El marido de la infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, ha declarado hoy ante la Audiencia de Palma que no participaba ni tenía conocimiento de la gestión administrativa del Instituto Nóos y que «nunca» ha sido «comisionista de nada».
Un Urdangarín muy dubitativo, ha admitido que Aizoon, la empresa familiar, tenía trabajadores ficticios, aunque ha descargado responsabilidades fiscales de Nóos en el secretario de la entidad, Miguel Tejeiro, cuñado de su socio, Diego Torres.
El exduque ha asegurado que se enteró de la existencia de esos trabajadores fantasma durante el proceso judicial y se ha mostrado «sorprendido».
«Yo me dedicaba a lo que me dedicaba, tenía a unos asesores con estos temas, algunos empleados no sabía que estaban con nosotros», ha manifestado antes de añadir que el asesor en esta materia era Miguel Tejeiro.
NINGUNA COMISIÓN
A preguntas del fiscal Pedro Horrach, Urdangarín también ha rechazado tajante que cobrara «ningún peaje» ni «ninguna comisión» por mediar para que el Govern balear patrocinara el equipo ciclista Illes Balears-Banesto, como declaró el expresidente autonómico Jaume Matas, que aseguró que el Instituto cobró una comisión de 300.000 euros.
Urdangarín ha asegurado que los 300.000 euros que cobró la empresa Nóos Consultoría, que tenía a medias con Diego Torres, por llevar la oficina de seguimiento del patrocinio «en ningún momento se trataba de ningún peaje».
Urdangarin ha negado que en el partido de pádel que jugó «de manera informal» con el expresidente balear Jaume Matas en el palacio de Marivent de Palma le pidiera que adjudicara ese contrato a Nóos Consultoría.
Ante las preguntas sobre documentos con su firma relacionados con el patrocinio del equipo ciclista, el acusado, que se enfrenta a peticiones de pena de hasta 26 años y medio de cárcel, ha alegado falta de memoria: «No me acuerdo de toda mi vida profesional, de todo lo que he hecho, al mínimo detalle, pero cuando van apareciendo cosas pues uno va refrescando cosas, es evidente».
Además, ha insistido en que él se limitó a mediar para que el Govern balear patrocinara al equipo y luego se desentendió porque al frente del proyecto quedó uno de los mayores especialistas en el área, Juan Pablo Molinero, al que ha atribuido todas las decisiones administrativas.
El marido de la Infanta ha reiterado en numerosas ocasiones al fiscal que «no estaba en temas de facturación o contabilidad», por lo que no ha podido dar cuenta de ninguna de las facturas o presupuestos que le ha mostrado. (CONFILEGAL/EP)