Ha sido la primera ceremonia de estas características que esta corporación de derecho público ha celebrado desde octubre de 2019, debido a la pandemia del COVID-19.
Y pese a las mascarillas, las palabras de los ya 23 colegiados ante la Junta de Gobierno sonaron altas y claras: “Cumplir fielmente las obligaciones de la profesión de abogado, guardar lealtad al Rey, acatar la Constitución y cumplir el resto del ordenamiento jurídico, así como las normas deontológicas por las que se rige la Abogacía Española”.
“Acabáis de formular solemne juramento o promesa; si lo cumplís, honraréis a vuestra profesión y vuestro Colegio; en caso contrario, ambos os lo demandarán”, dijo el decano del Colegio, Leandro Cabrera, durante el acto, al que también asistió el decano emérito, Rafael López Cantal.
En su intervención, tras repasar la historia de un Colegio centenario y resaltar el acervo jurídico, social y cultural de la institución, el máximo representante de la Abogacía granadina resaltó a los nuevos colegiados la importancia de que sigan su vocación, pues es el motor interno que les garantizará el éxito; de que sean valientes y asuman retos y riesgos, evitando caer en el círculo de confort; de que trabajen con excelencia y comportamiento ético, ya que hay principios y valores que deberían ser insustituibles; y que aprovechen las oportunidades que abren hoy día las nuevas tecnologías y el mundo digital.
“Esto ciertamente se presenta como una amenaza, pero también como una fuente de oportunidades”, asguró Cabrera, que no dejó pasar la ocasión para invitar a los nuevos integrantes del colectivo profesional a participar de la vida colegial.
