El Tribunal Supremo (TS) ha citado para hoy a los eurodiputados Diego Solier y Nora Junco, exmiembros de Se Acabó La Fiesta (SALF), quienes denunciaron al líder de la formación, Luis ‘Alvise’ Pérez, por los presuntos delitos de acoso y revelación de secretos.
El magistrado Manuel Marchena acordó la apertura de diligencias previas para esclarecer los hechos denunciados por ambos parlamentarios, quienes abandonaron SALF y pasaron a integrarse en el grupo de Conservadores y Reformistas Europeos.
El instructor también ha requerido a ‘Alvise’ para que comunique si desea prestar declaración voluntaria, al tiempo que ha iniciado los trámites para solicitar al Parlamento Europeo la autorización necesaria para proceder penalmente contra él, dada su condición de eurodiputado.
Esta es la cuarta causa que el Supremo dirige contra el dirigente de SALF. A las investigaciones ya en curso —por la difusión de una PCR falsa del exministro y actual presidente catalán Salvador Illa, el presunto acoso en redes a la fiscal Susana Gisbert y la supuesta financiación ilegal del partido tras recibir 100.000 euros del empresario Álvaro Romillo, alias CryptoSpain— se suma ahora esta nueva querella, admitida a trámite el pasado 27 de junio con el aval de la Fiscalía.
Los dos exmiembros de SALF afirman que fueron hostigados por Alvise Pérez
Los denunciantes sostienen que fueron objeto de una campaña continuada de hostigamiento a través de redes sociales, derivada de mensajes difundidos por ‘Alvise’ en un podcast y en su canal de Telegram.
Según relatan, la publicación de datos personales —como ubicaciones, correos electrónicos y teléfonos— desencadenó una avalancha de mensajes ofensivos y amenazas, hasta el punto de generarles un temor real por su integridad física y obligarles a modificar rutinas y hábitos cotidianos.
El Supremo destaca que ambos eurodiputados cerraron o limitaron sus perfiles en redes sociales, dejaron de atender llamadas de números desconocidos y recibieron miles de correos electrónicos con insultos y amenazas, lo que afectó de forma significativa tanto a su labor parlamentaria como a su vida personal y familiar.
Para la Sala de lo Penal, la conducta atribuida a ‘Alvise’ podría encajar en los delitos investigados, dado que existen indicios de llamamientos explícitos a la hostilidad contra los querellantes dirigidos a un grupo numeroso de seguidores.
El tribunal aprecia una actuación voluntaria y consciente orientada a alterar de manera sustancial la vida cotidiana de las víctimas, incluso después de que algunos seguidores manifestaran su intención de intensificar el acoso.
En este contexto, el auto subraya que el investigado habría facilitado la difusión de datos personales e identificativos con el propósito de promover ese hostigamiento, reforzado por mensajes como el pronunciado el 20 de abril en el podcast Eclécticos Worldwide, en el que instaba a sus seguidores a increpar públicamente a los eurodiputados.