Encarnación Roca durante su intervención. De izquierda a derecha, los miembros de la Junta de Gobierno de la RAJYLE, Antonio Manuel Morales Moreno, Ignacio Astarloa, Fernando Vives, Antonio Fernández de Buján y Fernández, Luis María Cazorla Prieto, presidente, y Ana Fernández-Tresguerres García, escuchando con mucho interés el perfil de Clara Campoamor compuesta por su compañera. Foto: Confilegal.

Encarnación Roca: “Clara Campoamor era feminista y republicana, pero ni lo uno ni lo otro la ayudaron a triunfar”

10 / 03 / 2026 05:43

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Con estas palabras, Encarnación Roca, vicepresidenta emérita del Tribunal Constitucional y académica de número, resumió la compleja trayectoria de Clara Campoamor durante el homenaje que la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España (RAJYLE) le dedicó en la tarde de ayer en Madrid.

Roca, a lo largo de su intervención, trazó un perfil de quien fue la mujer que logró que el sufragio femenino quedara reconocido en la Constitución de 1931, convirtiéndose en una figura clave en la historia de los derechos civiles en España.

Fue un acto en el que, previamente, se rindió homenaje a Campoamor con la colocación de una placa en su recuerdo en la antesala del salón principal de la institución que preside Luis María Cazorla Prieto, quien recordó que Clara Campoamor fue la primera mujer académica de número de la RAJYLE.

Una efeméride que tuvo lugar un día después de la celebración del Día Internacional de la Mujer, del que Campoamor es un referente histórico.

A este acto asistieron diversas autoridades, entre ellas la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, el secretario de Estado del ramo, Manuel Olmedo, el magistrado del Tribunal Constitucional, Enrique Arnaldo, los presidentes eméritos del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, Juan José González Rivas y Pedro González-Trevijano, y la expresidenta del Tribunal de Cuentas, María José de la Fuente y de la Calle.

Encarnación Roca durante su disertación sobre la figura de Clara Campoamor, que duró 22 minutos. Foto: Confilegal.
Sobre estas líneas, la placa que la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España reveló ayer para recordar la figura histórica de Clara Campoamor, «una de las suyas». Foto: Confilegal.

Clara Campoamor se llamaba realmente Carmen Eulalia

Clara Campoamor —cuyo nombre de nacimiento fue Carmen Eulalia— adoptó el nombre de Clara tras el fallecimiento de una hermana mayor, reveló Encarnación Roca. «Cosas que entonces hacían las familias», recordó la jurista durante su exposición de 22 minutos.

Su relación con la RAJYLE comenzó en 1926, cuando ingresó en ella como académica-profesora y secretaria, además de formar parte de la Comisión de Trabajos Prácticos, una de las posiciones más relevantes dentro de la institución en aquel momento. Campoamor ya era entonces una reconocida abogada.

A la intervención de Roca, le precedió el académico de número Juan Carlos Domínguez Nafría, quien ofreció un recorrido histórico por las 12 mujeres que ingresaron en la RAJYLE entre 1922 y 1934.

Muchas de ellas estaban profundamente comprometidas con la transformación social y jurídica de su tiempo. Aunque la mayoría se situaban ideológicamente en la izquierda, compartían un objetivo común: reformar el Código Civil para mejorar la situación jurídica de las mujeres.

En este contexto se sitúa la figura de Clara Campoamor.

Encarnación Roca relató cómo Campoamor fue elegida diputada en 1931 por el Partido Radical de Alejandro Lerroux. Tenía 43 años. Y desde el principio, la jurista asumió la defensa del voto femenino.

Un derecho que todavía no estaba reconocido en la Constitución.

Se daba la paradoja de que las mujeres podían ser elegidas pero no podían votar.

Roca recordó que ya en una de sus primeras conferencias pronunciadas en esa misma RAJYLE –posiblemente desde ese mismo lugar desde el que ella estaba hablando en esos momentos– había declarado que el siglo XX sería “el siglo de la emancipación femenina”.

Fue una idea que guiaría toda su actividad política posterior.

En las primeras filas de la derecha figuraban el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo. Foto: Confilegal.

El debate por el derecho al voto femenino

La vicepresidenta emérita del TC relató la intensidad del debate para reconocer el voto femenino en 1931 dentro de las Cortes Constituyentes de la Segunda República. Un debate muy duro y polémico porque no solo enfrentó a partidos políticos, sino también a mujeres diputadas con posiciones muy distintas.

Mientras figuras como Victoria Kent, del Partido Republicano Radical Socialista, y Margarita Nelken, del PSOE; defendieron aplazar su reconocimiento por razones estratégicas, Campoamor sostuvo una postura muy firme la inclusión del derecho al voto en la nueva Constitución.

Tanto Kent como Nelken temían que si se concediera el voto a las mujeres españolas de entonces, a las que consideraban estar muy influencias por la Iglesia y su entorno familiar conservador, esto favorecería a los partidos monárquicos o de derechas en las urnas, contribuyendo a una victoria mayor en las urnas.

Campoamor combatió ambos argumentos con inteligencia y pasión. Para ella, el voto femenino no era una cuestión de oportunidad política, sino que era una cuestión de justicia y de principios.

“Es pura ética reconocer a la mujer en todos sus derechos”, cito Roca a la abogada y jurista.

Sus argumentos terminaron convenciendo a la mayoría de los diputados y el sufragio femenino quedó incorporado a la Constitución de 1931.

Fue la primera en la historia que la mujer tuvo derecho a votar.

Pero la defensa de la igualdad no se limitó al voto. Como recordó Encarnación Roca, Campoamor también “se batió el cobre” para sacar adelante la Ley del Divorcio de 1932.

Su compromiso con esta reforma fue tal que, ya como abogada, llegó a intervenir en casos de divorcio tan conocidos como el de Ramón María del Valle-Inclán y su esposa, Josefina Blanco Tejerina.

La Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España, situada a poco más de 300 metros del Congreso de los Diputados, está como fue creada –recientemente renovada– hace más de 250 años. Foto: Confilegal.

Visión crítica del matrimonio

Campoamor mantenía además una visión crítica del matrimonio, al que consideraba el origen de muchas desigualdades entre hombres y mujeres, si bien aplaudía el régimen de gananciales. «Una figura de extraordinaria generosidad para la mujer porque la ley le concede la mitad de lo que posee el marido».

Su pensamiento feminista partía de una convicción clara, subrayó Roca: “en toda mujer hay una feminista”.

Sin embargo, ese compromiso con el feminismo y con los ideales republicanos no le reportó éxito político. «Campoamor fue feminista y republicana, pero ni lo uno ni lo otro la ayudaron a triunfar”, subrayó Roca.

Tras abandonar el Partido Radical, Campoamor intentó integrarse en Izquierda Republicana, pero el partido no aceptó su incorporación, lo que contribuyó a su progresivo aislamiento político en los años posteriores.

Clara Campoamor abandonó España al estallar la Guerra Civil en 1936 y no regresó jamás.

Su exilio transcurrió en tres países: primero Suiza (Ginebra), después Francia, luego Argentina, donde vivió cerca de una década dedicada a la escritura y la traducción, y finalmente de vuelta a Suiza, en Lausana, donde ejerció como abogada hasta su muerte en 1972, de cáncer, después de varios intentos fallidos de regresar a España. Tenía 82 años.

Con el paso del tiempo, su figura ha sido reivindicada como una de las grandes defensoras de la igualdad jurídica y de la democracia en la historia española, y su legado sigue siendo fundamental para comprender la conquista de los derechos políticos de las mujeres.

En las gradas de la RAJYLE siguieron con gran atención las exposiciones la decana del Colegio de Procuradores, Carmen Giménez Cardona, la vicedecana del Colegio de la Abogacía de Madrid, Isabel Winkels, el decano emérito del ICAM, Luis Martí Mingarro, y la abogada Paloma Zabalgo.

Sin olvidar a la Junta de Gobierno de la RAJYLE, que ahora, por vez primera, está formada por 7 hombres y 5 mujeres. Una de ellas, la vicepresidenta, es, precisamente, Encarnación Roca.

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