El decano del Colegio de Procuradores de Madrid (ICPM), Alberto García Barrenechea, nuevo secretario del Consejo General de Procuradores de España (CGPE), afirma que las elecciones a la Ejecutiva de esa institución, en la que su candidatura consiguió 4 de los puestos 6 puestos de responsabilidad en juego, «son un impulso hacia el futuro».
El nuevo presidente de la institución, Ricardo Garrido, de 68 años –exdecano del Colegio de Procuradores de Ourense– ya anunció ayer que había asumido esa responsabilidad temporalmente, para facilitar la transformación interna del CGPE, a través de la reforma del Reglamento de Régimen Interno.
Para permitir que cualquier procurador pueda optar a la Presidencia y no como ahora que solo lo pueden hacer personas que hubieran ostentado la responsabilidad de haber sido decanos en uno de los 67 colegios existentes durante un periodo de ocho años.
Una condición que García Barrenechea no cumple, todavía. Está en su primer mandato en la procura madrileña. Pero es el líder evidente de la candidatura ganadora en las elecciones de ayer.
Y el que capitaneará la que se volverá a presentarse en tres o cuatro meses, cuando vuelvan a convocarse nuevas elecciones.
«Esa limitación no tiene sentido. Es limitativo y antidemocrático, desde mi punto de vista. El Consejo General de la Abogacía Española es un buen espejo en el que mirarnos. Cualquier colegiado con dos meses de antigüedad y con las cuota al día puede presentarse a las elecciones a la Presidencia del CGAE. Lo hemos visto en los últimos años. ¿Por qué nosotros no? Es lo que queremos modificar», explica.
ASIGNATURA PENDIENTE
El objetivo ahora, cuenta el decano de los procuradores de Madrid, es aprobar esa «asignatura pendiente» cuanto antes, que no podrá ser antes de enero o febrero, ya que hay que respetar los plazos para la convocatoria del Pleno del CGPE y preparar las enmiendas correspondientes para que ese cambio sea efectivo y poder presentarse como candidato a la Presidencia del órgano central de este colectivo que representa a 9.400 procuradores de toda España.
«Antes de final de año», recuerda «tenemos que aprobar el presupuesto de 2025. Además, tenemos que preparar el recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional contra la sanción de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, cuya interposición anunció la Ejecutiva saliente».
Para eso hay un plazo de 20 días. Antes de que termine hay que aportar un informe pericial para sustentar la solicitud de las medidas cautelares de suspensión del acuerdo. Esto es lo urgente.
La prioridad de la nueva Ejecutiva, además del recurso y de la modificación del Reglamento de Régimen Interno, es retomar la agenda pendiente, especialmente en coordinación con el Ministerio, que tiene la intención de aprobar la Ley de Eficiencia Organizativa antes de fin de año.
«Es necesario continuar con las tareas administrativas y evitar paralizaciones. Por esta razón, tomamos la decisión de jurar los cargos hoy mismo [por ayer], asegurando la operatividad normal del Consejo. El próximo lunes celebraremos nuestra primera reunión. No podemos perder ni un segundo», destaca.
De acuerdo con Barrenechea, este es el momento en el que la procura «tiene que crecer en atribuciones, en funciones, en presencia y quizás sea el momento ahora que después de 23 años hay personas distintas al frente del Consejo para tomar un impulso hacia el futuro. Hay que creer en una procura fuerte. Este es el momento perfecto, el momento clave. Con interlocutores nuevos, con caras nuevas. Este es el momento de nuestra renovación», concluye.