El Supremo Tribunal Federal de Brasil ha dictado hoy una sentencia histórica que ha caído como una bomba en todo el continente americano. Por primera vez en la historia de ese país, un expresidente ha sido declarado culpable de intento de golpe de Estado.
Jair Messias Bolsonaro, de 70 años, ha sido condenado tras alcanzarse una mayoría de 4 votos a 1 en un tribunal colegiado compuesto por 5 magistrados de la Primera Sala de de Alto Tribunal.
La sentencia es contundente. Bolsonaro ha sido condenado a 27 años y 3 meses de prisión por ser culpable de los delitos de intento de golpe de Estado, intento de abolición democrática del Estado de derecho, pertenencia a organización criminal, daños a bienes públicos y daños al patrimonio protegido. Todo ello contra su contrincante, el actual presidente de Brasil, Lula da Silva.
Junto al expresidente, otros 7 acusados han corrido la misma suerte: Walter Braga Netto, general retirado, exjefe de la Casa Civil y candidato a vicepresidente en 2022; Augusto Heleno, general retirado, fue ministro de Seguridad Institucional (GSI) bajo Bolsonaro; Paulo Sérgio Nogueira, general, exministro de Defensa durante el gobierno Bolsonaro; Almir Garnier Santos, almirante, excomandante de la Marina; Anderson Torres, exministro de Justicia y Seguridad Pública, y exsecretario de Seguridad del Distrito Federal; Alexandre Ramagem, fue director de la ABIN (la agencia de inteligencia interna de Brasil); y Mauro Cid, teniente coronel, colaborador cercano de Bolsonaro e implicado en la trama.
Ninguno se presentó en la sala para escuchar el veredicto.
EL VOTO DECISIVO
La magistrada Carmen Lúcia Antunes Rocha, única mujer del tribunal, emitió el voto que selló la condena. Su argumentación fue precisa: «Un grupo compuesto por figuras clave del Gobierno y liderado por Jair Bolsonaro llevó a cabo un plan progresivo de ataque a las instituciones democráticas».
La magistrada Antunes subrayó que los acusados no han negado, «en esencia», los hechos probados.
El juez instructor Alexandre de Moraes, blanco de amenazas de muerte por parte de la trama, detalló el modus operandi: Bolsonaro reclutó personas de «máxima confianza» para ejecutar «un proyecto autoritario de poder».
Las acciones incluyeron descalificar el sistema electoral brasileño, amenazar directamente al poder judicial, denunciar fraudes electorales inexistentes, planificar el asesinato de altas autoridades, elaborar borradores para anular las elecciones e intentar cooptar a la cúpula militar.
«El 8 de enero de 2023 no fue un paseo dominical», declaró Moraes en referencia al asalto a los edificios gubernamentales en Brasilia. «Fue un intento de golpe por parte de una organización criminal».
TRUMP CASTIGA A LOS MAGISTRADOS QUE HAN CONDENADO A BOLSONARO
El presidente estadounidense Donald Trump ha escalado su campaña contra el proceso judicial brasileño.
Las medidas incluyen aranceles punitivos contra Brasil y sanciones personales que han congelado los eventuales bienes de Moraes en Estados Unidos y retirado los visados a todos los magistrados del Supremo, excepto a tres: los dos nombrados por Bolsonaro y quien votó por su absolución.
Falta por saber dónde cumplirá condena: en su domicilio, como prefiere el condenado por su edad y problemas de salud; en una comisaría de Brasilia, o en una celda de alta seguridad.
Aunque ya inhabilitado para presentarse a comicios hasta 2030, Bolsonaro mantiene su liderazgo opositor. Su condena redibuja el mapa electoral de cara a 2026, cuando Lula buscará un cuarto mandato.
Paradójicamente, es probable que el expresidente decida quién será el candidato de la derecha que lo desafíe.
La victoria judicial podría ser temporal. Bolsonaro y sus partidarios presionan para que el Congreso apruebe una amnistía que lo libre, junto a otros condenados, del castigo penal. Varios aspirantes a heredar su liderazgo ya le han prometido el indulto presidencial.