El próximo 3 de junio se celebran los comicios al Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona (ICAB). La campaña por el decanato ha estado marcada de principio a fin por la polarización política. Hasta el punto de anularse el único debate electoral, que estaba previsto para este pasado jueves.
La actual decana y candidata a la reelección, María Eugènia Gay, ha evitado reducir el debate a una cuestión ideológica para centrar el mensaje de su campaña en la profesionalidad y el servicio a la abogacía. Opta a repetir mandato con un programa continuista que convierta al Colegio en «un referente de la innovación jurídica».
¿Se presenta a las elecciones con los deberes cumplidos?
Sí, hemos cumplido la gran mayoría de propuestas que llevábamos en el programa de las últimas elecciones. Hemos impulsado una gestión transparente de la institución, con información trimestral de todos los gastos e implementación de un código ético para la Junta de Gobierno. Hemos bajado cuotas en un 50% a los abogados jóvenes y a los que acumulaban muchos años en ejercicio, hemos dado un impulso muy relevante a la formación, sobre todo durante la pandemia: sólo durante el año 2020 hemos
organizado más de 100 webinars con casi 50.000 asistentes y hemos superado el millón y medio de impresiones de vídeos formativos. Nos hemos convertido en un referente en Europa.
Hemos trabajado para la transformación digital impulsando la primera “Carta de Barcelona por los Derechos de la Ciudadanía en la Era digital”, creando una nueva sede virtual y activando un plan de formación continua gratuita.
¿Qué hay del turno de oficio?
Hemos mejorado las condiciones de los compañeros y compañeras del turno de oficio manteniendo la puntualidad en los pagos, cambiando el horario de las guardias penales, promoviendo las asistencias telemáticas en comisaría para detenidos y investigados, creando una aplicación para gestionar las designaciones, guardias, pagos, etc. Hemos defendido a la abogacía en los juzgados y en las instituciones reivindicando la puntualidad en los señalamientos.
Otra de nuestras prioridades ha sido la lucha por la igualdad. Hemos actualizado el protocolo de suspensión de señalamientos con el TSCAT en los supuestos de maternidad/paternidad y otras causas personales como un tratamiento de fertilidad o la defunción de un familiar. Asimismo, hemos fomentado la igualdad, no sólo entre el colectivo de profesionales sino como derecho fundamental de toda la ciudadanía, organizando el “Women Business & Justice European Forum. Por una Igualdad Real” en el ámbito jurídico, público, empresarial, cultural y deportivo.
Hemos promocionado muy activamente los métodos de resolución alternativa de conflictos como la
mediación y el arbitraje. Hemos aumentado la interacción entre la sede de Barcelona y las 11 delegaciones y, por encima de todo, hemos promovido el Colegio como punto de encuentro, reflexión y debate situando al ICAB en el lugar que creemos que le corresponde como referente de derechos y libertades fundamentales, reivindicando la dignificación de la profesión.
Varios de los avances que comenta se han logrado en pandemia. ¿Es necesaria una línea continuista?
Ahora tenemos un ICAB más cercano, más abierto, más innovador, más progresista, más solidario, más transversal y más comprometido con la transformación digital, con el derecho a la igualdad y el derecho de defensa de los ciudadanos. Hemos apostado por la modernización de la institución y lo hemos hecho con un equipo generoso y entregado. Pero también creemos que debe haber un perfeccionamiento continúo.
«Hemos promovido el Colegio como punto de encuentro, reflexión y debate situando al ICAB en el lugar que creemos que le corresponde»
Y por eso nuestro lema de campaña es “Ahora, más”: Ahora más colegio, más solidaridad, más transversalidad, más proximidad, más utilidad, más transformación, más innovación, más formación, más mediación. Queremos un colegio más comprometido con los problemas de la ciudadanía.
¿Qué nuevas líneas de trabajo plantea promover?
La pandemia que hemos vivido ha colocado a muchas personas y empresas en una situación compleja con incumplimientos de contratos y dificultades económicas que sitúa a muchas familias, empresas y trabajadores en situación de vulnerabilidad. Por eso crearemos un Observatorio de Derechos de la Personas que analice, estudie y que haga propuestas legislativas para que los poderes públicos puedan afrontar estas situaciones con medidas efectivas.
También crearemos un Observatorio de la Insolvencia Personal, en el bien entendido que es importante que la ciudadanía conozca que existe el mecanismo de la segunda oportunidad para incorporarlo a la cultura jurídica, económica y social del país, para que el máximo de personas insolventes se puedan acoger y hacer uso de este mecanismo desde el enfoque de la defensa de los derechos humanos.
Estos dos observatorios están muy vinculados a la creación de un centro de investigación del derecho, un clúster jurídico abierto a los distintos sectores del ámbito de la justicia para que el ICAB sea referente también en investigación e innovación jurídica, un clúster que convierta Barcelona en la capital del estudio jurídico del derecho, lo que llamamos el I+D+I, investigación, derecho y innovación. También
impulsaremos la actividad de congresos con un nuevo Congreso sobre la Cláusula Rebus, uno sobre crédito revolving, sobre segunda oportunidad y un congreso sobre vivienda social.
Para los jóvenes crearemos un sistema progresivo de pago de las cuotas y también más ayudas al turno de oficio, intensificaremos la lucha para dignificar a este colectivo y haremos una campaña en medios de comunicación para que la ciudadanía sepa lo que hacen y como trabajan. Impulsaremos la formación gratuita y de excelencia, fomentaremos la participación y ofreceremos más servicios al colegiado como nuevas salas de videoconferencias en la sede el ICAB o la consolidación de la asistencia telemática a detenidos e investigados, entre otras cosas.
También crearemos la Comisión de Promoción y Estudio del Derecho Civil Catalán. Es nuestro patrimonio y debemos promocionar su conocimiento y estudio.
Nos preocupa mucho la precarización de la profesión, sobre todo este fenómeno que se ha bautizado como “uberización de la profesión”
¿Qué capacidad tiene el colegio para atajar la precarización de la profesión?
Nos preocupa mucho la precarización de la profesión, sobre todo este fenómeno que se ha bautizado como “uberización de la profesión”, es decir, la aparición de plataformas digitales que ponen en contacto a abogados y clientes en lo más semejante a un especie de “subasta” del caso ante numerosos abogados.
El ICAB tiene intención de elevar a la instituciones propuestas para mejorar la situación de letrados afectados por el impacto de la pandemia y también por este tipo de dinámicas. El Colegio se implicará en los derechos laborales de la abogacía e incentivará un convenio que regule las retribuciones mínimas de las abogadas y abogados que trabajan por cuenta ajena. Apoyaremos a los jóvenes, presente y futuro de nuestra profesión, con políticas que favorezcan la creación de nuevos despachos y el Grupo de la Abogacía Joven (GAJ) estará presente en todas las Juntas de Gobierno y podrá hacer oír su voz.
¿Qué medidas se pueden tomar para aliviar la saturación de los juzgados?
Estamos en una ratio de saturación de los juzgados sin precedentes, provocada por el paro de la justicia durante las 11 semanas de confinamiento pero ya veníamos de un entorno complejo. Se calcula que no se podrá recuperar la normalidad en los juzgados catalanes hasta pasado el 2021. La avalancha de litigios vinculados a la pandemia ha provocado muchísima actividad judicial (ERTES, sanciones, incumplimientos de contratos,…) y el colapso irá a más. Además, la ratio de jueces por cada 100.000 habitantes en España es de 11 y en Europa es de 20 y si le sumamos la litigiosidad extrema en que se encuentra España nos da una situación alarmante.
Para aportar soluciones, la Abogacía ha participado en la redacción del Anteproyecto de Ley de Agilización Procesal, estando en permanente contacto con el Ministerio de Justicia, un avance importantísimo porque prioriza la mediación como método alternativo de resolución de controversias.
Pero cualquier avance en ese sentido debe ser impulsado por el Ministerio de Justicia.
Para aliviar la saturación de los juzgados es imprescindible la transformación digital de la Administración de Justicia, pues además de ser uno los poderes del Estado del Derecho, constituye un Servicio Público esencial que debe responder a los estándares europeos de calidad, eficacia y responsabilidad.
Esa reforma pasa por la necesidad de adaptar la planta judicial, actualmente operativa bajo el esquema o el diseño de las demarcaciones judiciales del Siglo XIX, a la nueva realidad del Siglo XXI, que tenga en cuenta el principio de proximidad a la ciudadanía, y se coordine con el resto de servicios públicos que de manera mediata se prestan desde otras administraciones: policía, servicios sociales, atención a las víctimas, por citar algunos ejemplos.
La cooperación de todos los actores implicados servirá para ahondar y renovar compromisos aprovechando la experiencia adquirida por éstos a lo largo de todos estos años desde diferentes perspectivas, enriqueciendo con ello las reformas y las medidas resultantes para satisfacer así de una manera más justa, íntegra y equitativa, los intereses de los ciudadanos.
¿La pandemia ha redefinido el papel del colegio?
Este año ha sido un año complejo y complicado y en situaciones límite como la que hemos vivido es donde se ve el auténtico valor de cualquier colectivo. La crisis del COVID ha afectado todos los ámbitos de la sociedad, también a los que formamos parte del sistema judicial, que estuvo parado durante muchas semanas. El Colegio de la Abogacía tuvo que reaccionar rápidamente para asegurar tanto el derecho de defensa de los ciudadanos como el derecho a la salud de los profesionales.
Creo que la abogacía ha sabido dar respuesta a una situación muy difícil tanto para los
colegiados como para los ciudadanos en general. Esa crisis, que todavía dura, nos dio la oportunidad de comprobar como reaccionamos: actuamos rápidamente para ayudar a los profesionales con condonación de cuotas, por ejemplo, o ayudas a profesionales en situaciones de vulnerabilidad extrema.
En las comisarías conseguimos que se garantizara la seguridad de los profesionales sin perder el derecho de defensa colaborando con los juzgados y el Departament d’Interior para que las primeras asistencias al detenido en las comisarías se pudieran hacer virtualmente.
Pudimos reforzar el programa de formación online pero no sólo para la abogacía de Barcelona, sino que se pudo hacer extensiva a la abogacía española y europea. Nos hemos convertido en un referente de formación en Europa. Fuimos adaptando la institución a las nuevas circunstancias y ahora el colegio está funcionando a pleno rendimiento y con todos los servicios. Hemos demostrado que la abogacía está plenamente adaptada a las nuevas tecnologías y al teletrabajo y, sobre todo, que somos una figura esencial.
¿Debe el colegio posicionarse en cuestiones políticas?
Nosotros prometimos mantener a la institución en la neutralidad y así lo hemos hecho. El ICAB representa a unos 25.000 profesionales con diferentes sensibilidades, ideologías políticas y nuestro compromiso debe ser con los derechos y las libertades de los ciudadanos de los que somos sus garantes.
La abogacía actual debe actuar lejos del poder y a menudo enfrentándose al poder, por eso debemos mantener esa neutralidad para poder trabajar con independencia y libertad, haciendo de contrapeso
frente a los posibles abusos de ese poder.
¿Cree que las restricciones afectarán al nivel de participación?
Nosotros estamos trabajando intensamente para que no haya impacto y confío en que registraremos altos niveles de participación, como pasó en las elecciones al Barça o en las de la Comunidad de Madrid. Tenemos el voto anticipado, el voto por correo, se puede votar en todas las delegaciones, en la Ciutat de la Justicia y se votará con todas las garantías de seguridad. Miquel Roca aseguró el otro día que “la indiferencia nunca ha sido una virtud de la profesión”, así que hago un llamamiento a todos los colegiados y colegiadas para que vayan a votar y ejerzan su derecho.