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Alejandro Alonso, candidato a vicedecano por la lista de Íscar: “En estas elecciones se ha faltado mucho a la verdad”

Alejandro Alonso, candidato a vicedecano, durante la presentación de la candidatura. Carlos Berbell/Confilegal.
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Lleva 30 años ejerciendo la abogacía. Actualmente, Alejandro Alonso es socio del despacho Dentons Abogados y candidato a vicedecano por la lista que capitanea Javier Íscar. Como él, forma parte de la Junta de Gobierno saliente del Colegio de Abogados (ICAM) que lideró Sonia Gumpert. 

Según explica, se hizo abogado “porque me apasiona el derecho”, sin tener ningún tipo de tradición en casa. Una pasión que prolongó en el ICAM y que ahora eleva como número dos.

A Alejandro Alonso le preocupa mucho que se haya faltado tanto a la verdad en estas elecciones, desde su punto de vista. Y no tiene ningún inconveniente en responder a las preguntas, por rocosas o incómodas que sean.

Manuel Valero, candidato de una lista rival, ha estado denunciando públicamente, durante la campaña, una mala gestión económica de la Junta de Gobierno saliente. Le avala el haber sido vicedecano durante el mandato. Vicedecano disidente, pero vicedecano al fin y al cabo. ¿Cuál es su opinión?

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Los datos que facilita este señor no son correctos. Yo le puedo hablar de los datos económicos del Colegio, que son públicos y notorios. La Junta de Gobierno saliente ha trabajado mucho y muy bien.

Sus datos faltan a la verdad, empezando por su presupuesto de campaña. Al comienzó afirmó que contaban con un presupuesto de 20.000 euros -ustedes lo publicaron- y ahora su candidata a vicedecana ha revelado -también lo han publicado ustedes- que cada candidato ha puesto 2.000 euros. “Dos mil por catorce, esa es nuestra financiación”. Es decir, 28.000 euros. No 20.000.

Eso demuestra la ligereza y poca seriedad y fiabilidad de sus reiteradas afirmaciones.

Él dice que ustedes han malgastado casi 11 millones de euros… 

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El balance económico del Colegio en estos cinco años ha sido muy positivo. Tenemos un patrimonio que pasa los 21 millones de euros. En 2012 la Tesorería era de nueve millones y medio. En 2016, a ejercicio cerrado, la tesorería era de once millones y medio. Este año pensamos cerrarla casi en doce quinientos. Eso es tener un “cash flow” sano, y eso es como se gestionan bien las cosas.

Tenemos una tesorería sana, sin endeudamiento. Se ha gastado menos. En el último ejercicio se gastó 1.200.000 euros menos que cuando entramos a gobernar, en 2012. El superavit de 2016 fue de casi 1.500.000 euros frente a un déficit, en 2012, que era de 590.000 euros.

La gestión le podrá gustar más o menos a aquellos, cuyo propósito es criticar, pero desde luego ha sido sana, eficiente, solidaria y transparente. Nuestras cuentas son transparentes y han sido auditadas por una compañía de primer rango.

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Una de las cosas que se afirma también es que ustedes han desembolsado 4.336.998 euros para despedir personal y que, según el epígrafe “gastos de personal” de 2106, no sólo ha disminuido sino que ha aumentado en 22.380 euros con respecto a 2012. 

Las cosas hay que explicarlas bien. Los gastos de personal han disminuido con respecto a 2012. Y el salario medio de la plantilla ha bajado un 12 por ciento. La cifra de sueldos que teníamos en 2012 era de 7.800.000 euros anuales. Ahora estamos en 7.200.00o euros.

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Pero es que, claro, se olvidan aquellos que no quieren recordarlo, que habían una serie de personas contratadas por el Colegio como colaboradores que tenían una relación laboral. Lo que nosotros hicimos fue laboralizarlos, porque no había más remedio. Eso era cumplir con la ley. Esas 12 personas, que formaban parte del coste del Colegio, ahora están en la partida de personal.

Lo único que se ha hecho que cambiar el posicionamiento de la partida. En vez de colaboradores ahora son personal laboral, que es lo suyo. Pero, por lo demás, los gastos de personal han bajado.

Todo esto que se dice es un sin sentido. Se ha gastado menos, de manera más eficiente y mejor, y en pro siempre de proyectos para los colegiados.

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¿Cómo se puede explicar un superavit como el que tenemos con más proyectos, habiendo bajado las cuotas un 6,5 por ciento? Los colegiados tienen un seguro de responsabilidad civil sin incremento de su cuota, que les cubre 300.000 euros, y un seguro de vida, por 80.000 euros, que antes no tenían. Esta es una realidad que molesta a muchos.

Otra cosa que se les achaca es que la dilación en tomar una decisión sobre MUSA ha conllevado un gasto innecesario de casi 800.000 euros para el Colegio…

Eso es otro sin sentido. En primer lugar, lo que se ha hecho ha sido ayudar a MUSA. Los que hablan de MUSA de esa manera se olvidan de que el Colegio ha estado ayudándola. ¿Cómo? La póliza de los mayores, que hemos estado sosteniendo y que seguimos pagando. A lo mejor podríamos haber encontrado mejores condiciones en el mercado. Pero hemos sostenido y ayudado a MUSA. Hemos favorecido su actividad.

El traspaso se ha hecho cuando se podía hacer, al confirmárnoslo la Agencia Española de Protección de Datos. Se nos garantizó el retorno al patrimonio colegial, cuando no estaba garantizado. Se hicieron las cosas como se tenían que hacer.

¿De dónde salen esos casi 800.000 euros, entonces?

Es que hablan de casi 800.000 euros, como hablan de 2 millones de euros, sin saber a qué se refieren. El Colegio tiene una póliza suscrita para con sus mayores, aprobada en Junta General de Colegiados y en los presupuestos. En 2016 estaba en torno a los 900.000 euros y en 2017 estará un poquito por debajo de esa cantidad. Si es a eso a lo que se refieren.

No, lo que dicen ellos es que la tardanza en tomar una decisión sobre MUSA -un año y medio, en concreto- ha conllevado un gasto innecesario para el Colegio de 785.973 euros. Que esa falta de definición ha devenido en un agujero económico para el Colegio. 

Unos le llaman falta de definición. Y yo le llamo seriedad. El traspaso de una cartera importante, como era la MUSA, se tenía que hacer en condiciones razonables, razonadas y estudiadas. Nosotros lo único que hicimos fue hacer el traspaso de manera ordenada, legal y cumpliendo con todos los trámites. Eso lleva un tiempo que no ha perjudicado al Colegio y ha beneficiado a MUSA porque se han hecho las cosas bien, de forma escrupulosa y asesorada.

Esa afirmación, según la cual se han perdido 700.000 euros por haber retrasado la ejecución del acuerdo de traspaso es faltar de nuevo a la verdad. Se falta a la verdad de manera tan sistemática que llega un momento que las personas que lo hacen se descalifican por ellas mismas. En estas elecciones se ha faltado mucho a la verdad.

Ustedes invirtieron 44.360 euros en desarrollar el voto electrónico, que después no vio la luz. ¿Qué pasó con eso?

Es un gasto que se hizo para intentar implantar el voto electrónico. No se tradujo en el resultado deseado porque la falta de garantías que ofrecía el proyecto impidió su desarrollo. Fue un gasto necesario para llegar a esa conclusión.

¿Por qué el Colegio tiene que subvencionar a UIBA y CIAR, organizaciones que, según sus rivales, no le aportan nada al ICAM y si muchos gastos?

¿Quién dice que no aportan nada al Colegio? La UIBA es la Organización Iberoamericana de Colegios que agrupa a la mayor parte de colegios de abogados de América Latina. El Colegio de Madrid es uno de sus socios fundadores que apuesta por ella, por la relación con los colegios amigos, donde tiene una influencia decisiva y una relación que favorecen los intercambios internacionales y el acceso a esos mercados por parte de nuestros colegiados.

La Secretaría General, y eso es un honor, está en el Colegio y el Colegio apuesta por la UIBA. Uno podrá decir, pues yo si llegara al Colegio no apostaría por Iberoamérica. Pues que lo digan claramente. Nosotros sí apostamos por Iberoamérica.

Es una decisión política. 

La manera en que uno apuesta por una región internacional y por mantener un vínculo y una presencia fuerte es una decisión política, por supuesto. Nosotros decimos que sí.

¿CIAR se ha convertido, para su candidatura, en una rémora, vistas las críticas?

Para nada. El responsable de la Corte de Arbitraje durante todos estos años he sido yo. Y desde que llegué me he esforzado en que las designaciones se realizaran de la manera más transparente posible, lo que no era el caso antes. Así hemos trabajado.

Hay una comisión, constituida por tres personas, que trabajan de manera transparente. Cuando hay una designación se estudian los curriculums y las habilidades de las personas a designar, los árbitros, y se toma la decisión que mejor corresponde a los  intereses de un arbitraje bien administrado. Esa es la responsabilidad que tiene la Corte.

Decir que el arbitraje es un negocio dentro del Colegio es una barbaridad tal, y tiene tan poco sentido, que se cae por su propio peso.

De hecho, en las Juntas Generales esa es una discusión que ha dejado de existir. Porque desde que me hice cargo de esa Corte se dieron las explicaciones cumplidas y dejaron de hacerse preguntas, las preguntas porque se consideraron satisfactoriamente contestadas.

Ahora surge en el periodo electoral porque vende. Sinceramente no es un problema.

La candidata a vicedecana de la lista de Valero reveló ayer a Confilegal que habían presentado una querella contra ustedes, la Junta de Gobierno saliente, por su gestión de la UIBA y de CIAR, querella que ha sido turnada y que todavía no ha sido admitida a trámite. ¿Les preocupa?

Que pongan la querella que quieran. Las amenazas sirven para poco. Lo que nos interesa es el Colegio y preservar a la Institución, y hacerla cada día mejor.

Otra iniciativa de la Junta de Gobierno saliente del Colegio ampliamente criticada ha sido la digitalización del Colegio y el acuerdo con IBM. Algunos ven ahí “mano negra”. ¿Quizá no ha sido bien explicado ese proyecto?

Estamos en lo mismo. Ha sido perfectamente bien explicado. Otra cosa es que haya gente torticera, que busca problemas donde no los hay. Gente que dice que no ha sido bien explicado.

Se elige una compañía de primer nivel para hacer un proyecto tecnológico que cambia radicalmente la tecnología del Colegio, que era decimonónica. Y se escoge una compañía sería, solvente, con un proyecto muy bonito que va a poner al Colegio donde tiene que estar, en el siglo XXI.

¿Y cómo se escoge a la compañía? Solicitando presupuestos a otros compañías, como tienen que hacerse las cosas. Y se descartan los presupuestos de otras compañías porque no nos ofrecen las garantías necesarias y porque técnica y tecnológicamente IBM es la que mejor proyecto nos presenta. Así fue.

Es tan simple como eso. Estamos en lo mismo. ¿No hay que hacer nada en el Colegio? Pues nosotros consideramos que sí.

Algunos de sus contrincantes dicen que si ganan van a levantar las alfombras y a abrir todos los armarios del Colegio de Abogados de Madrid… 

No hay nada que esconder. Las cuentas son transparentes, cristalinas y están auditadísimas. La gestión ha sido eficiente. Ahí están los resultados y los colegiados juzgarán. Y a los que se han esforzado en destruir, los colegiados les juzgarán.