Despedida multitudinaria al fiscal general del Estado, José Manuel Maza

El teniente fiscal -y fiscal general del Estado en funciones- Luis Navajas, durante su emotiva intervención al comienzo de la misa; frente a él, en el banco de primera fila, José Maza, el hijo del fallecido. Carlos Berbell/Confilegal.
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La madrileña Iglesia de Santa Bárbara presentó ayer tarde-noche un lleno hasta la bandera para despedir, en una misa funeral, a José Manuel Maza, fiscal general del Estado fallecido inesperadamente en Buenos Aires el pasado sábado.

A la misa, oficiada por el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osorio, y tres sacerdotes -entre ellos el padre Ángel, de “Mensajeros por la paz”-, asistieron las máximas autoridades de la nación: el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, el presidente del Senado, Pío García Escudero, el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, y Luis Navajas, teniente fiscal del Tribunal Supremo y fiscal general del Estado en funciones.

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Todos ellos ocuparon la primera fila del centro de la Iglesia, paralela a la que ocupaba la familia, a la izquierda, con José Maza, el hijo del fiscal general y magistrado del Supremo, que tenía en su mano la bandera de España que cubrió el féretro de su padre, su abuelo nonagenario, y su madre, María Jesús Muriel, a la cabeza, y su hermana gemela, Asunción.

Fue un oficio muy emotivo que abrió precisamente Navajas en una corta intervención.

Con una voz entrecortada y rota por la emoción, reveló a todos los presentes la última iniciativa de Maza en Argentina, una declaración de solidaridad de la Asociación de Ministeros Fiscales Iberoamericanos con los fiscales destinados en Cataluña.

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Navajas resaltó la “extraordinaria humanidad”, “la inteligencia” y la “profesionalidad” de su fiscal general desaparecido.

“José Manuel vivió 66 años. 41 de ellos los dedicó a la Justicia. Uno de ellos fue nuestro”, dijo el teniente fiscal, visiblemente afectado.

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“El 29 de noviembre de 2016 se celebró el Pleno en el Tribunal Supremo en el que se convirtió en nuestro jefe, en nuestro amigo, en nuestro maestro”, recordó.

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“Como fiscal reclamo una porción del dolor que embarga a su familia y amigos. Gracias por habernos hecho mejores a los que tuvimos el gran honor de conocerte”, remachó Navajas.

SE HABÍA GANADO A LA CARRERA FISCAL

El teniente fiscal del Supremo reflejó un sentimiento ampliamente extendido entre la carrera fiscal, de la que Confilegal da fe: Maza se había ganado a los fiscales con su ejemplo personal y su buen hacer.

Una prueba de ello fue el comunicado conjunto que las tres asociaciones de fiscales –la Asociación de Fiscales, la Unión Progresista de Fiscales y la Asociación Profesional Independiente de Fiscales– hicieron público apenas una hora después de conocer la muerte de su fiscal general del Estado en Buenos Aires.

“Un gran jurista” y un “hombre bueno” afirmaron al unísono el sábado pasado.

Dos magistrados del Supremo, amigos íntimos de Maza, también intervinieron en la misa: Antonio del Moral, que leyó parte del Evangelio, y Manuel Marchena, presidente de la Sala de lo Penal, donde Maza estuvo destinado antes de convertirse en fiscal general del Estado.

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Al igual que Navajas, la voz de Marchena se vio traicionada por un sentimiento de dolor profundo que, a duras penas, le permitió pronunciar las palabras que estaba leyendo.

“Era más que mi amigo, era mi hermano; estoy desolado”, comentó a Confilegal días atrás.

Entre el grupo de familia y amigos estaba también Marta Raspall, pareja de José Manuel Maza, que, viendo cómo se encontraba, fue quien le llevó a la Clínica Bazterrika, de Buenos Aires, un centro hospitalario equivalente a la Ruber Internacional en Madrid.

En el otro lado de la Iglesia se encontraba la persona que también le acompañó en aquellos últimos momentos: Rosana Morán, fiscal de Sala del Supremo de Cooperación Internacional.

UN HOMBRE QUE NO CONOCÍA LA ENVIDIA

El cardenal arzobispo Osoro, durante su intervención, destacó de Maza su capacidad de “valorar a todos”.

“Era un hombre que no conocía la envidia, no se daba importancia ni quería llamar la atención. No le importaba la vanidad ni la ambición”, añadió, describiendo acertadamente la figura de José Manuel Maza.

Detrás del banco de Rajoy estuvieron Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta del Gobierno, Rafael Catalá, ministro de Justicia, Dolores de Cospedal, ministra de Defensa, Juan Ignacio Zoido, ministro de Interior, e Isabel García Tejerina, ministra de Agricultura y Pesca.

También asistieron Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, Alberto Núñez Feijó, presidente de la Xunta de Galicia, Pascual Sala, expresidente del Tribunal Constitucional y expresidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Antonio Dorado, Carmen Sánchez-Cortés, secretaria de Estado de Justicia, Antonio Dorado, secretario general de la Administración de Justicia, y Joaquín Delgado, director general de la Administración de Justicia.

Al igual que los magistrados del Constitucional Antonio Narváez y Cándido Cónde-Pumpido -exfiscal general del Estado-, José Antonio Nieto Ballesteros, secretario de Estado de Seguridad, el presidente del Consejo de Estado, José Manuel Romay Beccaría, y su compañero Fernando Ledesma, Fausto Cartagena, fiscal jefe de la Inspección Fiscal de la Fiscalía General del Estado, y los fiscales del Supremo, Consuelo Madrigal -exfiscal general del Estado-, Manuel Moix, Pilar Martín Nájera, fiscal de violencia de género, José María Paz Rubio, fiscal de la Sala de lo Civil, y Elvira Tejada, fiscal de Delitos Informáticos, así como el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Jesús Alonso, Jesús Caballero Klein, fiscal superior de la Comunidad de Madrid y su homónimo en Castilla-La Mancha, José Martínez.

Por la parte judicial asistieron Francisco Marín, presidente de la Sala de lo Civil del Supremo, y los magistrados de ese órgano José Antonio Seijas Quintana, Benito Gálvez, Alberto Jorge Barreiro, José Ramón Berdugo, Julián Sánchez Melgar, Celsa Pico, Jacobo López Barja de Quiroga, José Luis Requero y Pablo Llarena, además de los mencionados Marchena y Del Moral.

La Iglesia de Santa Bárbara, que está pegada al Tribunal Supremo, estuvo llena a rebosar; hubo personas que no pudieron entrar a escuchar la misa funeral. Carlos Berbell/Confilegal.

Estuvieron, asimismo, José Ramón Navarro, presidente de la Audiencia Nacional (AN) y Concepción Espejel, presidenta de la Sala de lo Penal de ese órgano judicial así como los magistrados de la AN Santiago Pedraz, José de la Mata, Carmen Lamela, Eduardo Menéndez y Juan Pablo González, Francisco Javier Vieira, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, y Susana Polo, magistrada de ese mismo tribunal, Concepción Azuara, juez decana de Valdemoro, Susana González, jueza decana de Móstoles, Carmen Gámir, y Patricia Santamaría.

Dos anteriores fiscales generales del Estado siguieron también la misa: Eduardo Torres-Dulce y Juan Cesáreo Ortiz Úrculo, lo mismo que el exvicepresidente del Tribunal Constitucional, Ramón Rodríguez Arribas, el catedrático de Derecho Constitucional, Enrique Arnaldo, el exdefensor del Menor, Pedro Núñez Morgades, el exfiscal de la Audiencia Nacional, Jesús Santos, el vocal del CGPJ, Juan Martínez Moya, y el magistrado emérito del Supremo, Benigno Varela.

Los dos candidatos a decano al Colegio de Abogados del Colegio de Madrid, Nicolás González-Cuéllar, que iba acompañado de su esposa, Alba, y José María Alonso, presidente de Baker and McKenzie, donde presta sus servicios como abogado José Maza, el hijo del fiscal general del Estado fallecido, estuvieron presentes, así como Gregorio García Torres, director de Santander Justicia.

La familia de José Manuel Maza recibió, asimismo, los respetos del mayor de los Mossos d’Esquadra, Ferrán López -sucesor de Josep Lluis Trapero-, y de Diego Pérez de los Cobos, coronel de la Guardia Civil, quien asumió el mando de todas los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en Cataluña a partir del 1 de octubre, entre otros. Ambos iban con el uniforme de gala.

CONFILEGAL HOMENAJEARÁ A JOSÉ MANUEL MAZA

Confilegal celebrará, el próximo 29 de noviembre, justo hace un año desde que José Manuel Maza tomó posesión como fiscal general del Estado, la ceremonia de sus primeros premios. Con ese motivo, y en reconocimiento al fiscal general del Estado desaparecido, cerraremos el acto con la entrega de una placa como reconocimiento a su entrega y dedicación a la Justicia y en defensa de la Constitución en la persona de su hijo, José. Una entrega que realizará el ministro de Justicia, Rafael Catalá.