El líder de la célula yihadista de Melilla -integrada por 6 personas y desarticulada el miércoles en la ciudad autónoma y Marruecos-, pasará mañana a disposición judicial y a lo que disponga el magistrado José de la Mata, titular del Juzgado de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional.
Dicho líder, un español de 39 años de origen marroquí, era además, afiliado al PP de Melilla y trabajaba como educador en el Centro de Acogida de Menores del Fuerte de la Purísima de esa ciudad, donde hay internados más de 300 menores extranjeros de menos de 18 años, todos ellos marroquíes.
«Materia prima» de primera clase para sus labores de captación y adoctrinamiento siguiendo la estrategia global de la organización terrorista DAESH, según el Ministerio del Interior.
Este hombre aprovechaba su posición como auxiliar educativo en dicho centro para llevar a cabo labores de captación y radicalización entre los jóvenes «en una especial situación de vulnerabilidad».
Según fuentes de la investigación, durante el periodo en que ejerció este puesto consiguió «culminar de manera efectiva» su actividad de captación y conformar una célula terrorista, ahora desarticulada.
El sujeto era un «ciudadano ejemplar» que, sin embargo, no pagaba sus cuotas de partido, según explicó el presidente del PP de Melilla y presidente de la ciudad autónoma, Javier Imbroda, en rueda de prensa, por lo que no tenía ningún derecho «político en la formación».
A pesar de todo, explicó Imbroda, ha sido «expulsado del PP».
La Policía Nacional y la Dirección General de Seguridad del Territorio (DGST) del Reino de Marruecos desarticularon esta célula yihadista compuesta por el citado español de origen marroquí y cinco nacionales marroquíes.
De estas seis personas, cuatro residían en Marruecos y otros dos -el detenido que será interrogado mañana y el líder de la célula- en Melilla.
Según informó el Ministerio del Interior en un comunicado, la célula se encontraba «en un peligroso nivel de activación».
El objetivo de esta banda, que seguía las máximas del autodenominado Estado Islámico, era dar un paso «inminente» hacia «la yihad violenta».
Además, de las pesquisas realizadas por la DGST de Marruecos se deduce que el grupo planeaba ataques terroristas «de gran envergadura», y mantenía «reuniones nocturnas restringidas donde realizaban sesiones de entrenamiento y simulaban asesinatos mediadecapitación». CONFILEGAL/EP.