Se trata de Garfield IA, un asistente legal que funciona mediante aprendizaje automático que sustituye al abogado para reclamaciones de deuda de menos de 10.000 libras. Por primera vez, ha ganado un juicio donde su cliente, una autónoma, ha recuperado 7.000 libras de deuda. Foto: Generada con IA.

Un asistente de inteligencia artificial gana su primer caso judicial en Reino Unido

25 / 06 / 2026 05:44

Actualizado el 25 / 06 / 2026 13:53

La Inteligencia Artificial (IA) en los despachos está considerada como una herramienta más. Sin embargo, en Reino Unido han dado un paso más allá: ya hay «despachos» donde el asesoramiento jurídico lo presta íntegramente una herramienta de inteligencia artificial.

Uno de ellos es Garfield IA, un asistente legal que funciona mediante aprendizaje automático que sustituye al abogado para reclamaciones de deuda de menos de 10.000 libras.

Y, a pesar de que no haya ningún abogado controlando la herramienta, la asesoría ya ha ganado su primer juicio: Tamire Camal Taquidir, una autónoma, ha conseguido recuperar 7.000 libras esterlinas —en euros, 8.116 euros— que le debía una empresa del sector hotelero por sus servicios relacionados con recursos humanos.

Sin papeleo. Sin visitas al despacho. Y por un precio casi irrisorio (400 libras, o lo que es lo mismo 464 euros en el momento de publicarse esta noticia).

Garfield AI, el «solicitor» 100% tecnológico y autónomo

Garfield IA nació en 2025 con el objetivo de que las personas que tengan deudas de menos de 10.000 libras esterlinas pueden recuperar su dinero. Este «despacho» cuenta con la autorización de la Autoridad Reguladora de los Abogados de Inglaterra y Gales (‘Solicitor Regulatution Authority’, SRA en siglas).

La asesoría revisa la reclamación, hace el seguimiento con el deudor, redacta y envía las cartas y busca siempre un modelo de reclamación amistoso. Pero si es necesario puede recurrir a los tribunales.

Y este fue el caso de la freelancer que, en primer lugar, consiguió gestionar el cobro de las tasas adeudadas, generar la correspondencia previa al litigio e interponer la demanda judicial con la ayuda de este «despacho de IA».

En el momento que la situación se puso peliaguda, esta IA hizo de solicitor, y se encargó de de todo el trabajo previo al juicio: preparación de documentos para enviar al tribunal, la preparación de cuatro declaraciones de testigos y la elaboración de los expedientes para la demanda.

Pero n el momento de juicio sí que necesitaba un abogado. Y la gestión de la contratación la hizo propia IA, quien confió en Dominic Li, un joven barrister. Fue el 14 de mayo cuando la autónoma, acompañado de su abogado y con todo el trabajo realizado previamente por la asesoría Garfield IA, acudió al juicio.

Y tras tres intensas horas salió victorioso: el tribunal falló a favor del demandante, otorgándole las 7.000 libra esterlinas que solicitaba.

Una imagen que ilustra los hechos. Foto: Generada con IA.

Preparación con apoyo de IA, defensa humana

«La preparación de Garfield AI contribuyó a que el caso se presentara de forma clara y eficaz, mientras que la defensa durante el juicio siguió siendo fundamental y un ejercicio fundamentalmente humano», señaló el abogado Dominic Li, palabras que fueron recogidas por el asistente legal de IA y ha difundido en un comunicado oficial.

«La IA no sustituyó al juez, al abogado ni al sistema legal. Lo que hizo fue hacer el proceso más accesible, más eficiente y más asequible, para que una demandante con méritos pudiera llegar al punto en que su caso fuera escuchado y se hiciera justicia», subrayó Philip Young, director ejecutivo y cofundador de Garfield AI.

Más allá del resultado concreto, el caso de Garfield AI plantea una pregunta que la profesión jurídica ya no puede esquivar: si la tecnología puede reducir drásticamente el coste de reclamar derechos sin sacrificar las garantías del proceso, ¿hasta qué punto seguirá siendo sostenible el modelo tradicional para determinados servicios legales?

La pregunta que queda abierta es si estamos ante una excepción llamativa o ante el primer capítulo de una transformación que obligará a reguladores, despachos y tribunales a replantearse cómo se presta justicia, para ciertos sectores, en el siglo XXI.

Noticias relacionadas:

Monereo Meyer refuerza su apuesta por Canarias con una nueva sede en Santa Cruz de Tenerife y el fichaje de dos abogados senior

Miguel Melgarejo, Lexroom Spain: «La IA debe ser un bisturí en manos de un abogado, no una herramienta para cualquiera»

Santiago Mediano y Nexure se alían para blindar a las empresas frente a los riesgos del software crítico

El letrado de Villarejo afirma ante Pedraz que Leire Díez le prometió una reunión con el ex fiscal general

ECIJA aprueba su plan corporativo de movilidad sostenible

Alfonso Carrillo y Jorge Perujo crean Mirlo para conectar los negocios jurídicos entre España y Latinoamérica

Lo último en Profesionales

Pérez Corbí

Sánchez Corbí, exjefe de la UCO: «El mayor poder de la Policía Judicial no es detener, sino decidir a quién investigar»

Monereo Meryer

Monereo Meyer refuerza su apuesta por Canarias con una nueva sede en Santa Cruz de Tenerife y el fichaje de dos abogados senior

Everlett y Muro

Alfonso Everlet y David Muro (Diferencia Legal): «El marketing jurídico es como un gimnasio: exige estrategia, constancia y paciencia»

Diego Pérez de los Cobos, coronel

No hace falta una orden ilegal para frenar una causa: basta con no dotarla de medios, aseguró el coronel Pérez de los Cobos

David Sánchez

La AJFV sale en defensa de los magistrados que condenaron a David Sánchez ante las «graves descalificaciones» del Gobierno