Julián Sánchez Melgar, magistrado de la Sala de lo Penal del Supremo, fue también fiscal general del Estado. Foto: Confilegal.

Julián Sánchez Melgar: “La Fiscalía está preparada para asumir la instrucción penal, pero solo con autonomía real, consenso político y una nueva LECRim»

18 / 07 / 2025 05:40

En esta noticia se habla de:

Julián Sánchez Melgar no se anduvo ayer con rodeos. El magistrado del Supremo y exfiscal general del Estado tiene claro que la Fiscalía española puede asumir la instrucción penal, pero pone sobre la mesa tres condiciones innegociables: un consenso consenso político amplio, autonomía real del Ministerio Fiscal, y una nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal.

“Estoy a favor de que la instrucción la asuma la Fiscalía”, declaró, “pero no en las condiciones actuales. Esto debe hacerse con un amplio consenso político, dotando a la Fiscalía de autonomía real y en el marco de una nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal”.

Sánchez Melgar hizo estas declaraciones durante su intervención en el curso «Justicia y Estado de Derecho», que forma parte de los Cursos de Verano CEU-María Cristina que se están celebrando en San Lorenzo del Escorial, localidad al oeste de la Comunidad de Madrid.

Fue durante el turno de preguntas tras su ponencia «Justicia y delincuencia sexual: análisis jurisprudencial».

El requisito clave: una auténtica autonomía del Ministerio Fiscal

Uno de los puntos centrales de su intervención fue la necesidad de redefinir el estatuto del Ministerio Fiscal. Sánchez Melgar no reclamó independencia judicial —que implicaría plena separación del Ejecutivo, como la que gozan los jueces—, sino autonomía funcional, es decir, capacidad de actuar sin interferencias políticas, especialmente por parte del fiscal general del Estado, cuyo nombramiento depende del Gobierno.

“No puede haber un fiscal instructor si la Fiscalía está sometida a una jerarquía absoluta”, advirtió. “Si el fiscal general no es autónomo, los demás fiscales tampoco lo serán. La autonomía del fiscal general es la clave para todo lo demás”.

Esta distinción es importante: en el marco constitucional español el Ministerio Fiscal forma parte del poder judicial y es un órgano con funciones propias. Pero si se le va a atribuir la instrucción penal, debe garantizarse su neutralidad, para que no actúe bajo indicaciones del poder político, sino guiado por la legalidad y el interés público.

“No se trata solo de quién instruye, sino de cómo y con qué garantías lo hace”, dijo. “Sin autonomía, el cambio carece de legitimidad. Y sin ley, carece de base”.

Sobre estas líneas los magistrados del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, a la izquierda, y Julián Sánchez Melgar, a la derecha, con los directores del curso, Nicolás Marchal y Alfonso Martínez-Echevarría, decano de la Facultad de Derecho de la Universidad CEU San Pablo. Foto: Confilegal.

Reforma normativa y nueva estructura

Junto a la autonomía institucional, Sánchez Melgar insistió en la necesidad de reformar la Ley de Enjuiciamiento Criminal antes de ejecutar cualquier traspaso de funciones. Recordó que el actual modelo legal no está preparado para una Fiscalía instructora y que hacer ese cambio sin adecuar previamente el marco normativo sería una temeridad jurídica.

“Si el proyecto de ley ya contempla ese cambio, esperemos a que se apruebe. No tiene sentido anticiparse”, sostuvo. El cambio debe ser coherente y sistémico, no meramente simbólico o precipitado.

Un modelo superado por una criminalidad compleja

Según el magistrado, el actual modelo procesal penal, centrado en el juez de instrucción como figura investigadora, responde a una concepción decimonónica del proceso. Este modelo resulta poco operativo frente a una criminalidad que actúa de forma global, estructurada y tecnológica.

En cambio, la Fiscalía, como órgano organizado, jerárquico y especializado, puede ofrecer una respuesta más rápida y coordinada.

“Hoy el delito se comete desde estructuras complejas, a menudo transnacionales. Para combatirlas hace falta una estructura igualmente fuerte. La Fiscalía tiene ese potencial”, subrayó. Pero para desarrollarla es preciso que se den las condiciones indicadas. «No tiene sentido afrontar reformas de este calado sin un acuerdo amplio parlamentario. Solo así se puede asegurar su viabilidad», concluyó.

Noticias relacionadas:

Los distinguidos con los XV Premios Puñetas de ACIJUR reivindican el periodismo como «guardián de la democracia»

Ricardo Rodríguez: «Las reformas legislativas deben construirse desde la reflexión jurídica y no desde la política»

Julián Sánchez Melgar, Rosa Ana Morán, Navarro Sanchís, Ricardo Garrido y Consuelo Madrigal, Premios Puñetas de ACIJUR

La abogacía se erige como el pilar fundamental para la prevención y gestión del riesgo penal empresarial

Un empujón en el Mercadona es suficiente para convertir un hurto en un delito de robo con violencia

Absuelto el senador canario San Ginés: denunciar no es mentir, aunque la investigación acabe en nada, concluye el Supremo

Lo último en Mundo Judicial

Apertura(1)

Premio a la calidad: el CGPJ premia los proyectos que ya hacen realidad la nueva Ley de Eficiencia

Martillo y balanza en justicia

Frenazo a la litigiosidad en España: el ingreso de nuevos asuntos cae un 20 % en el inicio de 2026

El ex vocal del CGPJ Juan Manuel Fernández

El presidente de la AN rechaza la influencia política en los tribunales: «Los jueces solo estamos vinculados a la ley»

Teresa Peramato

Teresa Peramato destaca la necesidad de estrechar el vínculo entre la Justicia y la sociedad

voto particulares auto peinado

Los cuatro vocales discrepantes del CGPJ sostienen que investigar disciplinariamente a Peinado supondría invadir la independencia judicial