El fraude se consolida como una de las principales amenazas para ciudadanos y organizaciones en España. Así se ha puesto de manifiesto en el VIII Congreso Nacional Antifraude, celebrado en Madrid y organizado por la World Compliance Association (WCA), en colaboración con la Asociación Internacional para la Cooperación en la Prevención del Fraude (ICPF) y la Asociación Española de Empresas contra el Fraude (AEECF).
Un encuentro, celebrado en la sede de Naturgy y que ha contado con la participación de más de 200 especialistas en prevención del fraude, en el que se ha advertido de la seriedad del fraude en España.
Así pues, según los datos aportados, en el último año se han registrado en España más de 26 millones de intentos de fraude, afectando a cerca de dos millones de ciudadanos españoles.
Los expertos reunidos en el congreso coincidieron en que la cultura de integridad dentro de las organizaciones constituye una de las principales barreras frente al fraude. En este contexto, el encuentro sirvió para debatir sobre el fortalecimiento de la integridad corporativa como una necesidad operativa y estratégica.
Durante las distintas sesiones se puso el foco en la necesidad de promover una cultura organizacional que sitúe la prevención del fraude como un pilar de la excelencia empresarial. Asimismo, se subrayó la importancia de disponer de soluciones operativas y en tiempo real para actuar en los primeros momentos en los que personas y organizaciones se encuentran más vulnerables ante un fraude.
Las nuevas tecnologías, un foco de amenaza para World Compliance Association
El congreso también abordó la evolución de las amenazas en el ámbito del crimen financiero.
Entre los riesgos identificados destacan la suplantación de identidad en videollamadas mediante deepfakes de alta precisión y bajo coste, el fraude autónomo impulsado por inteligencia artificial y el robo masivo de datos combinado con filtraciones previas.
Según los expertos, estas prácticas facilitan ataques directos a la cadena de pagos institucional y evidencian la creciente sofisticación de las estafas digitales.
El uso de la inteligencia artificial centró buena parte del debate sobre la prevención del delito financiero.
Los ponentes coincidieron en una premisa común: “detrás de todo fraude hay un robo de datos”. En este sentido, se destacó la necesidad de reforzar la cooperación entre el sector público y el privado y de utilizar herramientas de análisis integradas que permitan anticiparse a las nuevas amenazas.
Participación institucional y conclusiones
El programa del congreso contó con la participación de mandos de la Policía Nacional especializados en ciberdelincuencia, expertos jurídicos y peritos judiciales, que analizaron tanto las nuevas tipologías de fraude como las metodologías avanzadas para la investigación de activos en entornos complejos.
Naturgy acogió el encuentro en su sede y participó con responsables de cumplimiento normativo.
El congreso contó además con el apoyo de empresas como Formalize, FTI Consulting, GlobalSuite Solutions, Unitech Iberoamericana, Lynx y GA&P, así como con el respaldo técnico de EQS Group, Feedzai, Parallel, Staregister o EJASO, entre otras.
Entre las principales conclusiones del encuentro destaca la evolución del compliance hacia un enfoque más humano, estratégico y transversal, considerado fundamental para prevenir el fraude en las organizaciones.
También se subrayó la importancia de integrar la inteligencia artificial bajo criterios éticos, como herramienta de apoyo a la decisión humana, y de reforzar la cooperación entre sectores y profesionales ante la creciente sofisticación del fraude.