Baltasar Garzón abandonó su puesto de «asesor internacional» en la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Argentina tras la derrota de Daniel Scioli, candidato del Partido Justicialista en las pasadas elecciones presidenciales y sucesor de la presidenta saliente, Cristina Fernández de Kirchner.
Garzón «cobraba un sueldo mensual de 96.368 pesos mensuales brutos» (6.430 euros), según publica el diario argentino La Nación, quien cita a «fuentes cercanas al ministro Germán Garavano«.
De acuerdo con este diario, Garzón contaba con un DNI argentino expedido por orden de la expresidenta Kirchner y contaba con las atribuciones de un subsecretario «siendo que no era tal».
La Nación también afirma que Baltasar Garzón no contaba con una oficina dentro del Ministerio y que, como el cargo que tenía en el Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos es «ad honoren», la ex presidenta le había dado el sueldo como fuera de nivel con rango de subsecretario.
Baltasar Garzón comenzó su vínculo con el gobierno kirchnerista cuando por 2005 pidió la extradición a España de militares acusados por cometer crímenes de lesa humanidad.
En la campaña para gobernador de la provincia de Buenos Aires, el exjuez Garzón tuvo una importante participación, haciendo público su apoyo al candidato kirchnerista.