El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado hoy que el Ejecutivo “respeta” las sentencias del Tribunal Supremo relativas al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, aunque discrepa de la “orientación” del fallo.
Sobre un posible indulto, señaló que “ahora mismo no tiene sentido” y recordó que aún pueden pronunciarse “otras instancias jurisdiccionales”, como el Tribunal Constitucional, una vez se conozca íntegramente la resolución.
Desde Johannesburgo, tras la cumbre del G20, Sánchez ha reiterado su convicción en la inocencia de García Ortiz. Ha explicado que periodistas “acreditados” declararon ante la Justicia que el fiscal no fue el origen de las filtraciones por las que ha sido condenado por un delito de revelación de secretos en relación con Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso.
Aunque ha lamentado la sentencia, ha insistido en que el Gobierno la acata y ha defendido que, en democracia, es legítimo expresar discrepancias. Además, ha avanzado que iniciará el procedimiento para designar a un nuevo fiscal general, sin adelantar su identidad.
El presidente ha criticado al Partido Popular, recordando las declaraciones de 2018 del entonces senador Ignacio Cosidó sobre un supuesto control del Tribunal Supremo. Ha reivindicado que su Gobierno siempre ha respetado la independencia judicial y las resoluciones del Alto Tribunal.
Sobre el relevo en la Fiscalía General, evitó concretar plazos o nombres: “Ya lo sabrán cuando corresponda”. Aseguró, no obstante, que el Ejecutivo propondrá un perfil con “dilatada trayectoria jurídica”, como —dijo— ocurrió con el propio García Ortiz.