La profesión de la abogacía no se enfrenta sólo, en los últimos tiempos, las nuevas normativas, o la llegada de nuevas tecnologías como la Inteligencia Artificial. También cuenta con un «enemigo», tal vez más antiguo, pero igual de peligroso: el fraude, y el intrusismo en la profesión.
«Cancela tus deudas y elimina el 100% de ellas con la Segunda Oportunidad», «resultados garantizados», «evitamos tu desahucio en 24 horas».
Estos son algunos de los mensajes que, cada vez más, aparecen en la cartelería y en las redes sociales de muchos aparentes despachos de abogados. Perfiles que prometen resultados, por poco dinero, y en el mínimo tiempo posible.
Pero que, en realidad, pueden esconder algo muy peligroso: fraudes, prácticas engañosas e intrusismo profesional.
Un intrusismo en la abogacía cada vez más preocupante
Una práctica que, tal y como pone de manifiesto el Grupo de trabajo para la protección profesional de la abogacía frente a plataformas digitales del Consejo General de la Abogacía Española (CGAE)m es cada vez más frecuente.
Y es que, en los últimos años, «se ha producido una proliferación de plataformas» que ofrecen estos servicios, pero traspasando los límites de la legalidad.
«Utilizan datos falsos, legislación derogada o promesas imposibles de cumplir. A ello se suman honorarios poco transparentes o desproporcionados que denigran la profesión», lamentan desde el CGAE.
Sin embargo, no son solo las falsas promesas de resultados lo que preocupa dentro de la abogacía española. También las «trampas» sobre la titulación de estos presuntos profesionales del Derecho.
«En muchos casos, quienes ofrecen estos servicios no son abogados colegiados, sino “asesores” que operan más allá de lo permitido por la ley», destacan desde el CGAE.
Fraudes que, en muchas ocasiones, se aprovechan de los muchos recursos que ofrecen las plataformas online y las redes sociales. Y están especialmente dirigidos a las personas más vulnerables.
Así puedes detectar el engaño
«Se han detectado actuaciones desleales que se aprovechan de las personas más vulnerables. Especialmente, aquellas endeudadas que buscan acogerse a la segunda oportunidad», destacan desde Abogacía.
Situación ante la que Jesús Pellón, miembro del Grupo, aclara a Confilegal algunos de los puntos «clave» para detectar estos posibles fraudes. Y así, evitar en la medida de lo posible que los ciudadanos se vean engañados por promesas imposibles.
«Lo primero, siempre, cuando vaya a acudir a unos servicios jurídicos, vaya a la página de la Abogacía, y acuda al apartado «censo de letrados». Y así, identificando a la persona que le va a llevar su asunto, compruebe en el censo que esa persona está efectivamente colegiado», explica Pellón.
Una garantía que ofrece un «plus sobre las normas legales».
«A parte de las normas legales que nos obligan a todos, los abogados tenemos un código deontológico que nos obliga a tratar al cliente de una determinada manera, a informarle, a cobrarle las cantidades adecuadas, a ser leales con él, explicarle los asuntos…», valora el experto a Confilegal.