La Justicia condena a 4 años y medio de cárcel a un reincidente que intentó agredir sexualmente a una menor de 10
La mujer pedía dinero por la reserva del piso «okupado» a los interesados. Luego se esfumaba. Sobre estas líneas el Palacio de Justicia de Santander. Foto: Confilegal.

La Fiscalía pide 3,5 años de cárcel a una mujer que anunciaba en Wallapop el alquiler de un piso «okupado» por su hijo

27 / 05 / 2025 20:33

En esta noticia se habla de:

A las 9:30 de la mañana de mañana, en esa sacrosanta catedral de la Justicia que es la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria, se sentará en el banquillo una mujer que bien podría haber salido de una novela de don Benito Pérez Galdós pasada por el filtro de un ·WhatsApp con faltas de ortografía. No por ignorancia, ojo, sino por desdén. Porque para lo que iba a hacer, la ortografía era lo de menos.

La Fiscalía, con esa flema funcionarial que tanto admiran los que nunca han metido la mano en la caja, le pide 3 años y medio de cárcel, más 2.430 euros de multa. Por un supuesto delito de estafa.

En concreto, por anunciar en Wallapop y Milanuncios —el zoco posmoderno donde uno puede encontrar desde un sofá manchado de vino hasta un candelabro de la abuela— el alquiler de un piso en Santander que no era suyo.

Ni suyo, ni de nadie con papeles en regla, para ser exactos. Lo ocupaba su hijo, que como buen hijo de su madre, también sabía vivir sin necesidad de notarios ni escrituras.

El método, digno del Lazarillo en versión siglo XXI, era sencillo: colgaba el anuncio del piso, respondía con diligencia a los interesados, hablaba por teléfono con voz melosa —dicen que tenía voz de enfermera de turno de noche, de esas que te hacen confiar antes de clavarte la inyección sin anestesia—, y en algunos casos incluso llegaba a enseñar el piso, como quien enseña un castillo en ruinas con promesa de reforma.

Después, cuando la presa había picado y entregado la reserva —100, 200, hasta 500 euros, según el pardillo—, la mujer se esfumaba. Se desvanecía como una promesa electoral. Ni contestaba llamadas, ni devolvía un céntimo. El clásico «¿y tú quién eres?» convertido en arte digital.

Y es que la estafa, como el tango y el toreo, requiere arte. No cualquiera se lanza a estafar con el desparpajo de esta señora. Requiere temple, descaro y una fe inquebrantable en la estupidez ajena.

Porque para alquilar un piso que no es tuyo y que encima está ocupado por tu hijo —el heredero del chiringuito— hace falta tener los escrúpulos de un trilero en feria de pueblo y la creatividad de un ministro en campaña.

Ahora la Justicia se propone hacerle pagar por su invención. No por el delito, que a fin de cuentas en este país se perdonan cosas peores si saludas bien al pasar, sino por la torpeza.

Los estafados —que no son pocos— se quedaron sin piso, sin dinero y sin respuestas. Quizás aprendieron algo sobre la naturaleza humana, aunque lo dudo. El ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma madre estafadora.

Y mientras tanto, en algún rincón de Santander, probablemente haya otro piso ocupado, otra cuenta bancaria esperando nuevos ingresos, y otra voz dulzona ensayando su próxima llamada.

Noticias relacionadas:

Renta 2024: Hacienda podrá sancionarte por tus ventas en Wallapop, aunque no llegues al mínimo establecido

WALA busca la cancelación de «Wallapop» en Europa, y acaba pagando 450 € por la caducidad de su propia marca

Absuelto por el TS de simulación de delito: fingió el robo de su móvil para cobrar el seguro y lo vendió en Wallapop

El Supremo confirma la pena a un brigada que intentó vender en ‘Wallapop’ un desfibrilador de Defensa por 900 euros

Lo último en Tribunales

Guardia civil de espaldas.

La Guardia Civil abre expediente disciplinario al capitán de la UCO implicado en el ‘caso Leire Díez’ y lo suspende de funciones, cautelarmente

leire diez en plaza de castilla

El PSOE eleva a 44.859 euros los pagos reconocidos a Leire Díez como asesora de comunicación

Policía Nacional(1)

El TSJ de Madrid anula la exclusión de un aspirante a Policía Nacional por la pérdida traumática del bazo

stradivarius zara despido

Un holding uso datos de dos empresas para despedir a una empleada: el juez condena con 5.000 € por vulneración de la intimidad

Ferrer y Martínez Arrieta compiten por presidir la Sala Penal del TS y Teso y Lucas, por lo Contencioso-Administrativo

El Supremo pone freno a las empresas: las cláusulas que permiten cambiar unilateralmente la jornada son nulas