La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a veinte años de prisión al hombre de nacionalidad marfileña que arrojó a las vías del metro a un policía el 2 de enero de 2015 en la estación de Embajadores, un homicidio «sin explicación alguna y extremadamente cruel y violento».
En la sentencia, la Sección 29 de la Audiencia Provincial de Madrid condena a Ali Raba como responsable de un delito de asesinato en concurso ideal con otro de atentado con medio peligroso, al que añade la agravante de reincidencia, y sigue el veredicto del jurado popular que le considero culpable por unanimidad.
El policía, de 29 años, falleció de forma instantánea por evisceración casi completa de la masa encefálica, junto con otros traumatismos.
Según lo hechos probados, el ahora condenado, no obedeció a la orden de los agentes de policía cuando le requirieron la documentación en la citada estación de Embajadores.
Tras una confrontación, Ali Raba se fue acercando paulatinamente al andén.
«En el momento que el convoy hacia su entrada en la estación y cuando la cabecera del mismo se encontraba a su altura, consciente de la alta probabilidad de que en un eventual atropello sería mortal y con el fin de acabar con la vida del policía tiró de él y lo arrastró hacia la vía», relata la sentencia.
El propio «Ali Raba se arrojó a las vías, arrastrando con él al agente de Policía Nacional, sin importarle que él mismo pudiera fallecer.»
La resolución sostiene que “El hecho delictivo enjuiciado en esta causa fue muy grave, desde el momento en que se arrebató la vida a una persona: la vida es el valor constitucional supremo para el ser humano, art. 15 Constitución Española. Además, el homicidio ejecutado por el acusado, no tiene explicación alguna y fue extremadamente cruel y violento”.
Con todo, la Audiencia de Madrid recuerda que la resolución no es firme y puede ser recurrida ante la Sala de los Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).