El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha asegurado este viernes confiar en que se alcance una “solución” a la crisis abierta en el seno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ. Una crisis aparentemente provocada por el reparto de poder interno. Y que, para el ministro, es necesario resolver para “volver a trabajar con grandes consensos”.
Durante su intervención en la Comisión de Justicia del Congreso, Bolaños se ha referido a la situación desencadenada el pasado octubre, cuando el sector progresista acusó públicamente a la presidenta del CGPJ, Isabel Perelló, de romper el consenso interno.
La tensión aumentó después de que el vocal José María Fernández Seijo, uno de los miembros más relevantes del bloque progresista, presentara su dimisión a Perelló. La presidenta aún no ha decidido si acepta la renuncia. El gesto llegó tras un Pleno especialmente tenso, que concluyó con la configuración de una Comisión Permanente —la conocida como “sala de máquinas” del CGPJ— bajo control del sector conservador.
“Sería desde luego un retroceso que ese nivel de consensos y de acuerdos que se logró en el primer año de mandato del CGPJ ahora se pierda”, ha lamentado el ministro, Y con ello, ha insistido en la necesidad de reconducir “las cuestiones que han surgido en las últimas semanas”. A su juicio, estas discrepancias deberían estar ya “en proceso de solución”.
Bolaños recuerda los cinco años de bloqueo del CGPJ
Bolaños ha recordado además los “más de cinco años y medio de bloqueo”, que atribuyó al Partido Popular, y que impidieron la renovación del CGPJ hasta 2024, momento en el que, según ha recalcado, se recuperó “la normalidad institucional en el Poder Judicial”.
Declaraciones en las que el ministro ha recordado que el órgano ha realizado “más de 160 nombramientos” y ha designado a “la primera mujer presidenta del CGPJ”. Razones por las que ha instado a sus vocales a que se mantenga el clima de acuerdo que ha caracterizado el primer año del actual mandato.
Ello, alertando de las consecuencias de un escenario contrario: “Lo hemos vivido ya: un CGPJ inmovilista, que cronifica los problemas”. Algo que “no necesita la justicia, ni en este momento ni en el futuro”.