El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, impuso ayer, en la sede del Colegio de Procuradores de Madrid, la Cruz de San Raimundo de Peñafort de primera clase a los magistrados Alejandro Abascal, adscrito a la Audiencia Nacional, y a Yolanda San Pastor, titular del Juzgado de Primera Instancia nº 65 de Madrid, especializado en materia tutelas e incapacidades.
«Premiar a dos magistrados como ellos es fácil», afirmó. «Pero entraña una gran carga de responsabilidad, porque el título lo llevas y os exige más. El reconocimiento que hoy os hacemos supone, digámoslo claro, una mochila de la que nos podréis desprender. Una mochila que os obliga a seguir haciendo vuestro trabajo con el nivel de excelencia del que habéis hecho gala hasta ahora, sino a mejorarlo aún más», dijo Campo en su intervención.
El acto tuvo lugar en la sede del Colegio de Procuradores de Madrid.
Su decano, Gabriel María de Diego Quevedo, abrió la ceremonia, que duró 34 minutos, en la que participaron el consejero de Interior, Justicia y Víctimas de la Comunidad de Madrid, Enrique López –como Campo, magistrado en servicios especiales–, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Celso Rodríguez Padrón y el presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro.



Rodríguez Padrón, a quien le correspondió la «laudatio» de los dos condecorados, subrayó que su trayectoria simbolizaba «los valores y esfuerzo de los integrantes de la carrera judicial».
Navarro, por su parte, afirmó en su intervención que el acto era «un homenaje a dos buenos jueces y, a su vez, a jueces buenos».
De los dos resaltó «su valor vocacional e intelectual».
López mostró su “orgullo hacia todos los profesionales de la Justicia” y remarcó que los galardonados “son el espejo de los mejores valores que encarna nuestra carrera judicial”.
ABASCAL SE ACUERDA DE UNAMUNO
Alejandro Abascal, juez de Adscripción Territorial, actualmente adscrito como refuerzo del magistrado Manuel García Castellón, titular del Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional, en su intervención, para dar las gracias, hizo referencia a una anécdota del que fuera rector de la Universidad de Salamanca y uno de los grandes escritores de la Generación del 98, Miguel de Unamuno.
«Cuando el Rey Alfonso XIII impuso a Miguel de Unamuno la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio el escritor y filósofo dirigió unas palabras de agradecimiento que sonaron atrevidas. Dijo, ‘me honra, Majestad, recibir esta Cruz que tanto me merezco’. Ya en privado, el Rey le dijo que le sorprendía que dijera que se merecía la distinción. A lo que replicó don Miguel, ‘es que tengo razón’. Y el Rey le contestó, ‘pero los galardonados suelen decir que no se las merecen’. Y éste le contesto, ‘también tiene razón, Majestad’. Yolanda no lo dirá, yo sí. La distinción es merecida, al menos en el caso de ella», dijo Abascal.
Yolanda San Pastor no pudo hacer ninguna intervención ya que tenía un problema de garganta que le impedía hablar.





Entre los asistentes se encontraban el nuevo presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo, César Tolosa, los magistrados de la Sala de lo Penal del Alto Tribunal, Julián Sánchez Melgar y Antonio del Moral, el vocal del Consejo General del Poder Judicial, José María Macías, los jueces centrales de instrucción José de la Mata y Manuel García Castellón, el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Jesús Alonso, la decana de los Juzgados de Madrid, María Jesús del Barco, la viceconsejera de Justicia de la Comunidad de Madrid, Yolanda Ibarrola, el catedrático de derecho Constitucional, abogado, Enrique Arnaldo, la escritora Julia Navarro y su marido, el periodista Fermín Bocos.
Por parte del Colegio, también estuvieron los miembros de la Junta de Gobierno Alberto García Barrenechea, Marta Franch, Noel Dorremochea, Antonio Sánchez-Jáuregui, María del Carmen Giménez, María Teresa de Donesteve, María Granizo Palomeque e Ignacio Argos.