La ex magistrada y Catedrática de Derecho Civil Encarnación Roca ha recibido el premio a la Independencia Judicial Federico Carlos Sainz de Robles 2025 otorgado por la Asociación Judicial de Francisco de Vitoria (AJFV).
Con este galardón, el jurado reconoce «trayectoria ejemplar marcada por la defensa firme e inquebrantable de la independencia del Poder Judicial y el respeto al Estado de Derecho», se lee en un comunicado emitido sobre la entrega de este reconocimiento.
Roca recogerá el Premio a la Independencia Judicial 2025 este viernes 14 de noviembre a las 18.00 horas, de la mano de Francisco Marín Castán, expresidente del Tribunal Supremo, en el Palacio de Congresos de A Coruña, sede de la 39 Asamblea General de AJFV.
El Premio a la Independencia Judicial lleva el nombre de Federico Carlos Sainz de Robles, primer presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo que fue elegido por los jueces. Este galardón reconoce a las personas y entidades que se han destacado en defensa de la independencia judicial y de la imagen de la Justicia.

El jurado que ha dado el premio a Roca
El jurado ha estado compuesto por los magistrados María Tardón Olmos, titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional; Carlos Granados Pérez, ex Fiscal General del Estado y actual director de la Oficina Municipal contra el Fraude y la Corrupción del Ayuntamiento de Madrid y ex presidente del Tribunal Supremo ya mencionado líneas más arriba.
Por parte de la asociación convocante de los premios, han formado parte del jurado los ex portavoces de AJFV Jorge Fernández Vaquero, Joaquín González Casso, Lorenzo del Río Fernández, Juan Pedro Quintana Carretero y Sergio Oliva Parrilla.
El jurado del XVIII Premio a la Independencia Judicial Federico Carlos Sainz de Robles 2025 resalta en su fallo que Roca es una «figura pionera y referente
en el ámbito jurídico español. Su labor como magistrada del Tribunal Constitucional y como magistrada del Tribunal Supremo, destacan por su independencia intelectual y su rigor jurídico».
Una profesional que ha roto todos los techos de cristal
Roca ha dejado grandes hitos a lo largo de su extensa trayectoria. Fue la primera magistrada en acceder por el turno de juristas de reconocido prestigio en el Tribunal Supremo. Más tarde, se convertiría en la primera mujer de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo (2005-2014).
También ha sido la primera mujer en nuestro país en obtener una cátedra en Derecho Civil, en 1978, y, dos años más tarde, la primera jurista en acceder a la Academia de Legislación y Jurisprudencia de Cataluña. Entre otros logros, también destaca ser la la única mujer jurista entre los seis representantes españoles del «American Law Institut».
Por último, pero no menos importante también ha formado parte del Tribunal Constitucional (2012 y 2021), además de ostentar el cargo de vicepresidenta del citado tribunal durante los años 2017-2021.
Intensa labor docente e investigadora
Roca destaca también por su labor docente e investigadora. Ha sido secretaria general y vicerrectora de la Universidad de Barcelona y ha impartido clases en las universidades París XI, París-Sorbona, Camerino, Génova y Salerno, además de colaborar con el Instituto Europeo de Florencia. Hasta su nombramiento como magistrada del Tribunal Supremo en 2005, dirigió proyectos de investigación en la Universidad de Barcelona.
En 2019 impartió seminarios en la Universidad de Nueva York (NYU) y en Georgetown University, en el marco de la cooperación de la Embajada de España en Estados Unidos.
Su obra científica, reflejada en libros y artículos, se ha centrado en el Derecho Civil Catalán y, en los últimos años, en el Derecho de Familia. En este ámbito, sus propuestas en la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo entre 2009 y 2012 inspiraron cambios relevantes en la doctrina tradicional.
Otros reconocimientos
Entre los numerosos reconocimientos, esta prestigiosa jurista ostenta la Cruz de Honor de San Raimundo de Peñafort y la Gran Cruz de Isabel la Católica, concedida en abril de 2022. En 2003, la Generalitat de Catalunya otorgó la Creu de Sant Jordi; en 2012 fue investida Doctora Honoris Causa por la Universitat de Girona, a propuesta de su Facultad de Derecho, y en 2013 fue investida Doctora Honoris Causa del Saint Beda’s College (Manila).

En 2016 la Fundación Rodolfo Benito Samaniego le concedió el Premio Individual a los Valores de Convivencia; en 2017 fue elegida Vicesecretaria de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, y ese mismo año le fue concedida Medalla de Honor por la Junta de Gobierno del Ilustre Colegio de Registradores de la Propiedad, Bienes Muebles y Mercantiles de España.
En 2018, el Jurado del Premio Pelayo le otorgó el galardón de la XXIV edición por su brillante y fructífera trayectoria en el Derecho Civil y Constitucional.