragoza tardó en responder a las medidas”, que tuvieron una etapa en la que se estabilizó el número de casos, pero no se veía una reducción, y es la que, según afirma, están viviendo algunas Comunidades Autónomas ahora.

Al cabo de dos, tres o cuatro semanas en Zaragoza por fin empezaron a verse resultados y eso es lo que este experto en epidemias espera que ocurra en nuestro país en las próximas semanas.

“Como se han aplicado medidas similares a las que se adoptaron en Aragón en su momento, la epidemia tiene que responder. Y será en pocas semanas”, prevé.

Argumenta que cuando hay un nivel alto de contaminación, la respuesta no es inmediata. “Puede tardar dos, tres o cuatro semanas más, pero acabará respondiendo”, precisa.

Añade que “será lo más probable, salvo que pueda haber algún factor nuevo, como puede ser el regreso a las aulas o el frío”.

‘LA VENTILACIÓN ES FUNDAMENTAL’ PARA EVITAR CONTAGIOS

Badiola hace hincapié en que “la ventilación es fundamental para evitar contagios”. 

Preguntado sobre el caso de cruzarse por la vía pública con corredores, que no llevan mascarilla, Badiola aconseja guardar la distancia de seguridad de metro y medio o dos metros, aunque también dice que pasan fugazmente y que tampoco da tiempo al contagio, pero mejor prevenir.

Respecto a la vuelta de los alumnos a las aulas, señala que “ya se esperaba” que hubiese positivos de alumnos o profesores, pero defiende las clases presenciales porque “los niños requieren socialización”.

Preguntado sobre hasta cuándo cree que tendremos que llevar mascarilla, afirma que “hasta que no haya evidencia de que la epidemia está en franco retroceso”.

“La tuvimos así en junio, tuvimos una oportunidad estupenda entonces, pero no lo hicimos bien: No se cumplieron de forma generalizada las normas establecidas por las autoridades sanitarias”, señala Badiola.

“Socialmente no lo hemos hecho bien, quizás por exceso de confianza, también por defecto del confinamiento por haber estado tanto tiempo recluidos”, agrega.

I CONGRESO NACIONAL COVID-19

Hoy se ha inaugurado el I Congreso Nacional COVID-19, en el que más de 20.000 profesionales sanitarios van a compartir de forma telemática los principales hallazgos científicos que se han producido en España sobre la pandemia, tratando aspectos que van desde los fundamentos de la respuesta inmune hasta el manejo de la ventilación invasiva, pasando por los diferentes tratamientos, las estrategias de prevención y de cuidados a los pacientes.

El jefe de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, el doctor Santiago Moreno, ha afirmado en su intervención que “la aparición de rebrotes era inevitable”, pero considera que “se bería haber evitado que se llegara a la transmisión comunitaria”, y reparte la responsabilidad de la situación actual entre el civismo de los ciudadanos y el seguimiento de los brotes.

“La responsabilidad hay que repartirla entre los ciudadanos, que hemos dejado de lado parte de las conductas cívicas necesarias para evitar la transmisión, y los responsables sanitarios de hacer el seguimiento adecuado de los brotes para conseguir su contención. Lo primero es difícil de controlar, pero lo segundo es imperdonable que haya funcionado mal”, agrega Moreno.

Preguntado al respecto, Juan José Badiola manifiesta que está totalmente de acuerdo con la opinión del doctor Moreno.

Badiola insiste en que hay que seguir las medidas sanitarias que se han adoptado “a rajatabla mientras no tengamos la posibilidad de incrementar el nivel de inmunidad de rebaño a través de la vacuna”.