La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Madrid declaró ayer culpable, por unanimidad, a Micael da Silva Montoya, conocido como “El Portugués”, por causar la muerte de cuatro personas y lesiones a otras nueve durante una celebración nupcial en el restaurante “El Rancho” de Torrejón de Ardoz, la madrugada del 6 de noviembre de 2022.
Según el objeto del veredicto emitido el 2 de junio de 2025, el jurado –compuesto por 9 personas– consideró acreditado que el acusado embistió con su coche a los asistentes a la boda de forma consciente, con el vehículo sin asegurar, tras haber sido invitado a abandonar el local tras un altercado.
Una salida violenta y una huida fatal
Los hechos tuvieron lugar pasadas las dos de la madrugada, cuando Manuel Romero Bruno, padre del novio, invitó a Micael da Silva a salir del local tras un incidente.
En el exterior se produjo un enfrentamiento físico. Posteriormente, el acusado y sus familiares se dirigieron apresuradamente a su vehículo, un Toyota Corolla sin seguro.
Una vez al volante, Micael aceleró bruscamente durante casi 100 metros y, a una velocidad superior a los 62 km/h, arremetió contra varios grupos de invitados, que conversaban en la calle Jaén, sin que estos pudieran advertir su aproximación.
El jurado estimó probado que Micael asumió el riesgo de matar o herir a quienes se encontraban en su trayectoria, pues no frenó en ningún momento ni redujo la velocidad, pese a los impactos.
Cuatro fallecidos y varios heridos graves
Como consecuencia del atropello resultaron fallecidos Iván Mendoza Silva, de 16 años, Casiano Romero Bruno, de 37 años, Consuelo Bruno Silva, de 64 años, y Juan Manuel Romero Vargas, de 68 años.
Además, hubo nueve personas lesionadas, entre ellas Casiano Romero Navarro, con importantes secuelas físicas, y otras con daños aún pendientes de valoración médica, incluidas lesiones psicológicas.
El jurado también consideró probado que tras el atropello parte del dinero recaudado como regalo para los novios quedó en el coche de Micael, después de que el cuerpo de una de las víctimas impactara contra el parabrisas y cayera dentro del vehículo.
Rechazo del jurado a las versiones exculpatorias
El jurado desestimó por unanimidad las hipótesis defensivas que alegaban una actuación en legítima defensa o motivada por miedo insuperable.
El acusado no logró probar que fuera atacado con armas blancas ni que se viera obligado a huir para proteger a sus hijos y sobrinos, menores de edad. Tampoco se ha tenido por probado que hiciera sonar la bocina para evitar atropellos o que su intención fuera huir sin causar daño.
De igual modo, se ha descartado que Micael reconociera los hechos desde el inicio.
Culpable por asesinato y tentativa de asesinato
El tribunal popular declaró a Micael da Silva culpable por unanimidad de los delitos de asesinato consumado (cuatro víctimas) y de asesinato en grado de tentativa (ocho víctimas).
No se consideró probado que las muertes o lesiones fueran accidentales o no intencionadas.
En cuanto a las peticiones de indulto o remisión condicional de la pena, el jurado ha sido tajante: las rechaza por unanimidad.
Próxima fase: sentencia del magistrado-presidente
Tras el veredicto del jurado, corresponde ahora al magistrado-presidente de la Sala dictar sentencia, imponiendo las penas correspondientes. Teniendo en cuenta la gravedad de los delitos, la condena podría suponer prisión permanente revisable por los asesinatos múltiples y largas penas por los intentos de asesinato.
La Fiscal ha solicitado al magistrado la imposición al acusado de dos penas de 20 años de prisión por dos de los asesinatos y la pena de prisión permanente revisable -que inicialmente solo habían pedido las acusaciones- por los otros dos asesinatos, ademas de 14 años por cada uno de los nueve intentos de asesinato.
Los abogados de la acusación, Jaime Sanz de Bremond, Juan Manuel Medina, Juan Carlos Peribañez y Alexis Socias, han solicitado igualmente al magistrado, como ya lo hicieron al formalizar sus conclusiones, que imponga al acusado la pena de prisión permanente revisable, ademas de 14 años de prisión por cada asesinato intentado.
La Fiscal y las acusaciones han solicitado que, al no estar asegurado el vehículo del acusado, el Consorcio de Compensación de Seguros sea también condenado al pago de las indemnizaciones, como responsable civil directo.
Este caso ha conmovido profundamente a la comunidad de Torrejón de Ardoz, no solo por el número de víctimas, sino también por el contexto: una boda convertida en tragedia por un acto que el jurado ha calificado de brutal y deliberado.