El «I Estudio integral sobre la situación de la abogacía madrileña» revela el creciente peso en el sector legal de los abogados de empresa, quienes constituyen el 19% del censo del Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) y se sitúan a la cabeza en cuanto a nivel de ingresos, con una media de 53.000 euros brutos anuales frente a los 45.700 euros que, en promedio, ganan los letrados madrileños de acuerdo al estudio realizado por el Colegio.
Entre los jóvenes abogados, donde el salario medio alcanza los 35.000 euros brutos anuales, quienes trabajan en las empresas consiguen unos ingresos casi un 40% superiores que los que ejercen en despachos medianos o pequeños.
En el ámbito tecnológico, el colectivo de la abogacía de empresa se caracteriza por su alto nivel de digitalización en comparación con otras ramas de la abogacía, destacando su uso de herramientas digitales como plataformas de colaboración en línea y bases de datos jurídicas, si bien la utilización de inteligencia artificial y software de análisis de datos aún es limitada.
Por tipo de ejercicio, el porcentaje de no ejercientes dedicados a la abogacía de empresa asciende al 31%, frente al 8% de ejercientes.
Por género, existe una mayor proporción de mujeres jóvenes, representando un 24% del total de abogadas jóvenes.
Por edad, el perfil de los abogados de empresa se distribuye de la siguiente manera: un 16% de los letrados de entre 18 y 36 años trabaja en empresas, mismo porcentaje que se mantiene entre los de 36 y 45 años. Entre los colegiados de 46 a 55 años la proporción se reduce al 11% y baja al 10% entre los profesionales de 56 y 65 años. Solo un 3% de los mayores de 65 años es abogado de empresa.
Por otra parte, el 64% de estos profesionales ha experimentado algún tipo de vulneración de su derecho de defensa, principalmente en forma de retrasos en la tramitación de procedimientos y trato desconsiderado en los tribunales.
Además, un 1% de los abogados de empresa está adscrito al Turno de Oficio.