La Fiscalía del Principado de Asturias ha decidido salir de los juzgados y entrar en las aulas. Lo ha hecho con el proyecto “Una charla con el Fiscal”, una iniciativa pionera impulsada por la Fiscalía del Principado de Asturias, en colaboración con el Gobierno del Principado a través de la Consejería de Educación, con un objetivo claro: explicar a los estudiantes qué hace un fiscal y, sobre todo, qué consecuencias legales pueden tener determinadas conductas desde edades tempranas.
El programa se inauguró esta semana en el colegio La Inmaculada, en Oviedo, donde alumnos de segundo y tercero de ESO escucharon de primera mano a la fiscal Inmaculada Rodríguez Montequín, especializada en la Sección de Menores.
En España el Ministerio Fiscal tiene asignada la instrucción de las causas de menores, en las que los jueces actúan como jueces de garantías. Las de los adultos son competencia de los jueces de instrucción.
Durante la charla, la fiscal desgranó los principales delitos con los que se encuentra en su trabajo diario, poniendo el foco en un elemento cada vez más presente: las redes sociales como amplificador de conductas delictivas entre menores.
Responsabilidad penal a partir de los 14 años, acoso escolar, amenazas, difusión de imágenes sin consentimiento o el uso irresponsable de plataformas digitales fueron algunos de los asuntos abordados, con un lenguaje directo y adaptado a la edad del alumnado.
La idea, explican desde la Fiscalía, no es alarmar, sino informar y prevenir.

La puesta en marcha del proyecto responde a una preocupación creciente. La delincuencia juvenil ha experimentado un aumento sostenido en los últimos años en Asturias.
Según explicó el Fiscal Superior del Principado, Gabriel Bernal del Castillo, la iniciativa nace de la necesidad de contribuir “con todo aquello que podamos aportar” a la tarea que ya realizan docentes y familias: la formación de ciudadanos adultos y responsables.
Los datos respaldan esa inquietud.
En 2024 —último año con cifras consolidadas— se adoptaron en Asturias 391 medidas en sentencias penales contra menores de edad. Destaca el incremento de las medidas de internamiento, que pasaron de 45 a 75 casos, cinco de ellos en régimen cerrado. T
ambién se impusieron 112 tareas socioeducativas, 91 medidas de libertad vigilada, 63 prestaciones en beneficio de la comunidad y, en menor número, órdenes de alejamiento, prohibiciones de comunicación con la víctima y convivencias en grupos educativos.
“Una charla con el Fiscal” se articula en dos formatos diferenciados. El primero, dirigido a estudiantes de segundo a cuarto de ESO bajo el título “Construyendo un futuro seguro”, y el segundo, pensado para Bachillerato, “Más allá de las películas”, con un enfoque más jurídico y realista del sistema penal.
Durante este primer año, el programa se desarrollará exclusivamente en centros públicos y concertados de Oviedo, donde ha tenido una acogida muy positiva por parte de la comunidad educativa.