La nueva ministra de Justicia, Pilar Llop, ha comenzado su mandato con un visita que, para ella, tiene mucho simbolismo: una visita a los Juzgados de Violencia sobre la Mujer (JVM) de Madrid.
De uno de ellos, precisamente, el JVM 5, es titular Llop, quien se encuentra en lo que se denominan «servicios especiales», que es semejante a la excedencia pero que conlleva su pertenencia formal al poder judicial; sigue manteniendo su puesto, no pierde su destino ni la antigüedad y puede presentarse a puestos que salgan a concurso durante el tiempo que esté en política.
Llop ha sido recibida en la puerta del edificio de los JVM, en la calle Albarracín, por Yolanda Ibarrola, la viceconsejera de Justicia de la Comunidad de Madrid.

El gobierno regional, al igual que otras 11 Comunidades Autónomas, tiene transferidas las competencias en Justicia y es responsable, por lo tanto, de facilitar y mantener todos los recursos que necesite la Administración de Justicia para operar en la Comunidad de Madrid.
Junto a Ibarrola, a pie de calle, también estuvieron muchos de los funcionarios de los JVM y, de un modo específico, del JVM 5, que visitó después. Allí saludó a su sustituta, la magistrada María Jesús López Chacón, y a funcionarios del Juzgado que sirvieron con ella.


Durante la visita, que ha durado media hora, ha visitado la Cámara Gesell, que consta de una habitación decorada con colores alegres para entrevistar a menores o a víctimas y que está separada por un espejo «espía» de otra habitación desde donde se observa todo el proceso.
También ha visto la Oficina de Asistencia a las Víctimas, donde ha sido recibida por María Jesús Juárez, directora de la red de Oficinas de Atención a las Víctimas del Delito de la Comunidad de Madrid.
Juárez le ha explicado cómo se atiende a las víctimas.
La juez decana de los Juzgados de Madrid, María Jesús del Barco, y los decanos del Colegio de Abogados de Madrid, José María Alonso, y de Procuradores, Gabriel María de Diego Quevedo, también le han acompañado durante la vista.