PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Un despacho laboralista de Pamplona crea una herramienta de inteligencia artificial que resuelve dudas legales al momento

'LexaGO' es fruto de la colaboración entre el Grupo Lexa y el Instituto Tecnológico Informático de la Universidad Politécnica de Valencia. 
| | Actualizado: 06/04/2021 22:14

‘LexaGO’, soportada por una base de datos de 10.000 consultas, es el fruto de la colaboración entre el Grupo Lexa, despacho de abogados laboralista, y el Instituto Tecnológico Informático de la Universidad Politécnica de Valencia. 

Consultas online resueltas con jurisprudencia sobre temas tan de actualidad como si hay que devolver las bonificaciones de los ERTE si la empresa despide, temas disciplinarios sobre mascarillas y Covid, dudas sobre vacunación y cómo gestionar el teletrabajo o cómo se constituye una comisión negociadora de los planes de igualdad, son algunas de las dudas que resuelve la herramienta ‘LexaGO’.

Esta iniciativa lleva detrás una potente tecnología de Inteligencia Artificial (IA) que permite resolver estas y todas las consultas del día a día en el ámbito laboral, desde una base de datos con más de 10.000 consultas fruto del trabajo de los últimos doce años del despacho laboralista ubicado en Pamplona, Grupo Lexa.

La herramienta de inteligencia artificial ‘LexaGO’ es el resultado de dos años de investigación. Para ello crearon la sociedad ‘Lexa M.O’ de la que depende esta iniciativa.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Hace menos de un año, el despacho ONTIER y la editorial jurídica Lefebvre presentaban un proyecto que ofrece asesoramiento legal gratuito de Covid-19 para pymes y ONG gracias a la aplicación de inteligencia artificial y aprendizaje automático con el nombre de ‘Aretha’. La aplicación sigue operativa desde la web de este bufete.

La particularidad más sobresaliente de ‘Aretha’ estaba en la interacción del equipo legal de ONTIER, proporcionando contenido legal sobre el Covid en todas las áreas de asesoramiento (laboral, fiscal, inmobiliario, entre otros), con la editorial jurídica Lefebvre que contribuye con su experiencia a la incorporación de información legal, precisa y actualizada.

La especialización en el mundo laboral es uno de los elementos que definen ‘LexaGO’ que acaba de lanzarse al mercado. Hace diez años los profesionales de Grupo Lexa resolvían consultas por escrito.

Un despacho volcado en la innovación

Grupo Lexa, como despacho de abogados especializado en derecho laboral, combina el ejercicio de la Abogacía y la Asesoría laboral con un servicio online de resolución de consultas laborales a lo largo de sus doce años de vida.

PUBLICIDAD

En su oficina de Pamplona trabajan diecinueve profesionales. Junto con ese asesoramiento laboral, llevan tanto la gestión de las nóminas, así como la defensa, tanto judicial como ante diferentes organismos, de sus clientes empresa.

También el despacho aparece ligado al diseño laboral de operaciones concursales cuando hay venta de unidades productivas. En Barcelona su colaboración con el bufete ‘Net-Craman’ es estrecha.

Monica Arechaga, directora general de LexaGO.

En los últimos ocho años, el servicio de consultas online ha resuelto más de 10.000 cuestiones a clientes de todos los sectores y tamaños, con un coste fijo al mes muy competitivo. Ahora ‘LexaGO’ automatiza dicho servicio haciéndolo más escalable y mejorando el servicio al usuario que ve respondidas sus dudas en el acto.

PUBLICIDAD

El hecho de que sean los propios abogados en ejercicio y graduados sociales de su Departamento de Nóminas los que resuelven las consultas, asegura la total calidad y actualidad en la resolución de las consultas.

Automatización del servicio

“Medimos la recurrencia de las consultas laborales diarias, que era el 70% del día a día, eso nos hizo contactar con Manuel Alonso, en su día director de ingeniería de SAS Automotive, ahora socio con nosotros, pero que ha ayudado a robotizar las fábricas de Tesla en Estados Unidos”, explica Joaquín Castiella, socio director de Grupo Lexa.

PUBLICIDAD

“No es tanto un ‘chatbot’, que no tiene inteligencia artificial, como una solución de IA, que contesta dudas jurídicas, sobre una base de datos que hay detrás, que tiene organizadas las preguntas y respuestas de tal forma, que para cada pregunta, hay una pregunta y contestación similar”, indica Castiella.

Este experto aclara que “la solución de IA que ha creado el ITI es capaz de traerte la contestación desde seis modelos de IA diferentes. Sobre el resultado de dichos modelos, la solución de IA clasifica esa contestación. El modelo de IA que más se acerca a la pregunta que se ha hecho es la que se muestra”.

También señala que hay cinco profesionales de Grupo Lexa dedicados a dicha herramienta, especialmente a la estructura de la base de datos.

PUBLICIDAD

“La hemos hecho de tal forma que los modelos del ITI puedan entenderla y se pueda convertir en un formato que pueda ser entendible por el usuario. El modelo se salta al abogado, que interpretaba la sentencia, y da la contestación directamente al usuario. El usuario debe recibir una contestación precisa, no una sentencia completa”, subraya.

Castiella cree que la solución ha mejorado mucho a nivel tecnológico, “la IA requiere que haya mucho aprendizaje. Llevamos meses corrigiendo la solución de IA para que sus respuestas sean precisas. Utilizamos un lenguaje concreto, basado en experiencias anteriores. Sin embargo, ahora lo estamos adaptando a nuevas consultas”.

Sobre la capacidad de esta herramienta, apunta que “se pueden hacer miles consultas en el mismo momento. La capacidad que tienen los ordenadores para aceptar un número de consultas es impresionante. Esos seis modelos pasan por los10.000 consultas en menos de un segundo y te traen la contestación mejor».

Riesgos legales, controlados 

Sobre cómo han acometido ciertos riesgos legales que conlleva el uso de la tecnología explica que se trata de tecnología supervisada, “la inteligencia artificial no desarrolla contestaciones hechas por el propio algoritmo”. La herramienta ahora la supervisan tres personas para controlar su fiabilidad.

También aclara que “el algoritmo es perfecto para las contestaciones que ya tienes. El algoritmo elige la más adecuada. La inteligencia artificial no crea nada. Elige la contestación correcta. Nosotros vemos que se trabaja así tras nuestra experiencia con el ITI”.

En la estructura de esta iniciativa, hay una parte jurídica con Eduardo Castilla y el propio Castiella, y su equipo jurídico.

Sobre la interrelación del ITI con la base de datos, así como la labor en la creación del ‘software’ que permite mostrar al usuario el resultado del modelo del ITI, se encuentran David Alsasua y Manuel Alonso. Al frente de la dirección y lanzamiento del proyecto ‘LexaGo’ está, como directora general, Mónica Arechaga, bióloga de formación tecnológica.

Castiella destaca que “a nivel de privacidad, se garantiza el anonimato de quien pregunta. La pregunta se mete en un algoritmo y aprende contigo. Esa pregunta no llega a nadie”.

‘LexaGO’, inteligencia artificial

‘LexaGO ‘es la marca de la empresa Lexa M.0. Esta empresa nace de la fusión de perfiles mixtos para un desarrollo de inteligencia artificial en el ámbito del Derecho Laboral.

Perfiles que van desde el mundo del derecho al de la informática, pasando por una estrecha colaboración entre diferentes sectores (universidades, despachos de abogacía o empresas tecnológicas, por ejemplo).

Esta herramienta ayuda a rentabilizar y optimizar el tiempo. Libera recursos y hace que se destinen a tareas de mayor valor para una asesoría, despacho o empresa. Permite respuestas inmediatas, que de otra forma no siempre se obtienen a tiempo. Además, reduce los costes del asesoramiento laboral.

Joaquín Castiella, socio director de Grupo Lexa.

Castiella vislumbra una colaboración estrecha entre la IA y los despachos de abogados. A su juicio, es posible que al principio frene la contratación de juristas en las firmas legales. Pero con este apoyo tecnológico se van a resolver muchas más consultas de las que hoy se resuelven.

Cree que está claro que, el «futuro de la especialización profesional pasa por la colaboración entre personas y sistemas de IA«. Por eso, es clave que los abogados debemos ser conscientes que hay que aprender a trabajar con la IA. Para eso es fundamental conocer bien las herramientas y recibir la formación adecuada para saber cómo la tecnología nos puede ayudar.