El Ateneo de Madrid se convirtió ayer en el escenario de la XV Edición de los Premios Puñetas, que cada año otorga la Asociación de Comunicadores e Informadores Jurídicos (ACIJUR).
Quince ediciones después, la cita se ha consolidado como uno de los puntos de encuentro del mundo jurídico de la capital, con la judicatura, la fiscalía, la abogacía y la procura sentadas en las mismas filas.
Bajo la histórica cúpula del Ateneo, y con María Juan en la conducción del acto, se sucedieron los reconocimientos. Pero más allá del protocolo, fueron las palabras de los premiados las que dieron temperatura a la mañana.
Hubo emoción, hubo humor y hubo, sobre todo, una idea repetida como un estribillo: sin información veraz no hay Estado de derecho que se sostenga.

Puñetas de Oro
Unos premios que reunieron a los grandes nombres propios del mundo Jurídico de la capital española, y que cerraron con la entrega de las «Puñetas de Oro» al magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, y exfiscal general del Estado, Julián Sánchez Melgar.
Su larga trayectoria en la Sala Segunda del Tribunal Supremo le ha convertido en una de las figuras más respetadas de la judicatura española, un magistrado cuya autoridad moral y jurídica se ha forjado sentencia a sentencia, siempre desde el rigor, la prudencia y la defensa firme del Estado de derecho.
Al recoger el premio de manos de su compañero de Sala, Manuel Marchena, Sánchez Melgar tiró de sobriedad y agradecimiento.
Sánchez Melgar reivindicó el valor de una asociación de periodistas especializados en información jurídica y de tribunales, y enlazó su carrera con una idea que recorrió toda la gala: que información y control van unidos de manera indisoluble en la construcción del Estado de derecho.
No faltó el guiño personal, con un emocionado recuerdo a la familia «que está ahí, callada, sin decir nada, pero que sabe que está ahí», y a unos nietos a los que calificó, entre risas, de «inmerecidos».


Puñetas de Plata
El Premio ‘Puñetas de Plata’ fue para Rosa Ana Morán, fiscal de Sala jefa de la Fiscalía Especial Antidroga de la Audiencia Nacional y primera mujer al frente de la institución, reconocida por su eficacia en la persecución del narcotráfico y su contribución a desmantelar redes internacionales de crimen organizado. Se lo entregó Antonio del Moral, magistrado de la Sala de lo Penal del Supremo
Morán convirtió su intervención en una advertencia de calado. Alertó del crecimiento exponencial del fenómeno, que ya no se mide solo por las grandes cantidades de droga incautadas, sino «especialmente por la violencia y el enfrentamiento a la autoridad» que lo acompañan.
Las organizaciones criminales internacionales, vino a decir, han dejado de ser un problema acotado para convertirse en una amenaza estructural que opera en todo el territorio y que pone en riesgo el propio Estado de derecho.
Frente a esa realidad, la fiscal reivindicó el trabajo coordinado entre Fiscalía, Policía Nacional, Guardia Civil y órganos judiciales, y reclamó que la persecución no se quede en la condena: que se recuperen los beneficios obtenidos por la actividad delictiva y se reviertan en la sociedad, lo que arrancó una oleada de aplausos sostenidos de varios minutos.



Puñetas de Bronce
El Premio Puñetas de Bronce distinguió a Francisco José Navarro Sanchís, magistrado de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, premiado por hacer del conocimiento una herramienta de servicio público. El premio le fue entregado por el presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, Pablo Lucas Murillo de la Cueva.
Desde el Tribunal Supremo ha construido una trayectoria admirada por la profundidad de su pensamiento jurídico, por la elegancia de su razonamiento y por su capacidad de convertir la complejidad del Derecho en claridad, sentido y coherencia.
El discurso de Navarro Sanchís fue, quizá, el más literario. Hijo y nieto de periodistas, confesó esa herencia y reivindicó el oficio de traducir el Derecho a la ciudadanía: hacer «visible y comprensible para el público» lo que demasiadas veces queda atrapado en una jerga «críptica y esotérica».
Insistió en que el jurista tiene la obligación de convertir lo complejo en accesible, y aceptó el premio como un compromiso de seguir en esa tarea.

Puñetas Periféricas
Las Puñetas Periféricas reconocieron a Ricardo Garrido, expresidente del Consejo General de Procuradores de España (CGPE), por su compromiso con la procura y con la modernización de la Administración de Justicia. Su galardón le fue entregado por Alberto García Barrenechea, presidente del CGPE.
Durante su intervención, Garrido reivindicó la necesidad de seguir fortaleciendo la institución para hacerla «más cercana, más participativa y más democrática», y defendió equiparar las competencias de la procura española a las de los países del entorno, en línea con modelos como el francés, el alemán, el portugués o el neerlandés.
Agradeció el trabajo de los comunicadores jurídicos en «tiempos de enorme desinformación», una constante que atravesó casi todos los discursos.

Premio Puñetas a la Trayectoria
Con el fin de reconocer la carrera profesional de personas o instituciones que han sido de relevancia en el mundo de la Justicia y ámbito jurídico, el Premio ‘Puñetas a la Trayectoria’ le fue concedido en esta edición a Consuelo Madrigal, fiscal de Sala del Tribunal Supremo, exfiscal general del Estado y primera mujer al frente de la Fiscalía General. Un galardón que le fue entregado por Julián Sánchez Melgar.
Madrigal firmó la intervención más reflexiva de la mañana, una pieza que arrancó en clave de humor y terminó convertida en una defensa cerrada del periodismo.
La fiscal de Sala del Supremo –categoría equivalente a la de magistrado del TS– dibujó un diagnóstico inquietante sobre el estado de las democracias: lo que durante un tiempo pareció «una conquista difícil pero relativamente estable», advirtió, se revela hoy mucho más frágil de lo que se creía.
Alertó de una praxis política «desconectada» del control y la vigilancia que deberían ejercer las instituciones, y de cómo los valores y actitudes cívicas se debilitan al tiempo que las grandes decisiones se desplazan hacia poderes que escapan al escrutinio democrático.
Frente a ese panorama, Madrigal situó a la ciudadanía como último dique. Son los ciudadanos —»su razón serena, su sentido de la justicia, su compasión y su coraje abierto y transparente»— quienes constituyen, sostuvo, «la última esperanza de la política».
Pero matizó de inmediato que esa ciudadanía no puede actuar sola: necesita información, necesita conocimiento, necesita «personas que buscan afanosamente la verdad de lo que pasa y la difunden». Esos profesionales, concluyó, proporcionan «el material para el juicio, para el análisis, para la crítica», y representan a un tiempo «el germen y la garantía de la libertad de todos». Por eso, cerró, defender su trabajo es defender la libertad de la sociedad entera.

Premio Puñetas solidarias
En la categoría ‘Puñetas Solidarias’, el Premio le fue otorgado a la Fundación ONCE, por su labor sostenida, rigurosa y transformadora que desarrolla en favor de la inclusión social y laboral de las personas con discapacidad, y muy especialmente su compromiso con la accesibilidad a la justicia y a los espacios públicos de la vida democrática.
Recogió el galardón José Luis Martínez Donoso, director general de la Fundación ONCE. Le fue entregado por el presidente de Mutualidad, Enrique Sanz Fernández-Lomana, presidente de Mutualidad.
En un país donde las barreras físicas, procedimentales y culturales siguen dificultando el acceso en igualdad de condiciones, argumentó ACIJUR, «Fundación ONCE ha representado durante décadas un contrapeso ejemplar: el de una institución que no espera a que la ley obligue, sino que actúa porque entiende que la dignidad no admite demoras”.
Martínez Donoso agradeció el premio que reconoce la «labor sostenida, rigurosa y transformadora que Fundación ONCE viene desarrollando en favor de la inclusión social y laboral de las personas con discapacidad”.

Premio Puñetas Sostenibles
El Premio Puñetas Sostenibles recayó en la Dirección de Asuntos Legales y ESG de Ecoembes, por contribuir de manera destacada a impulsar el derecho ambiental y la cultura de la sostenibilidad en el ámbito corporativo.Dorleta Vicentd
ACIJUR reconoció así el papel de una asesoría que ha situado la sostenibilidad en el centro de la estrategia jurídica empresarial, en un terreno —el de la normativa medioambiental y los criterios ESG— de creciente exigencia regulatoria.
Recogió el premio Dorleta Vicente García, directora de Asuntos Legales y ESG de Ecoembes de manos de María del Rosario Jiménez Rubio, decana del Colegio de Registradores de España.

Premio Puñetas a la Excelencia ‘In House’
La XV edición estrenó galardón: El Premio Puñetas a la Excelencia In-House, concebido para reconocer la labor del abogado de empresa. Se concedió ex aequo a la Asesoría Jurídica de Telefónica España y a la Asesoría Jurídica de Banca Comercial, Gobierno y Regulación del Banco Santander.
Recogieron el premio María Cermeño, directora de los Servicios Jurídicos de Telefónica España, de manos del decano del ICAM, Eugenio Ribón; y Alicia Muñoz Lombardía, directora de la Asesoría Jurídica de Banca Comercial, Gobierno y Regulación de Santander España, de manos del diputado del ICAM José Ramón Couso.
Las dos premiadas convirtieron sus intervenciones en una reivindicación del jurista de empresa. Desde Telefónica, María Cermeño subrayó la dificultad de operar en «un sector tan regulado», donde la asesoría debe trabajar siempre «de la mano del gobierno corporativo» y mantener un delicado equilibrio entre los intereses de la compañía y el rigor legal.

Desde el Santander, Alicia Muñoz Lombardía hiló su agradecimiento con la idea de que la abogacía de empresa acompaña a los clientes «en los momentos críticos o más importantes»: cuando se compra una casa, cuando se impulsa una empresa o un proyecto. Reconoció que el sector afronta «un entorno muy complejo», con una regulación cada vez más exigente y con la inteligencia artificial ya como horizonte ineludible, y reivindicó seguir prestando servicio «con rigor, con excelencia y con capacidades avanzadas» gracias a esas nuevas tecnologías.

Nuevos socios de honor de ACIJUR
Asimismo, en esta edición ACIJUR nombró seis nuevos ‘Socios de Honor’ por su compromiso con la transparencia y la comunicación institucional que hace posible el periodismo judicial y por su colaboración con los informadores jurídicos.
Los nuevos ‘Socios de Honor’ son: Francisco Caamaño, exministro de Justicia, a quien le entregó la distinción –consistente en un carnet de ACIJUR y un cuadro– Rafael Catalá, primer ‘Socio de Honor’ de la asociación y exministro de Justicia.

Juan Carlos Campo, exministro de Justicia y magistrado del Tribunal Constitucional, recogió la distinción de manos del vicepresidente de ACIJUR, Carlos Berbell.

Manuel Marchena, magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, también socio de honor de ACIJUR, recibió su carnet y su cadro de manos de Carlos García-León, miembro de la Junta Directiva de ACIJUR.

A María Emilia Adán, exdecana del Colegio de Registradores de España, le entregó su premio y su carnet Leonor Recio, miembro de la Junta Directiva de ACIJUR.

Julia Fernández Cantillana, responsable del contrato del Ministerio de Justicia de Santander España fue distinguida con el mismo galardón y su carnet, de manos de Carlos Lamadrid, miembro de la Junta Directiva de ACIJUR.


La sexta Socia de honor de ACIJUR, Pilar Llop, exministra de Justicia y magistrada de la Audiencia Provincial de Madrid, no pudo asistir debido a que en ese momento se celebraba un juicio del que ella formaba parte del tribunal.
Por ello, ACIJUR proyectó un vídeo suyo agradeciendo ser socia de honor de ACIJUR. La Junta Directiva acordó entregarle su galardón y su carnet en una próxima visita a la Audiencia Provincial.
Finalmente, ACIJUR hizo un Reconocimiento Institucional al exsecretario general de ACIJUR y miembro de esta asociación, Andrés Garvi, por su papel fundamental desde la misma constitución de la entidad, destacando de manera primordial su dedicación y rigor en la elaboración de la Agenda de la Comunicación Jurídica de ACIJUR. Ha hecho entrega del premio el presidente de ACIJUR, Xavier Gil Pecharromán.


El Premio ‘Vete a Hacer Puñetas’ ha recaído en las ‘acciones de desinformación en la Administración de Justicia’.
Durante la entrega de los Premios, Xavier Gil Pecharromán, presidente de ACIJUR, ha resaltado la labor de todos los premiados y remarcó que: «El periodismo no es solo quien cuenta la historia de una democracia; es quien ayuda a mantenerla viva. Sin información veraz, la libertad se vuelve vulnerable y el poder deja de rendir cuentas. El poder no solo reside en los gobiernos; también está en las grandes corporaciones, los fondos de inversión o el crimen organizado. El periodismo es, muchas veces, la única fuerza civil con la capacidad y el alcance necesarios para investigar y poner freno a estos gigantes».
«Si el periodismo es el guardián de los valores de la democracia, las asociaciones de periodistas son la coraza de hierro que protege a ese guardián de los ataques externos. Cuando los periodistas actúan de forma aislada, son extremadamente vulnerables. En cambio, un periodismo unido a través de asociaciones fuertes no es un capricho corporativo; es una necesidad de supervivencia democrática, especialmente en el contexto actual».
