La adaptación del marco jurídico sanitario español a la nueva realidad tecnológica se ha convertido en una prioridad para los expertos del sector. La Asociación Española de Derecho Sanitario (AEDS) ha reclamado avanzar hacia una armonización normativa efectiva con Europa para afrontar los desafíos que plantea la rápida transformación de la medicina, marcada por la inteligencia artificial, la salud digital, las terapias avanzadas o el desarrollo de la neurotecnología.
La petición se recoge en el documento de conclusiones del XXXI Congreso Nacional de Derecho Sanitario, presentado en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC). En él, juristas, profesionales sanitarios y representantes institucionales coinciden en que el marco jurídico europeo debe convertirse en un pilar para garantizar la equidad en el acceso a la salud y ofrecer seguridad jurídica ante los nuevos escenarios que abre la innovación biomédica.
La presidenta de la AEDS, Ofelia De Lorenzo, subrayó durante la presentación que España debe aspirar a mantener un papel protagonista en esta adaptación normativa. Según explicó, el documento pretende servir como una «guía estratégica» para anticipar los retos que ya se vislumbran en el ámbito del derecho sanitario y aportar soluciones prácticas para afrontarlos.
El reto de regular el uso de los datos de salud
Entre las principales preocupaciones figura la implantación del Espacio Europeo de Datos de Salud, considerado una oportunidad para impulsar la investigación, mejorar la asistencia clínica y desarrollar políticas públicas basadas en datos. Los expertos coinciden, sin embargo, en que este nuevo ecosistema deberá sustentarse en un marco regulatorio sólido que permita compartir información sanitaria de forma segura, sin comprometer la privacidad de los ciudadanos.
Responsabilidad médica en la era de la IA
La irrupción de la inteligencia artificial en la práctica clínica fue otro de los ejes del debate. El consenso apunta a que estas herramientas deben funcionar como apoyo a la decisión médica, pero siempre bajo supervisión profesional. En paralelo, se reclama definir con claridad el régimen de responsabilidad cuando se utilicen sistemas automatizados, dejando claro que la decisión clínica final seguirá correspondiendo al profesional sanitario.
Leyes aún pendientes
El congreso también puso el foco en otros retos regulatorios emergentes: la necesidad de una ley específica para gestionar futuras pandemias, la regulación de las terapias avanzadas y de la salud digital, el refuerzo de la salud pública desde una perspectiva preventiva y la lucha contra el auge de las pseudociencias mediante educación científica y pensamiento crítico.
Además, los expertos advirtieron del impacto que puede tener el avance de la neurotecnología. En este contexto, reclamaron reconocer los neurodatos como información especialmente sensible, con un nivel de protección similar al de los datos genéticos, para evitar usos indebidos y preservar la privacidad mental de los ciudadanos.