La salud mental de los abogados, ante los fuertes efectos de la falta de desconexión o el estrés, siempre ha sido un tema «tabú» dentro de la Abogacía. Una cuestión que, ahora, se ha convertido en un elemento de gran interés y preocupación del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM).
Así, en colaboración con la Fundación ICAM-Cortina, el colegio ha hecho público el «I Estudio sobre salud mental de la abogacía madrileña». Un análisis que nace, tal y como explica el colegio, «con el objetivo de conocer el nivel de bienestar mental, psicológico, emocional y físico de los colegiados madrileños». Algo para lo que han contado con más de mil profesionales.
«Los niveles constantes de estrés, los plazos improrrogables, la necesidad de captar nuevos clientes, y la naturaleza individualista de nuestra labor crean una tormenta perfecta para descuidar nuestro bienestar», ha reconocido Eugenio Ribón, decano del ICAM, en la presentación del informe.
Más del 60% de los abogados sufre ansiedad
La ansiedad se posiciona, según el sondeo, como el síntoma más frecuente entre los abogados. Tanto es así que, según el ICAM, «más de seis de cada diez, el 66%, dice haberla sufrido en el último año».
Ansiedad a la que se suman momentos de fatiga, pensamientos negativos, deprimentes, y alteraciones emocionales.

Según los encuestados, la causa principal del malestar es la incapacidad para poder descansar y desconectar del trabajo. También la presión para trabajar largas horas, la falta de herramientas para administrar eficazmente el tiempo, la incapacidad para conciliar, la ausencia de reconocimientos o valoración del trabajo por parte de sus empleadores, la presión para cumplir con los objetivos y la falta de claridad sobre lo que se espera de ellos en el trabajo.

“En mi trayectoria, he visto cómo colegas brillantes y dedicados se han visto abrumados por la carga de trabajo, los plazos inamovibles y la presión por cumplir con las expectativas de los clientes. Conozco historias de ansiedad, agotamiento y una profunda sensación de soledad, especialmente entre aquellos que trabajan en despachos unipersonales o en estructuras laborales complejas. Estas experiencias no son aisladas; son una realidad compartida por muchos en nuestra profesión y que, por fin, este estudio cuantifica y visibiliza para avanzar en las soluciones”, lamenta Isabel Winkels, vicedecana del ICAM.
Una salud mental desatendida desde las empresas y bufetes
Un malestar que, sin embargo, no ha sido escuchado por bufetes y empresas. Y es que, según el sondeo, alrededor del 80% de los letrados consideran que la respuesta que dan ante problemas vinculados al bienestar es ineficaz o irrelevante.
Así pues, según los abogados intervinientes, las únicas medidas a valorar desde las empresas son la implantación del teletrabajo o los horarios flexibles. Tanto es así, que el trabajo remoto es la solución predilecta de los abogados para mejorar su bienestar. Y es que consideran que esto que reduce el estrés relacionado con los desplazamientos y permite una mejor gestión del tiempo.
Sin embargo, son más los esfuerzos necesarios a realizar por bufetes y empresas. Entre ellos, para los abogados, es necesario que se inicien proyectos para mejorar su bienestar emocional y mental. Algo en lo que los letrados priorizan servicios de ayuda psicológica o coaching, terapias a precios razonables, impulsar sesiones para dar herramientas para gestionar el estrés y la ansiedad u organizar talleres de concienciación.
La conciliación es otro pilar importante para promover el bienestar. Así, los encuestados piden a las organizaciones que hagan más esfuerzos para facilitar la conciliación y, sobre todo, para fomentar una mentalidad favorable y positiva hacia las medidas orientadas en este sentido.