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El ministro de Justicia, el fiscal general del Estado y 10 magistrados del Supremo en el 30 Aniversario de Ramón y Cajal Abogados

De izda. a dcha., Francisco Palá, José Manuel Maza, Rafael Catalá, Rafael Navarro Valls, Pedro Ramón y Cajal y Luis María Cazorla; delante, a la izquierda, Rafael Mateu de Ros, y María Ángeles Alcalá . Confilegal.
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Ramón y Cajal Abogados, el despacho que preside Pedro Ramón y Cajal, celebró ayer tarde su 30 Aniversario en la Academia de Jurisprudencia y Legislación, en Madrid, con la presentación de un libro, “Derecho de la empresa de los mercados financieros”, escrito por 30 letrados todos pertenecientes al mencionado despacho, a la que asistieron el ministro de Justicia, Rafael Catalá, y el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, que en ese mismo día celebró su primer Consejo Fiscal.

Junto a las dos máximas autoridades del Ministerio y de la Fiscalía, asistieron al acto diez magistrados del Tribunal Supremo -entre ellos, el presidente de la Sala Quinta, Ángel Calderón y su compañero Benito Gálvez, José Antonio Seijas Quintana, de la Sala de lo Civil, José Ramón Berdugo y Miguel Colmenero, de la Sala de lo Penal, e Isabel Perelló y José Manuel Bandrés, de la Sala de lo Contencioso-Administrativo-, siete de la Audiencia Nacional -con Eduardo Menéndez, presidente de la Sala de lo Contencioso a la cabeza-, el presidente de la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Juan Pedro Quintana, el presidente de la Audiencia Provincial, Eduardo de Porres, y el juez decano de los Juzgados de Madrid, Antonio Viejo.

También Javier Borrego, el abogado del Estado jefe del Tribunal de Cuentas -y exmagistrado del Tribunal Europeo de Derechos Humanos-, Manuel Almenar, presidente de la Asociación Profesional de la Magistratura, y los diputados por el PSOE -y magistrados- Margarita Robles, presidenta de la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados y Juan Carlos Campo, portavoz del Grupo Socialista en esa misma Comisión, que, hoy por hoy, es la puerta de entrada para que cualquier reforma de la Justicia pueda tener éxito.

El salón principal de la Academia de Jurisprudencia y Legislación estuvo lleno hasta la bandera. Confilegal.

Asimismo, asistieron al acto la exdiputado por el PSOE, Carme Chacón, “of counsel” de Ramón y Cajal Abogados, al igual que Sebastián Sastre Papiol, exmagistrado de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, el exministro de Defensa, Eduardo Serra, el expresidente del Congreso de los Diputados, Jesús Posada, el expresidente del Senado, Juan José Lucas, y el expresidente de Endesa, Manuel Pizarro. 

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La obra del 30 Aniversario

La disertación sobre el libro, objeto de la celebración, estuvo a cargo de Rafael Mateu de Ros, socio fundador de Ramón y Cajal Abogados junto con Francisco Palás, y de María Ángeles Alcalá, “of counsel” del despacho.

El acto fue cerrado por el ministro Catalá, que resaltó dos hitos centrales para el éxito de Ramón y Cajal Abogados: Su nacimiento, en plena consolidación de la democracia, y su desarrollo, tras la entrada de España en la Unión Europea.

María Ángeles Alcalá durante su disertación sobre la obra objeto de presentación. Confilegal.

Catalá recordó que Ramón y Cajal Abogados estaba compuesto por 140 letrados, de los cuales un tercio son socios, que operan desde sus cuatro sedes: Madrid, Barcelona, Pamplona y Zaragoza.

“Los abogados”, señaló, “al servir a sus clientes, sirven a la sociedad y, en suma, a la justicia”.

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El ministro, que alabó la obra presentada, hizo un guiño divertido a la misma: “La única vez que se cita, en sus 900 páginas, al Ministerio de Justicia es en la página 317 para criticar el Código Mercantil”.

El balance de Pedro Ramón y Cajal

Pedro Ramón y Cajal, sobrino bisnieto de Santiago Ramón y Cajal, nuestro premio Nobel de histología, y presidente de la firma, estaba visiblemente contento con la asistencia masiva de asistentes al acto.

“¿Un tiempo para hacer balance? El balance no existe. El balance es el trabajo de cada día”, explicó a Confilegal.

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“Nosotros nos somos una industria jurídica, como otras grandes firmas extranjeras. Tenemos nuestro punto de autonomía, de libertad, y eso lo valoramos mucho. Han pasado 30 años. Es cierto. Me gustaría que dentro de otros 30, Ramón y Cajal Abogados siga teniendo la salud de ahora mismo. O dentro de 50 o de 100 años. Como sucede con los despachos tradicionales ingleses. Somos un bufete muy consolidado y eso me hace muy feliz”, concluyó el alma mater de la firma.

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