CSIF Justicia se ha movilizado ante la plaga de chinches que sufren los funcionarios de Justicia de los juzgados de Plaza de Castilla, en Madrid. Y es que, mientras que la Administración asegura que la situación es buena, los informes médicos muestran mordeduras de estos pequeños insectos que hacen cada vez más complicada la función de estos profesionales.
Chinches.
Unos pequeños insectos que, aunque desagradables, parecen inofensivos. Pero que, en los juzgados de plaza de Castilla, y en concreto, en las dependencias de las guardias, se han convertido en un verdadero infierno para los funcionarios de Justicia.
Una LAJ que utilizó la almohada del dormitorio del servicio de guardia, y amaneció con la cara llena de picaduras. Una funcionaria con la pierna llena de mordiscos de estos pequeños animales.
Y una desinfección que no funcionó. Eso es lo que lamenta, en conversaciones con Confilegal, Juan Carlos Ferreiro, responsable de CSIF Justicia en Madrid.
«Hay fumigado, y desde la Administración dicen que no hay presencia de insectos o huevos. Pero las picaduras están ahí», critica en conversaciones con este medio.
Ello, a pesar de que ayer, desde la Administración les hayan asegurado que «está todo bien, es una mentira, y estamos creando una situación de alarma innecesaria».
Una negativa de presencia de chinches que, sin embargo, coincidía con una nueva desinfección, por parte de una empresa especializada, de la zona afectada de los juzgados.
Limpieza que, para CSIF Justicia, no es suficiente para garantizar la seguridad de los trabajadores de los juzgados madrileños.
Las chinches preocupan a los funcionarios de Justicia
«Tenemos informes médicos de compañeros afectados, y vamos a seguir dando guerra. Hemos pedido al decanato que cierren las dependencias y paguen un hotel a los compañeros para las guardias», valoran desde CSIF Justicia.
Unas medidas que consideran necesarias ante la plaga de chinches. Y es que, pese a la desinfección que se ha producido en las instalaciones, lo cierto es que las picaduras siguen produciéndose.
«Y por eso, pedimos que se cambie el mobiliario de servicio de guardia; mantas, sábanas, colchones, almohadas», valora Ferreiro. «Hay que deshacerse de todo el ajuar que pueda estar contaminado por huevos, crías o insectos».
Unas medidas que, mientras no llegan, han obligado a algunos funcionarios a poner bolsas de basura en las sillas y en el mobiliario que utilizan durante las guardias, así como incluso a dormir en sus coches, en el aparcamiento de los juzgados, para evitar así las camas de las instalaciones de Plaza de Castilla.

«Se despreocupan por un servicio que es esencial, como es el servicio de guardia de diligencias 24 horas en la capital. Es una vergüenza», lamenta el responsable de CSIF en conversaciones con este medio.
Una realidad ante la que desde el sindicato se han dirigido al decanato, solicitando una reubicación de las instalaciones, sin respuesta de momento a la petición.
Una cuestión en la que, mientras la Administración asegura que es mentira, y que la situación es de normalidad, los sindicatos solicitan a sus asociados que envíen informes médicos y fotografías que muestren los daños que han generado estos pequeños seres.