Con esta contundente afirmación de Óscar Herranz, “partner” y líder en sostenibilidad y cambio climático de Forvis Mazars Spain, arrancaba la segunda sesión del I Encuentro de la Abogacía de Empresa, organizado por los Colegios de la Abogacía de Madrid (ICAM) y Barcelona (ICAB).
Herranz, que ejerció de moderador de la mesa «La abogacía de Empresa y la transformación de su función: Sostenibilidad y ESG», abría el debate asegurando se está produciendo todo un tsunami normativo y subrayo que «solo en el último mes, se han publicado 59 normativas nuevas relacionadas con sostenibilidad que impactan de manera directa en las empresas».
Este volumen de regulación plantea un reto sin precedentes para los departamentos legales, que deben adaptarse de manera ágil y eficaz. «Nos encontramos en un tsunami donde la sostenibilidad ya no es una opción, es una obligación, y las empresas deben estar preparadas para cumplir con rigor», subrayó Herranz.

La mesa reunió a destacados expertos del ámbito jurídico y empresarial como Eugenia Jover, directora de la Asesoría Jurídica de Mango; Gloria Carmona, directora de la Asesoría Jurídica del Grupo Indukern; y José María de Paz, socio de Pérez-Llorca, quienes compartieron sus experiencias y perspectivas sobre la transformación de la función jurídica en relación con la sostenibilidad.
El debate se centró en cómo los departamentos legales están siendo fundamentales para adaptar las estrategias empresariales a los desafíos normativos y regulatorios que plantean las exigencias en materia de sostenibilidad y el papel de la asesoría jurídica en este nuevo escenario, así como su integración en la estructura de gobernanza.
Igualmente, subrayaron la complejidad y el creciente rigor en la normativa sobre sostenibilidad, que ahora exige la recopilación y el «reporting» de datos específicos, desafiando a las empresas a realizar informes de sostenibilidad precisos y adaptados a esta nueva realidad operativa.
El desafío de integrar la sostenibilidad en la estrategia empresarial
Eugenia Jover, de Mango, profundizó en la forma en que la sostenibilidad ha estado presente en la estrategia de la compañía desde hace décadas. «La sostenibilidad no es algo nuevo para Mango”.
“Ya en 2002 creamos un departamento específico dedicado a este tema, desde el que monitorízamos riesgos a corto, medio y largo plazo», indicó.
«A día de hoy, la sostenibilidad es un eje central en nuestra estrategia, con una visión a 2030 y 2050, en línea con los objetivos de la Unión Europea», explicó Jover.

Añadió que el sector textil, que históricamente no ha estado regulado en esta materia, «pasará a ser regulado en España probablemente en 2026», tras un retraso respecto a la fecha inicial prevista para 2025.
Y recordó que, en respuesta a estos cambios normativos, Mango ha formado una asociación sin ánimo de lucro llamada Reviste, que, según Jover, «actúa como el ‘Ecoembes’ del textil».
Este esfuerzo colaborativo busca gestionar los residuos textiles de forma eficiente, lo que posiciona a Mango a la vanguardia de la sostenibilidad en el sector.
El rol transversal de la asesoría jurídica
En cuanto al papel de la asesoría jurídica, Jover destacó la importancia de que el departamento legal esté involucrado desde el inicio en cualquier proyecto relacionado con sostenibilidad.
«La asesoría jurídica debe estar involucrada en todos los proyectos desde el inicio para garantizar una visión holística y transversal», afirmó.
También mencionó que la normativa actual, como la CSRD, exige que las comisiones de auditoría incluyan expertos en sostenibilidad, algo que será obligatorio a partir de 2024.
Gloria Carmona, del Grupo Indukern, resaltó cómo la sostenibilidad ha impactado todas las áreas del negocio y cómo el rol del abogado de empresa es esencial en este proceso.
Y aquí, subrayó que la estrategia de sostenibilidad tiene que estar integrada en el negocio y en la toma de decisiones empresariales.
«La sostenibilidad debe ser tratada como cualquier otro tema de cumplimiento, gestión de riesgos y gobernanza», explicó.

En el caso de Indukern, la compañía ha establecido un comité de sostenibilidad, en el que participa la asesoría jurídica, y que reporta directamente al consejo de administración. «La clave es integrar la sostenibilidad en todas las decisiones estratégicas del negocio», añadió.
Los retos de sostenibilidad en sectores regulados
Por su parte, José María de Paz, socio de Pérez-Lorca, abordó los retos sectoriales que enfrentan las empresas en relación con la sostenibilidad.
Señaló que «la normativa de sostenibilidad varía enormemente según el sector. No es lo mismo gestionar la sostenibilidad en una empresa textil que en una farmacéutica», comentó.
Además, subrayó la necesidad de que las asesorías jurídicas adapten su enfoque según las particularidades de cada sector, destacando que el greenwashing es uno de los principales riesgos a evitar.
«La normativa actual está tecnificando el contenido de la terminología de sostenibilidad. Ya no basta con hacer afirmaciones vagas; las empresas deben ser transparentes y precisas sobre su impacto ambiental y social», advirtió.
También mencionó que la Unión Europea está investigando a sectores como el de las aerolíneas por posibles prácticas engañosas en su comunicación sobre sostenibilidad.
«Este tipo de investigaciones muestra cómo las empresas deben ser muy cautelosas a la hora de comunicar sus compromisos de sostenibilidad, para evitar sanciones y riesgos reputacionales», subrayó De Paz.
Adaptación a la normativa CSRD, entre el reto y la oportunidad
Uno de los temas clave discutidos fue la Directiva sobre Informes de Sostenibilidad Corporativa (CSRD, en inglés) y su impacto inminente en las empresas.
Gloria Carmona explicó que el Grupo Indukern ya está preparándose para cumplir con esta normativa.
«Aunque los informes obligatorios de sostenibilidad comenzarán en 2025, ya estamos trabajando en la recopilación de datos y en la elaboración de nuestro reporte conforme a la CSRD, que será publicado en 2026», señaló Carmona.
Asimismo, destacó que la memoria de sostenibilidad es una herramienta clave no solo para cumplir con las normativas, sino para comunicar de manera clara y precisa la gestión de los riesgos ambientales y sociales.
«La redacción de la memoria de sostenibilidad debe ser extremadamente cuidadosa. No podemos incluir información que no podamos cumplir, ya que esto puede tener un impacto reputacional devastador», afirmó.
Por su parte, José María de Paz añadió que, aunque la CSRD representa un reto, también es una oportunidad para que las empresas mejoren su transparencia y gobernanza.
«Las empresas deben formular sus informes de sostenibilidad de acuerdo con la CSRD, y estos informes deben reflejar una imagen fiel de la empresa. Es crucial que las asesorías jurídicas estén implicadas en la clasificación e identificación de riesgos», indicó.

Un papel activo de lo “in-house” en las políticas de sostenibilidad
Los ponentes enfatizaron que cada sector enfrenta sus propios retos en sostenibilidad, lo cual obliga a las empresas a personalizar su enfoque y cumplir con las normativas específicas sin perder de vista sus oportunidades de negocio.
También se destacó que el informe de sostenibilidad no solo debe cumplir con las normativas, sino que debe ser un documento de transparencia y responsabilidad para la empresa.
Se analizó el papel clave de los comités de sostenibilidad, en los cuales la asesoría jurídica participa activamente para asegurar la alineación con los objetivos ESG.
El moderador de la mesa, Óscar Herranz, destacó la importancia de que los abogados de empresa jueguen un papel activo en la implementación de las políticas de sostenibilidad.
«La función del abogado de empresa se está transformando: ya no se trata solo de cumplir con la ley, sino de liderar el cambio y asegurar que las empresas estén preparadas para enfrentar los desafíos regulatorios», afirmó.
Eugenia Jover, en representación de Mango, señaló que la compañía ya ha iniciado proyectos voluntarios para gestionar residuos textiles, anticipándose a la regulación que entrará en vigor en 2026.
«Estamos trabajando hoy en proyectos que no serán obligatorios hasta 2026, pero queremos estar preparados y, sobre todo, liderar en este campo», explicó Jover.
Por su parte, Gloria Carmona concluyó que la sostenibilidad no debe verse como un requisito adicional, sino como una oportunidad para mejorar la eficiencia y la reputación de las empresas.
«Los abogados de empresa tienen la responsabilidad de liderar este cambio y garantizar que las empresas no solo cumplan, sino que sean referentes en sostenibilidad», dijo.
Finalmente, José María de Paz subrayó la necesidad de un enfoque prudente, pero decidido, por parte de las empresas.
«Los informes de sostenibilidad de 2025 marcarán un antes y un después. La normativa es exigente, pero también ofrece una gran oportunidad para aquellas empresas que sepan adaptarse rápidamente», concluyó.