Más de 200 profesionales del ámbito jurídico y técnico celebraron ayer un acto de conmemoración de la entrada en vigor de la Ley 13/2015, de 24 de junio, que estableció un nuevo marco de coordinación entre el Catastro y el Registro de la Propiedad. El evento tuvo lugar en el Colegio de Registradores, en Madrid.
Esta norma, en vigor desde hace diez años, supuso un punto de inflexión en la seguridad jurídica inmobiliaria al integrar de forma sistemática la información gráfica y jurídica de los bienes inmuebles.
El acto, organizado por el Colegio de Registradores de España, sirvió para analizar los avances logrados, los retos aún pendientes y la evolución de la colaboración institucional entre ambas entidades.
En la apertura, Teresa López, directora de Relaciones Institucionales del Colegio, destacó que el aniversario permite “valorar los logros alcanzados y, al mismo tiempo, identificar con responsabilidad los desafíos derivados de su aplicación”.
Por su parte, el vicedecano del Colegio, Alfredo Delgado, subrayó que la Ley 13/2015 exigió un cambio profundo en la forma de trabajar de registradores, técnicos y profesionales de la geomática, quienes tuvieron que adoptar nuevos lenguajes y herramientas digitales.
En este proceso, afirmó, la cooperación interprofesional y el intercambio de información han sido determinantes.
MEDALLA DE HONOR AL DIRECTOR GENERAL DEL CATASTRO
Uno de los momentos centrales del acto fue la entrega de la Medalla de Honor del Colegio de Registradores al director general del Catastro, Fernando de Aragón.
En su intervención, Luis Manuel Benavides, vocal de Bases Gráficas y Medio Ambiente, recordó que la ley nació con un objetivo claro: garantizar la coordinación efectiva entre Catastro y Registro mediante el uso de la tecnología, el intercambio seguro de datos y la simplificación de procedimientos administrativos, en beneficio tanto de los ciudadanos como de las Administraciones.
En el homenaje, se puso en valor el papel de Fernando de Aragón en la modernización del Catastro y en su adaptación a los retos tecnológicos y sociales actuales.
Según se destacó, su labor ha contribuido a reforzar la coherencia del sistema, reducir conflictos derivados de discrepancias gráficas y sentar las bases de una coordinación más sólida y sostenible.
Al recoger la distinción, Fernando de Aragón resaltó que la ley ha permitido reducir incertidumbres, evitar solapamientos y simplificar trámites, lo que se traduce en menores costes, mayor confianza y una experiencia más ágil para el ciudadano.
Asimismo, apuntó que el futuro pasa por profundizar en la coordinación plena entre Catastro y Registro, apoyándose en la mejora continua de los sistemas de información y en una cooperación institucional constante.
“Nada de esto habría sido posible sin la colaboración generosa de los equipos técnicos y jurídicos que han participado en este proceso. A todos ellos quiero expresar mi agradecimiento”, concluyó De Aragón.
El encuentro se completó con dos mesas redondas en las que responsables de ambas instituciones analizaron una década de aplicación práctica de la Ley 13/2015 y compartieron perspectivas sobre su evolución futura.