Mila Pacheco, actual vicedecana del Colegio de Abogados de Tenerife y candidata a decana en las elecciones que tendrán lugar el próximo viernes, afronta estas elecciones con una propuesta que combina experiencia, renovación y compromiso con la defensa de la profesión.
Pacheco asegura en esta entrevista que la abogacía atraviesa uno de sus momentos más complejos, marcado por la transformación digital, la nueva Ley de Eficiencia Procesal y la incertidumbre laboral que afecta especialmente a los jóvenes profesionales.
Su candidatura apuesta por un Colegio más cercano, transparente y útil para el día a día de los abogados y abogadas, con medidas concretas para mejorar la conciliación, actualizar los honorarios, dignificar el turno de oficio y reforzar la formación continua gratuita.
Además, propone impulsar la digitalización total del Colegio, con una sede electrónica plenamente operativa que evite desplazamientos y facilite los trámites desde cualquier punto del archipiélago.
Con una trayectoria vinculada a proyectos innovadores —como el servicio de mediación del Colegio, premiado a nivel nacional—, Pacheco defiende un cambio generacional basado en el diálogo y la participación: “Necesitamos un Colegio que escuche, que acompañe y que defienda de verdad a sus colegiados. Sin nosotros, la justicia no es posible”.
Mila Pacheco recientemente recibió la medalla al mérito de la Justicia en Canarias con distintivo de oro, que concede anualmente el Gobierno de Canarias.
¿Qué le ha impulsado dar este paso y que cree que le puede ofrecer al Colegio de Abogados de Tenerife?
He decidido dar el paso porque creo que la abogacía atraviesa un momento especialmente complejo, con los cambios que trae la nueva Ley de Eficiencia Procesal y la transformación constante de la forma de ejercer la profesión.
Me siento preparada, con experiencia y energía, y pienso que ahora es el momento de defender con firmeza la profesión y a todos los compañeros y compañeras.
El actual decano ya ha cumplido dos mandatos, que es el límite establecido tras la modificación de los estatutos. Aunque por la transición normativa puede optar a un tercero, siempre hemos defendido que dos mandatos son suficientes. Por eso creo que es hora de aportar nuevas ideas, entusiasmo y una visión renovada al colegio.
He impulsado proyectos importantes que han dado muy buenos resultados, como el de mediación en Tenerife, que el Colegio de Abogados gestiona desde hace siete años y que ha recibido varios reconocimientos por su éxito.
Esa experiencia me da la confianza y la motivación para seguir aportando ideas y nuevos proyectos. Además, he decidido dar este paso porque muchos compañeros me lo han pedido y cuento con un equipo sólido y experimentado, formado por profesionales con trayectoria y conocimiento de la gestión colegial.
«En el asunto de la pasarela al RETA tardamos demasiado en manifestarnos públicamente, a pesar de que lo pedí en varias ocasiones. Muchos compañeros siguen teniendo pensiones insuficientes, y eso debe cambiar».
¿Qué considera que ha funcionado y qué aspectos cree que deben cambiar?
Creo que muchos compañeros aún sienten que no están suficientemente respaldados en su trabajo diario. El Colegio debe defender con más fuerza y firmeza los derechos de la abogacía.
Por ejemplo, en el asunto de la pasarela al RETA tardamos demasiado en manifestarnos públicamente, a pesar de que lo pedí en varias ocasiones. Muchos compañeros siguen teniendo pensiones insuficientes, y eso debe cambiar.
También es fundamental dignificar el turno de oficio, porque hay muchas actuaciones que no se pagan, a pesar del esfuerzo y la responsabilidad que implican. Y lo mismo ocurre con los honorarios profesionales, que no se actualizan desde 2008. Es urgente revisarlos para que reflejen la realidad actual.
Todo esto forma parte de nuestro programa: actualizar, dignificar y proteger la profesión, con un sistema de respuesta rápida ante cualquier situación de desamparo. En definitiva, queremos que el Colegio vuelva a ser un verdadero apoyo para los abogados y abogadas, un colectivo unido que defiende con orgullo su labor.
Los abogados jóvenes afrontan dificultades para afrontar la carrera. ¿Qué medidas concretas propones para apoyarles.
En nuestro programa planteamos ampliar las bonificaciones de la cuota hasta el quinto año. Que a día de hoy únicamente es hasta el tercero, sería hasta el quinto año aumentar esos primeros años y aumentar la bonificación que se les da en la cuota.
También hemos incluido en nuestro programa formación gratuita y específica para los colegiados en áreas clave como facturación, marketing y fiscalidad básica, con el objetivo de facilitar su desarrollo profesional desde el inicio.
Además, incorporamos la iniciativa del “despacho abierto” y el programa de mentoring, que busca poner en contacto a abogados que comienzan su carrera con profesionales de mayor experiencia.
La idea es celebrar encuentros una o dos veces al mes, en los que los abogados noveles puedan plantear dudas sobre casos reales y recibir orientación práctica sobre cómo abordarlos, con consejos directos de quienes ya han recorrido ese camino.
Por otro lado, apostamos por la digitalización y la inteligencia artificial, especialmente mediante la creación de una sede electrónica completa. Actualmente nuestro colegio aún no dispone de ella, pero queremos que todos los trámites puedan hacerse de forma «online», sin necesidad de desplazamientos.
Esto es especialmente importante porque el colegio tiene delegaciones en el norte y sur de la isla, además de atender a profesionales de El Hierro y La Gomera, que no deberían tener que venir hasta Santa Cruz para realizar gestiones administrativas.
Y en cuanto a la guía, sabemos que es algo muy caro y muy costoso. y entendemos que también el colegio no solo tiene que formar en inteligencia artificial, sino que también tiene que poner a disposición de los colegiados algún tipo de inteligencia artificial que les facilite esa labor y que a lo mejor a ellos les resulta más complicado acceder a ella por el coste que tienen.
Ha definido también la igualdad de género dentro de la profesión. ¿Cuánto queda por hacer y qué pasos crees que son imprescindibles?
Sí, aún queda mucho por hacer, especialmente en lo que afecta a las compañeras abogadas. Hay que avanzar en temas como el embarazo, la suspensión de vistas (aplazamiento de juicios) por motivos justificados y la atención a personas dependientes o menores, ya que muchas abogadas son también cuidadoras principales en familias monoparentales.
El objetivo es ayudar a conciliar la vida profesional y personal, garantizando que el Colegio respalde y defienda las solicitudes de suspensión de vistas cuando los tribunales no las acepten, y que se respete el derecho de las abogadas a cuidar sin verse perjudicadas profesionalmente.
«Mi candidatura combina experiencia y renovación. Aunque tengo trayectoria en la Junta de Gobierno, no comparto la misma visión ni generación que el actual decano: hay una diferencia de edad y de enfoque que marca un cambio generacional y de estilo».
La formación continua es una de las principales demandas de su colectivo, ¿qué cambios impulsaría para mejorarla?
La formación continua es fundamental y debe ser gratuita, especialmente en temas relacionados con nuevas reformas legales, como ocurrió con los MASC (métodos alternativos de solución de conflictos). Cada vez que haya cambios normativos importantes, el Colegio debe ofrecer formación accesible y sin coste para que todos los profesionales puedan adaptarse.
Además, queremos abrir nuevos campos de trabajo para la abogacía, impulsando áreas como el derecho colaborativo y otras formas modernas de resolución de conflictos. También apostamos por la formación en sectores emergentes, como las nuevas tecnologías o el asesoramiento a profesionales extranjeros que se instalan en Canarias, un ámbito de creciente demanda.
El objetivo es que el Colegio proporcione la formación necesaria para diversificar y ampliar las oportunidades laborales de los abogados y abogadas, adaptándose a los cambios de mercado y al contexto específico de las islas.
Además, queremos abrir nuevos campos de trabajo para la abogacía, impulsando áreas como el derecho colaborativo y otras formas modernas de resolución de conflictos. También apostamos por la formación en sectores emergentes, como las nuevas tecnologías o el asesoramiento a profesionales extranjeros que se instalan en Canarias, un ámbito con creciente demanda.
El objetivo es que el Colegio proporcione la formación necesaria para diversificar y ampliar las oportunidades laborales de los abogados y abogadas, adaptándose a los cambios del mercado y al contexto específico de las islas.
¿Cree que el colegio de abogados, debe tener una voz más activa en los debates públicos sobre justicia y derechos fundamentales más?
Totalmente. De hecho, queremos impulsar comisiones mixtas en las que participen distintos profesionales del ámbito judicial. Ya existe, por ejemplo, una comisión conjunta con procuradores y letrados de la Administración de Justicia que está funcionando muy bien, y nuestro objetivo es integrarnos en ella y en otras similares.
También queremos crear nuevas comisiones de trabajo, porque creemos que la abogacía debe estar presente en todos los espacios de diálogo y aportar su visión. Esa colaboración entre profesionales permite encontrar soluciones conjuntas y prácticas que mejoren el trabajo diario de todos.
¿Qué diferencia su candidatura de las otras dos que se presentan a las elecciones del Colegio de Abogados?
En estas elecciones somos tres candidaturas. Yo actualmente soy vicedecana, por lo que entiendo que el continuismo lo representa el decano actual, José Manuel Niederleytner García-Lliberós, que ya ha estado dos mandatos de cinco años y se presenta a un tercero.
Mi candidatura, en cambio, combina experiencia y renovación. Aunque tengo trayectoria en la Junta de Gobierno, no comparto la misma visión ni generación que el actual decano: hay una diferencia de edad y de enfoque que marca un cambio generacional y de estilo.
En nuestro caso, unimos la experiencia de quienes ya hemos gestionado proyectos exitosos y premiados, con la energía y las ideas frescas de los nuevos miembros.
Por eso, creo que nuestra propuesta representa una renovación con fundamento, con ideas distintas y un modelo de gestión más abierto y participativo. De hecho, en el último año ha sido difícil coincidir con la línea del actual decano; incluso llegué a plantearme dejar el cargo, pero decidí continuar para no dejar incompleta la Junta.
Si tuviera que resumir su candidatura en una idea, ¿cuál sería el mensaje de los colegiados que aún no han recibido su voto?
Nuestro programa tiene 25 propuestas, y realmente no podría destacar una sola como la más importante, porque todas buscan mejorar el día a día de la profesión.
El mensaje principal es claro: el Colegio debe estar al servicio de sus colegiados y colegiadas, defendiendo sus intereses y ayudando a mejorar su calidad de vida profesional.
Hoy vivimos una situación de estrés constante, entre juicios, señalamientos y la presión del trabajo. A esto se suman la incertidumbre sobre las pensiones, los cambios legales y la falta de criterios uniformes en los juzgados. En definitiva, los abogados se sienten sin suficiente respaldo.
Por eso creemos que el Colegio debe asumir un papel más activo, ofreciendo apoyo real y protección ante las instituciones. Queremos que cada profesional sienta que no está solo, que hay un colectivo fuerte detrás, acompañándolo y defendiéndolo en cada paso de su carrera.
Sin ustedes la justicia no es posible.
Somos un pilar fundamental en el Estado de Derecho y somos necesarios. Es necesario que estemos en todas esas comisiones y en todos esos grupos de trabajo para que se nos escuche y para tener voz y decisión.