La nueva Asociación Profesional de Letrados de la Administración de Justicia, PROLAJ, se presentó ayer en sociedad con un lleno hasta la bandera. No cabía un alfiler en el salón de actos del Consejo General de Procuradores de España (CGPE), en pleno corazón jurídico de Madrid. A unos cientos de metros del Tribunal Supremo, la Audiencia Nacional, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid y el Consejo General del Poder Judicial.
El que escribe esto pocas veces ha visto el local de los procuradores tan abarrotado de personal.
Sobre la mesa, Alejandro Asensio, presidente de PROLAJ, letrado de la Administración de Justicia destinado en el Juzgado de lo Mercantil 16 de Madrid, y su gente lograron concitar la presencia y el apoyo de personalidades como. Antonio del Moral, magistrado del Tribunal Supremo, Almudena Lastra, fiscal superior de Madrid, Eugenio Ribón, decano del Colegio de la Abogacía de Madrid, María Emilia Adán, decana del Colegio de Registradores de España, María Linacero de la Fuente, catedrática de Derecho Civil de la Universidad Complutense, y Alberto García Barrenechea, secretario del CGPE y decano del Colegio de Procuradores de Madrid.


Asensio, que actuó el último, hizo un apasionado discurso. Aclaró que eran una organización profesional que no hará, de ningún modo, «lucha de clases», que buscará formentar alianzas con todos los operadores jurídicos, tanto sindicatos –asistieron representantes de CSIF y UGT– como otras asociaciones de letrados de la Administración de Justicia; acudió un representante de la Unión Progresista de LAJ (UPSJ), no así del Colegio Nacional de Letrados de la Administración de Justicia (CNLAJ), que no envió ningún representante.
El presidente de PROLAJ perteneció hasta hace unos meses al CNLAJ. De hecho, presentó su candidatura a la presidencia del Colegio en las ultimas elecciones convocadas para octubre del año pasado.
La Mesa Electoral acordó que no cumplía con la exigencia de contar con representantes de todas las Comunidades Autónomas. Era la primera vez en 28 años que aparecía una candidatura alternativa a la oficial, representada por el actual presidente, Ernesto Casado.
«HAY MUCHO ESPACIO PARA CRECER EN AFILIADOS»
Asensio decidió no presentar batalla y pensar en un futuro distinto que ahora se ha materializado en PROLAJ que ahora afronta un reto: conseguir una afiliación mínima del 2 % ya que ese es el criterio mínimo establecido para participar en las negociaciones colectivas o mesas de diálogo, garantizando que tiene un respaldo real entre los trabajadores.
La carrera actualmente está formada por 3.549 personas. El CNLAJ dice contar con 1.500 afiliados y la UPSJ alrededor de 700. PROLAJ necesitaría 70 afiliados para tener esa representación. Una cifra que esperan superar con creces. «Hay mucho espacio para crecer en afiliados», explicó con una apasionada seguridad el presidente de PROLAJ.
Adrián Gómez Linacero, LAJ destinado en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, ha sido el autor de las líneas maestras o programáticas que han dado a la luz a la nueva asociación. En las mismas se apuesta por crear una comunidad jurídica cohesionada a través de una colaboración leal y transparente entre los operadores jurídicos.


«Nuestro objetivo es colaborar con las dos asociaciones existentes. La ilusión es nuestro motor junto con el trabajo y la constancia. Vivimos un momento histórico de transformación judicial. La implantación de los MASC está creando grandes incertidumbres entre los compañeros. La ejecución de las sentencias es un tema complejo. Sabemos que los procuradores tienen iniciativas. Habrá que trabajar para hacer que la ejecución funcione. El ciudadano no entiende por qué la ejecución se queda en el armario», afirmó, lanzando un guiño a los anfitriones.
«¿Las costas?. Habrá que hablar y abordar esta casuística en mesas redondas y grupos de trabajo», dijo, en referencia directa a la intervención precedente de Eugenio Ribón, decano del ICAM.
Este le había planteado seis debates esenciales: la eficacia de la ejecución civil, la regulación de las costas, el Registro Civil, el impacto de los MASC, la falta de carrera profesional y de estímulos al rendimiento en el actual régimen funcionarial, facultades directivas de los LAJs sobre la Oficina Judicial y negociación colectiva propia.
Y sobre todo ello tomó nota Asensio.
«Esta asociación no va a ser presidencialista», subrayó. «Habrá presidentes. en todas las Autonomías. Ya los tenemos en Andalucía, Murcia, Baleares, Castilla-La Mancha, Galicia y Comunidad Valenciana»,

Todos los intervinientes en la mesa saludaron el nacimiento de esta nueva asociación. María Emilia Adán, decana de los Registradores, subrayó las coincidencias entre su colectivo y el de los letrados de la Administración de Justicia. Almudena Lastra, fiscal superior de Madrid, les recordó: «sois directivos de la Administración de Justicia. Las reformas en marcha dependen de vosotros». Y les deseó que sean «muy peleones y que luchen mucho».
María Linacero, catedrática de Derecho Civil de la Complutense, destacó la fuerza, la ilusión y la buena formación de este colectivo de LAJ que han dado a la luz a PROLAJ. Lo mismo que Antonio del Moral, magistrado del Tribunal Supremo, que insufló ánimos ante este nuevo reto.
Entre el público, magistrados de la Audiencia Nacional, como Eugenio Martínez Tristán, el secretario de Gobierno del Tribunal Supremo, Ángel Tomás Ruano Maroto, el decano del Colegio de Procuradores de Barcelona, Javier Segura Zariquiey,