Europa avanza hacia una de las transformaciones más profundas de su mercado interior con la creación de una identidad empresarial digital única, segura e interoperable.
La propuesta de Reglamento sobre la European Business Wallet —enmarcada en la evolución del ecosistema eIDAS 2— no es una iniciativa tecnológica más, sino una pieza llamada a redefinir la forma en que las empresas se identifican, operan y generan confianza en el espacio económico europeo.
Ante la creciente complejidad de las relaciones económicas, la necesidad de una identidad empresarial fiable se ha convertido en un elemento crítico.
Saber quién está realmente detrás de una sociedad, dotar de medios a sus representantes para actuar en nombre de esta, de acuerdo con la información obrante en el Registro Mercantil, o acreditar su situación jurídica, es una necesidad operativa, pero fundamentalmente es la base sobre la que se construye la seguridad y la eficiencia del tráfico mercantil.
La European Business Wallet persigue como objetivo principal permitir que cada empresa disponga de una cartera digital única, interoperable en toda la Unión Europea.
Se trata, en esencia, de trasladar al ámbito empresarial lo que el nuevo modelo de identidad digital europea está construyendo para los ciudadanos: una identidad segura, portable y bajo control del titular.
Incorpora calidad jurídica de la información
El verdadero valor del sistema reside en la calidad jurídica de la información que incorpora.
Esto significa que los datos no se generan de forma declarativa o autorreferencial, sino que provienen directamente de registros públicos, autoridades competentes o entidades cualificadas que garantizan su veracidad.
Así, la confianza pasa a integrarse en el propio dato desde su origen.
Otra pieza clave del sistema son las credenciales verificables. A diferencia de los documentos tradicionales, estas credenciales permiten acreditar información de forma instantánea, segura y verificable criptográficamente.
Una empresa podrá demostrar en segundos su existencia jurídica, la identidad de sus administradores, la vigencia de sus poderes de representación, o su situación registral.
Todo ello sin necesidad de aportar documentos en papel, traducciones, apostillas o verificaciones manuales.
En consecuencia, este modelo reduce drásticamente los costes de transacción, elimina cargas administrativas y acelera los procesos de contratación, financiación e inversión.
La Directiva 2025/25, clave
En este punto, debe destacarse el avance decisivo que ha supuesto la Directiva 2025/25 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de diciembre de 2024, de ampliación y mejora del uso de herramientas y procesos digitales en el ámbito del Derecho de sociedades, al consolidar un modelo de control de legalidad ex ante generalizado en los registros mercantiles europeos.
Este control previo, ejercido por los registradores mercantiles, en el momento de acceso de la información al registro, garantiza que los datos registrales son jurídicamente fiables y verificados desde su origen.
Precisamente por ello, se aprecia una gran coherencia con la propuesta de la cartera empresarial europea, ya que permite que toda la información procedente de los registros mercantiles de los Estados miembros pueda ser tratada como una declaración de atributos cualificada en el sentido del Reglamento eIDAS.
En definitiva, el control de legalidad registral se configura como el elemento habilitante que transforma los datos en confianza, y la publicidad en identidad digital segura.
La European Business Wallet es una infraestructura
La European Business Wallet es algo más que una herramienta tecnológica, constituye una infraestructura cuya implantación permitirá simplificar el acceso a mercados transfronterizos, facilitar la contratación pública europea, agilizar procesos de compliance y onboarding, y reducir los costes asociados a la verificación de contrapartes.
La dimensión más relevante, sin embargo, es su impacto en la integridad del sistema económico.
La posibilidad de acceder a información empresarial verificada, actualizada y procedente de fuentes auténticas constituye una herramienta decisiva en la lucha contra el fraude, la corrupción y el blanqueo de capitales.
En este sentido, la European Business Wallet permite cerrar brechas tradicionales de opacidad, dificultando la utilización de estructuras societarias complejas para ocultar la identidad real de los operadores económicos.
En este nuevo ecosistema, los registros públicos, en particular, los registros mercantiles con su esencial rol de garantía de la seguridad jurídica del tráfico societario se erigen como proveedores de datos cualificados, generadores de credenciales digitales con valor jurídico en toda la Unión.
Son, en definitiva, los garantes de la confianza del sistema.
Es más, la European Business Wallet representa una oportunidad única para reforzar la autonomía estratégica digital de Europa y consolidar un modelo basado en la confianza, la seguridad jurídica y la protección de datos.
Frente a modelos tecnológicos basados en la agregación privada de datos, la Unión Europea apuesta por un sistema en el que la identidad digital de los operadores económicos se construye sobre fuentes auténticas, credenciales verificables y control por parte del titular.
En un entorno económico donde la confianza es el principal activo, la capacidad de acreditar de forma inmediata quién es quién y qué puede hacer cada empresa se presenta como un factor decisivo.
Europa ha entendido que la competitividad del siglo XXI no se construye solo con capital o innovación, sino con algo más esencial como es la información fiable, accesible y jurídicamente segura.